El Medio de Comunicacion

Opiniones

UNA GRAN ESTAFA?

Durante todo el proceso demandando la puesta en vigencia de la ley que dispone la entrega de un cuatro por ciento del Producto Interno Bruto para la educación preuniversitaria, estuvimos advirtiendo la necesidad de que se especificara la forma en que tales recursos serían empleados para lograr el objetivo perseguido: elevar la calidad de la educación nacional, que lamentablemente ha venido arrastrándose a nivel del suelo.

El movimiento de opinión pública levantado a favor de este reclamo, condujo al firme compromiso asumido por los candidatos presidenciales en el curso de la campaña electoral de dar cumplimiento a esa ley por parte de quien resultara electo. El presidente Danilo Medina fue uno de los firmantes de dicho acuerdo, que tenía fundamentalmente un valor moral ya que se trata de una legislación vigente aunque reiteradamente incumplida desde que fue aprobada.

El mandatario hizo honor a ese compromiso. Pese al déficit fiscal que heredó y que el Banco Central acaba de cuantificar en más de 153 mil millones de pesos y las consiguientes limitaciones financieras derivadas, no vaciló en incluirlo en el presente presupuesto, llegando a más al incrementar en mil 500 millones de pesos la entrega de recursos a la UASD.

Pero el presidente Medina no se limitó a cumplir con la ley, sino que anunció al país un elaborado y ambicioso programa de impulso a la enseñanza, que incluyó el Plan de Alfabetización, la construcción de miles de nuevas aulas, las estancias infantiles y la progresiva implantación de la tanda única, tanto a beneficio de los educadores como de los alumnos que aparte de una enseñanza presencial más completa recibirán desayuno, almuerzo y merienda.

Por descontado que ese significativo incremento de recursos, debería contemplar un reajuste razonable en los bajos salarios de los maestros, en base a un aumento general del sueldo básico y los adecuados incentivos por nivel de conocimientos y rendimiento de los docentes.

Lamentablemente, actuando con más sentido gremial que docente, la Asociación Dominicana de Profesores ha planteado un aumento salarial sin precedentes del 100 por ciento, lo que según el Ministerio de Educación conllevaría erogar la mitad del aumento de recursos recibidos para mejorar la enseñanza. Se trata de un reclamo a todas luces inviable, que impediría llevar a la práctica el amplio programa a favor de la educación anunciado por el mandatario que cuenta con un sólido respaldo ciudadano.

El Ministerio de Educación ha planteado propuestas de mejora progresiva a los docentes dentro de una programación razonable y viable, que al tiempo de posibilitar ir elevando la calidad de vida de los mismos, permita cumplir con las metas orientadas a elevar la pobre calidad de la enseñanza en el país y que justifican el esfuerzo presupuestario que entraña el cuatro por ciento.

No ha habido por otra parte, del lado del gremio profesoral el menor compromiso de entrega a favor del objetivo perseguido, comenzando por evitar huelgas, paros y eventos gremiales que hagan perder un solo minuto de clase. Por el contrario, se han seguido produciendo sin que la ADP haya mostrado interés en frenarlo.

Así, los maestros que constituyen y debieran ser la pieza fundamental en la solución del problema que representa nuestros bajos estándares educativos, se convierten en parte del mismo al abroquelarse en una demanda gremial absolutamente improcedente y de imposible cumplimiento.

Hacemos votos porque la dirigencia profesoral entre en razón y haga entrar a sus decenas de miles de afiliados a través de la continuación en términos sensatos del diálogo con el Ministerio de Educación, en vez de involucrarse en una pugna de bajo vuelo con su titular que adquiere categoría mezquina cuando lo que está en juego es de una enorme trascendencia para la docencia, el país y los propios maestros.

De no ser así, de persistir en sus desmedidos reclamos y apelar a los tradicionales paros docentes en vez de asumir un firme compromiso con la educación, harán que la inmensa mayoría de quienes lucharon tan denodadamente por el cuatro por ciento y los propios contribuyentes que aportan esos recursos, sientan que están resultando víctimas de una gran estafa.

EL TIRO RAPIDO DEL LUNES

Mario Rivadulla

4 de Marzo de 2013

TELEDEBATE@hotmail.com

2013-03-05 18:54:27