El Medio de Comunicacion

Opiniones

Tráfico y consumo de drogas

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

Ayer y hoy hemos tenido como invitado especial la presencia en TELEDEBATE del doctor Tirso Mejía Ricart, quien presidió el reciente Simposio sobre Drogas organizado por la Academia de Ciencias de la República Dominicana. Celebrado en la capital, el evento contó con la participación y exposición de destacados especialistas en este campo, tanto nacionales como extranjeros. En sus sendas comparecencias en este espacio, el doctor Mejía Ricart hizo un resumen de las conclusiones del mismo que por su importancia, imponen ser comentadas al menos en apretada síntesis.

El primer aspecto es el hecho cierto que de corredor del tráfico de estupefacientes hacia los mercados norteamericano y europeo, el país se ha convertido también en un creciente mercado de consumo. Esto así, en la medida en que los carteles de la droga entendieron que les era mucho más fácil y rentable comprometer la complicidad de sus intermediarios locales pagando sus servicios de peaje con parte de la carga traficada en vez de dinero. Del rápido incremento del consumo local de estupefacientes se han encargado las bandas barriales, compuestas sobre todo por jóvenes, debido a los altos índices de desempleo, falta de oportunidades y exclusión social, amparadas en la protección de autoridades a todos los niveles por vía del soborno cuando no de la involucración directa en el negocio.

El segundo ángulo de penetración corresponde a la economía nacional, donde resulta también creciente la presencia de parte de los cuantiosos recursos generados por el comercio de las drogas ilícitas. Utilizando diversos mecanismos, de preferencia casinos, casas de juego, dealers de vehículos y sector inmobiliario es cada vez mayor el volumen del lavado en el escenario local. Sobre todo en este último resulta visible la anchura de la brecha entre su espectacular crecimiento y nuestra capacidad de financiación, que en pocos años ha transformado la capital de ciudad horizontal en urbe vertical.

De evidente riesgo a tomar en cuenta, es la toma por asalto del campo político por los barones de la droga y sus asociados locales. Sin la existencia de mecanismos eficientes de control y supervisión de las finanzas de los partidos, tanto a lo interno de estos como por parte del Estado, financiar candidaturas e intervenir en los procesos electorales buscando posteriores solapadas influencias en áreas de poder forma parte de la estrategia seguida por el narcotráfico en todos los países que opera. Las pruebas son abrumadoras pero bastaría recordar el ejemplo clásico y costoso de Colombia en las época sombría de los carteles de Cali y Medellín, dirigidos por Pablo Escobar Gaviria y los hermanos Rodríguez Orejuela.

Un valor agregado de multiplicación al tráfico de estupefacientes lo es el consiguiente aumento de la criminalidad, con la incorporación de graves delitos que años atrás eran extraños a nuestro medio. El sicariato, los ajustes de cuentas y los secuestros forman parte de esas modalidades delictivas que mantienen en jaque a las autoridades y en permanente riesgo la seguridad ciudadana.

En otro orden, el Simposio se abocó también a analizar con ojo crítico la actual legislación sobre tráfico y consumo de drogas que considera obsoleta y que requiere ser revisada, sobre todo en lo tocante a la penalización del consumo. Ciertamente, un adicto a las drogas es un enfermo, no un delincuente. Ni su adicción amerita ser sancionada enviándolo a la prisión, donde no superará su adicción que requiere un tratamiento de recuperación sino por el contrario, agregará a su vicio inclinación y habilidades criminales adquiridas en la cárcel donde convivirá con peligrosos delincuentes.

Ahora que se han modificado varios Códigos, como el Penal, el Procesal Penal y el del Menor aunque con respecto a este último surgen serias dudas sobre la eficacia de los cambios introducidos, parece ser una buena ocasión para instar a las Cámaras Legislativas a revisar y actualizar la Ley sobre el Tráfico y Consumo de Drogas, franqueando el camino para la rehabilitación de los adictos y en cambio, estrechando el espacio para los traficantes y distribuidores que con tanta frecuencia obtienen su libertad a despecho de sus insistentes reincidencias por parte de jueces venales, tímidos, temerosos o complacientes.

El problema de las drogas por su complejidad, los recursos de que dispone, las complicidades que suma y la corrupción que promueve es de mucha más gravedad de la que imaginamos y requiere también de mucha mayor atención de la que le estamos prestando por parte de los poderes públicos y la sociedad en pleno, cuyas bases de sustentación resultan cada vez más amenazadas.

En este orden hay que saludar la celebración del Simposio que comentamos, cuya utilidad dependerá de que no caigan en el vacío sus valiosas recomendaciones.

teledebate@hotmail.com

TELEDEBATE llega a todo el país de lunes a viernes, a las 7 de la noche por TELEFUTURO, Canal 23.

2013-08-03 06:19:07