Por Manuel Hernández Villeta
El venidero programa de seguridad ciudadana será apoyado por la mayor parte de la población, y organizaciones sociales. Se debe armonizar más con estos sectores, escuchar opiniones y sugerencias, para hacerlo más dinámico.
Pero las autoridades deben tener muy en cuenta, que para el éxito de un programa de seguridad ciudadana lo más importante es la prevención social, ir a la raíz del delito, llevar a cabo amplias jornadas sociales.
Se puede y tiene que endurecer la acción de perseguir a los delincuentes, pero no se puede perder la mira de que la mayor parte de las personas cometen acciones fuera de la ley, debido a sus distorsiones sociales.
De ahí, que no solo es el énfasis en poner en marcha acciones de culata, sino ir a llevar comida y asistencia médica a los barrios marginados.
Ahora mismo hay un grave problema en lo que se refiere a la creación de nuevos empleos, una parte considerable de los dominicanos se encuentran desempleados, y no hay forma de que se les garantice donde vender su mano de obra.
Por esta razón hay que ir a fortalecer los préstamos para los pequeños comerciantes, debido a que ellos en sus comercios informales alivian la carga social en los barrios.
En pocas palabras, junto al uniformado que entre a un barrio a perseguir a los delincuentes debe ir, delante, atras o junto, el camión con la comida del dia y la asistencia médica.
Ir únicamente al delito in-situ no es la solución. Al crimen hay que atajarlo con acciones que retornen las esperanzas a las áreas donde se incuba.
De nuevo planteamos que todo programa de seguridad ciudadana estará condenado al fracaso si no labora conjuntamente con las organizaciones sociales de los barrios, los clubes culturales, las amas de casa, los deportistas….
Son los que padecen los estragos de la delincuencia, los que conocen a los mafiosos, y los que deben ser integrados, para que no sean perseguidos por los que le deben dar protección.
Un baño de pueblo al programa de seguridad ciudadana.
2013-04-08 18:29:02