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LINEA BANDERA NACIONAL

En días pasados, la línea aérea española Iberia anunció la suspensión de sus vuelos hacia la República Dominicana y Puerto Rico. Todavía un par de décadas atrás, cuando cubría la ruta Madrid-Santo Domingo-México, figuraba como la quinta aerolínea más importante del mundo. Luego, fue cayendo en picado a resultas, sobre todo, de una serie de continuas y persistentes huelgas por parte de su personal que afectó tanto el servicio internacional como doméstico, hasta culminar con severos reajustes de su nómina y reducción de costos operacionales, suprimiendo las rutas consideradas menos rentables.

La retirada de la ruta Madrid-Santo Domingo hubiera representado un muy duro golpe sobre todo para el sector turístico que tradicionalmente ha contado con un buen mercado peninsular, ya de por sí afectado por la severa crisis económica que sufre España, de no haber mediado una alternativa salvadora. Esta fue el incremento de los vuelos de Air Europa que viene a llenar el vacío dejado por Iberia.

Ahora se anuncia la retirada de la American Airlines, a partir del próximo primero de abril, de la ruta que ha cubierto tradicionalmente entre nuestra capital y la ciudad de Nueva York, que en término de dominicanos residentes, viene a ser la segunda urbe en importancia poblacional del país.

Al factor turístico se agregaría a partir de entonces las dificultades de los dominicanos residentes en la Gran Manzana así como a sus parientes aquí, de poderse trasladar al país tanto como hacer el viaje a la inversa. Por suerte, también en este caso disponemos de una opción de sustitución. Es la aerolínea Jet Blue que desde hace mucho viene cubriendo esa ruta, tanto desde la capital como Santiago.

Mientras American Airlines ha ido en descenso, Jet Blue en cambio ha estado en ascenso, resultado de un excelente servicio, muy superior al prestado por aquella; de aviones con asientos mucho más confortables y tarifas altamente competitivas. Cabe suponer por consiguiente, que Jet Blue, al igual que ha hecho Air Europa con el Viejo Continente, incremente su actual oferta de vuelos entre la capital y la urbe neoyorquina y entre esta y Santiago.

Estos dos eventos, sin embargo, son propicios para insistir en la posible conveniencia de que tengamos nuestra propia aerolínea, creada y operada con altos criterios de eficiencia, que llegue a ocupar la vacante dejada atrás por la desaparecida Dominicana de Aviación, cuando en sus buenos tiempos, aún no politizada, llegó a contar con el 75 y hasta el 80 por ciento del pasaje que se movía a Miami y Nueva York. En esa época, quedó patentizado que la llamada Línea Bandera Nacional podía rendir tanto un excelente servicio como razonables beneficios. El desastre a que fue llevada posteriormente, no resta validez a esa realidad inicial.

Vivimos en una isla sin medios propios para permitir que nos traslademos al exterior y a su vez para transportar a los interesados en venir al país, ya sea como turistas, para fines de negocios u otros propósitos. No poseemos ni marina mercante, ni buques de pasajeros, ni ahora mismo una línea aérea propia.

Aparte de la gran cantidad de dominicanos que residen en el exterior, principalmente Nueva York, Boston, España y San Juan, por citar los que cuentan con una diáspora más nutrida, el turismo se ha convertido en nuestra principal fuente de ingresos en divisas. Y si como plantea y se propone el gobierno convertir esa industria en el soporte principal de nuestro futuro desarrollo económico, con la meta de llegar a diez millones de turistas antes de finalizar la presente década, tenemos que garantizar al máximo las facilidades de transportación para esa gran masa humana, a cubierto de contingencias como las presentadas por Iberia y American.

Que si por suerte en estas dos ocasiones, tenemos alternativas de solución, no podemos descartar que frente a posibles situaciones similares en el futuro no vayamos a navegar con la misma suerte. Lo recomendable por consiguiente, es actuar con sentido de previsión y evaluar el surgimiento de una nueva versión la Línea Bandera Nacional, manejada con criterio eficiente lo que además pudiera resultar rentable si así lo demuestran los previos estudios técnicos y económicos que la idea requiere, llevados a cabo por especialistas calificados y con experiencia en el complejo sector aéreo.

EL TIRO RPIDO

Mario Rivadulla

Enero 15, 2013

LINEA BANDERA NACIONAL

teledebate@hotmail.com

2013-01-17 01:07:50