La artista dominicana, radicada en Asturias, inaugura Pixie Pixie Clown en la galería Mecha de Santander y Teddy Training en el Espacio Concreto del Polígono de Silvota, consolidando su proyección en el contexto artístico español.
Elise Florentino, artista joven dominicana afincada en Asturias, presenta de manera simultánea dos exposiciones individuales en España. Dedicada a la técnica del dibujo a lápiz de color, la artista muestra Pixie Pixie Clown en la galería Mecha de Santander y Teddy Training en el nuevo Espacio Concreto del Polígono de Silvota, en una doble propuesta que evidencia el interés de galerías y espacios culturales por su práctica.
Graduada de la Escuela de Arte de Oviedo y en Bellas Artes en Chavón, la Escuela de Diseño de la República Dominicana, Florentino desarrolla una obra donde el dibujo funciona como pensamiento y como exposición directa de su mundo interior.
La exposición Pixie Pixie Clown, inaugurada el pasado 27 de marzo en la galería Mecha, tuvo una acogida multitudinaria. Realizada íntegramente con lápiz de color, la muestra parte de un material tradicionalmente asociado al esbozo para reivindicarlo como obra final. En este proyecto, Florentino mezcla la figura de la Manic Pixie Dream Girl —arquetipo cinematográfico de una mujer excéntrica— con la idea del “payaso afectivo”, entendida como aquellas personas que asumen un rol de producción emocional para los demás, subrayando la dimensión relacional y emocional de sus personajes.
Por su parte, Teddy Training, presentada en Espacio Concreto, profundiza en la relación entre disciplina y ternura, explorando cómo el cuerpo y la emoción se construyen en contextos de exigencia. A través de dibujos de gran formato, la artista desplaza el imaginario del entrenamiento hacia un territorio íntimo, donde la práctica se convierte en un espacio de negociación entre dureza y fragilidad, poniendo en valor la vulnerabilidad como potencia.
Elise Florentino (Santo Domingo, 1998) es una artista visual cuya práctica se centra en el dibujo a lápiz de color como medio principal. Esta técnica, profundamente vinculada a su infancia, le permite construir imágenes de gran formato, radicales e inmersivas, donde el dibujo deja de ser un gesto íntimo para convertirse en un espacio de confrontación.
Su obra se articula desde una exploración emocional honesta, construyendo paisajes psicológicos en los que emergen la inseguridad, la narrativa interna, los sueños y las tensiones de su manera de habitar el mundo. El dibujo funciona como un puente entre la introspección y su apertura al espectador, generando espacios donde conviven vulnerabilidad, deseo, duda y ternura.
Su trayectoria incluye residencias en Luba Isieni (Guatemala) y LABoral Centro de Arte y Creación Industrial (Gijón), así como su participación en la 32ª y 35ª Muestra de Artes Plásticas del Principado de Asturias. En 2024 su obra fue adquirida por el Museo de Bellas Artes de Asturias. En 2025 presentó Zona de contacto, su primera exposición individual, y en Febrero 2026 presentó Teddy Training en Espacio Concreto. Ese mismo año, el Ayuntamiento de Oviedo reconoce su proyección como artista emergente con motivo del Día Internacional de la Mujer.
Actualmente, su trabajo evoluciona hacia una sinceridad cada vez mayor, con el objetivo de trascender la vergüenza y convertir el arte en un ejercicio de afirmación y presencia honesta.