San Pedro de Mac oris RD 18 diciembre.- Cada día es motivo de esperanza para los residentes en el municipio Consuelo, sureste del país.
Aquí los jóvenes con edades comprendidas entre los 11 y 24 años, están adoptando la formación bilingüe como una manera de salir de la pobreza.
Nairobi Andrés y Rafael Polo, de 15 y 13 años respectivamente, a pesar de que viven en hogares diferentes, comparten el anhelo de prepararse y en un futuro encontrar un buen trabajo con el que puedan ayudar a sus familiares.
Es por esto que diariamente, asisten al curso de inglés que les ofrece de manera gratuita la Fundación Pringamosa, ubicada en las instalaciones donde operaba el ingenio de esta localidad, para recibir la capacitación.
«Con esto quisiera más adelante poder pagar mi universidad, porque mi mamá tiene pocos recursos y a veces ni para comer tenemos, lo que quiero es ayudarle a construir una mejor vida», manifestó Nairobi, quien además pretende formarse como médico legista.
La escasa alimentación y la falta de condiciones en sus humildes viviendas no han sido un obstáculo para faltar a clase.
«A veces me voy para el curso sin comer porque no hay comida, pero me voy así y sin dinero, porque sé que eso me ayudará en el mañana», comenta la joven quien cursa el segundo grado de la secundaria.
«Yo siempre me levanto a las 6: 30 de la mañana y a veces me como un yaniqueque de la fritura de mi madre», relata Rafael.
Sin embargo, la energía no siempre es la misma, confiesan que en ocasiones se deprimen, por lo general cuando retornan cansados a sus hogares donde recuerdan sus extremas carencias.
«Aquí vivimos muy apretados, cuando llueve tenemos que movernos de la cama porque el zinc tiene muchas goteras y cae agua ahí mismo. Hay veces que tenemos que dormir sentados para no mojarnos», relata Nairobi.
Esta amarga vivencia junto al recuerdo de la muerte de su padre cuando solo tenía siete años, hace que estalle en llanto.
«Mi padre se enfermó y murió, mi mamá no tiene recursos para hacer la casa, no tiene empleo, madre soltera de cinco niños, yo quisiera una beca, algo que me ayude a superarme, algo», repite mientras intenta secar con las manos su rostro bañado de lágrimas.
De su lado, Rafael solo sueña con tener una mejor cama, un juego de comedor y un baño dentro de la casa.
«De noche cuando quiero salir al baño me da mucho miedo por que todo está oscuro, las sillas del comedor están rotas y mi cama es muy incómoda», precisó Rafael.
Graduación
El día que Diariolibre. com visitó a Nairobi y Rafael, era su graduación de inglés. Ambos formaban parte del grupo de 40 jóvenes que obtendrían su diploma por haber logrado cursar el primero de varios niveles.
«Ellos pasaron la primera fase, el primer nivel, ya se comunican y ahora vamos a pasar a la parte técnica dependiendo el área que ellos elijan, porque aquí impartimos varios cursos y tratamos de adecuar el inglés al lenguaje que se utilice en esa área», informó Máximo Mercedes, director ejecutivo de la Fundación Pringamosa.
Esta institución que también opera en condiciones precarias, imparte además cursos de mecánica industrial, costura, contabilidad, emprendedurismo a las mujeres y otros.
«Tenemos 250 jóvenes que reciben formación en diferentes ámbitos. Este año enviamos cuatro jóvenes a Brasil a especializarse en mecánica y reconstrucción de motores de combustión interna», destacó Mercedes.
«Ahora queremos enseñar mecánica automotriz, porque en el Este tenemos alrededor de 18 mil unidades de motores de combustión interna, sin embargo, en la región no hay un taller que pueda reconstruir motores y tienen los empresarios que mandarlo a Santo Domingo, es por esto que queremos formar un personal en esa área», agregó.
Proyectos de la Fundación
Los directivos de esta entidad no gubernamental, pretenden readecuar las instalaciones donde prestan sus servicios con el objetivo de que sus estudiantes asistan a recibir las clases a un lugar digno.
«La idea es habilitar los espacios de capacitación para crear un gran centro de capacitación regional, tener aquí quince aulas, tener todos los laboratorios y los espacios debidamente habilitados, pero todavía nos falta la terminación colocación de pisos, pintura, butacas, entre otras cosas», precisó Mercedes, quien además compartió con Diariolibre.com el plano de la estructura que quieren realizar y para la cual necesitarían unos 13 millones de pesos.
Esperan apoyo del Gobierno
El director ejecutivo de la Fundación dijo que para cumplir estas metas esperan contar con el apoyo económico del Presidente Danilo Medina, pues es un proyecto que aporta a la reducción del analfabetismo, dinamiza la economía y reduce la indigencia en el país.
«Hemos estado en contacto con el Presidente de la República, él ha llamado tres veces, ha conversado con la directora de Asuntos Sociales de aquí, lo hemos estado esperando varias veces pero nunca ha llegado», precisó.
Nos mostró las comunicaciones dirigidas a Medina solicitando la contribución del Gobierno para el impulso de este proyecto, que afirma nunca han apoyado.
«Tenemos la donación completa de unos equipos para un área de costura industrial y una escuela de costura industrial, están ahí los mobiliarios que llegaron de Brasil y para ese proyecto también recibimos la donación de la Embajada Alemana, pero nunca del Gobierno dominicano», enfatizó.
Estudiantes envían mensaje a Medina
«Señor Presidente le pido que nos ayude con el curso de inglés, necesitamos más cosas para nosotros estudiar, computadora, algunas cosas para escuchar el inglés, para nosotros poder escuchar las palabras y aprender a pronunciarlas correctamente», manifiesta Marisol Pérez, de 17 años.
«Ya sabemos los colores, cómo decir nuestro nombre y el del otro en inglés, pero nos falta cuadernos para escribir y butacas para sentarnos», expresaron Cristian Ramírez Sosa, de 10 años y Rey David, de 13.
Sobre la Fundación Pringamosa
De acuerdo al presidente de la Fundación, Antonio Giraldez, esta institución comenzó su trabajo en el 2002 haciendo programas de control de enfermedades de VIH/ SIDA. Trabajo infantil forzado, readecuación infantil, «que era un programa donde los niños de mucha edad estaban en cursos bajitos y no se correspondían ni en edad, ni en conocimiento y trabajamos las salas de tarea y campamentos de inteligencia dándole herramientas para el desarrollo de su inteligencia».
«Se trabajó también con embarazos en mujeres jóvenes, también con repartición de alimentación a indigentes y ahora nos encontramos con los programas de capacitación técnica, donde ya hemos capacitado mil y pico de jóvenes en electricidad, electrónica, corte y confección, panadería y repostería», destacó Giraldez.
«Lo que estamos buscando es rescatar los niños de la deserción escolar porque el porcentaje de pobreza que hay en la región Este, anda alrededor del 65 al 67 por ciento, lo que quiere decir que cada seis de diez personas están en la línea de la pobreza», concluyó.
2013-12-18 16:43:10