El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Movimiento sindical

Por Manuel Hernández Villeta

El desarrollo de los ingenios azucareros, y de la masiva importación y exportación por los muelles, llevó a la República Dominicana a tener un fuerte movimiento obrero-sindical y en algunos casos también campesino, que llegó a enfrentar tiranos y a ser punta de eje de revoluciones.

Ese movimiento obrero creció en paralelo a la industria azucarera, donde los trabajadores de factorías, los maquinistas, los torneros y los pica-cañas eran aglutinados en gremios, donde defendian sus derechos e intereses.

Pasó lo mismo en los muelles, espina dorsal por mucho tiempo de la economía dominicana, donde todo entraba o salía del país.

El desarrollo de la industria de la caña y de los muelles logró fortalecer el ideal de lucha de los trabajadores dominicanos, y dio paso a un movimiento que con el tiempo se esfumaría y hoy no pasa de ser sintetizado por jugadores de dominó que se pasan las tardes en los locales de centrales sindicales sin rumbo.

La represión política golpeó fuertemente a la industria azucarera y sus principales dirigentes desaparen luego de la revolución de abril, mientras que nadie toma la bandera del nuevo rumbo. Después de la eliminación de Guido Gil Díaz, y de yugular al sindicato Unido de Trabajadores del Central Romana, se esfuma la unidad de los obreros como fuerza de lucha en el sector cañero.

De ahí en adelante, el Consejo Estatal del Azúcar se vendió como trasto viejo y dio paso a una corruptela sin control, mientras que se fortalecen el Central Romana y Los Vicini, donde no se permitió ni se permite el más leve asomo de fortaleza sindical.

Los muelles fueron centro de lucha, hasta que el modernismo dejó en las calles a los estibadores. La llegada de los furgones sepultó al muelle de Santo Domingo, expulsó del empleo a los hombres de músculos, para dar paso a los furgones y los montacargas.

El movimiento sindical murió allí. Hoy solo hay sindicalistas de nombre. Burócratas bien intencionados, pero sin rumbo, sin norte, sin liderazgo y sin conciencia de su clase. Más economicistas que luchadores por una mejor vida para el obrero dominicano.

Cuando el desempleo crece, y los grandes consorcios aumentan ganancias y capital, es necesario crear un nuevo modelo sindical, que nazca con nuevas ideas, sobre el sepulcro de centrales sindicales que no representan a nadie.

2013-09-10 04:49:19