Por Frank Valenzuela
Frank Valenzuela, coordinador general de CORESAP y Helvio Bejarán, asesor estratégico, destacaron que, tras tres años de ejecución del proyecto Manzanillo Bay Energy en la Bahía de Manzanillo —proyecto que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financia con 200 millones de dólares de un total de 1,700 millones— organizaciones del municipio Pepillo Salcedo plantean ante el mecanismo independiente del Banco preocupaciones relacionadas con impactos ambientales, productivos, institucionales y gobernanza. sociales, de salud pública, conectividad territorial, gestión municipal, seguridad y patrimonio comunitario que —según indican— aún no han sido mínimamente restituidos en el territorio.
Manzanillo, Montecristi. El Consejo de Organizaciones para el Resarcimiento Socioambiental y Productivo del Municipio Pepillo Salcedo (CORESAP) informó este miércoles que el Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación (MICI) del BID procedió al registro de la solicitud presentada por más de 17 organizaciones territoriales del municipio en relación con el proyecto Manzanillo Bay Energy que se desarrolla en la Bahía de Manzanillo, municipio Pepillo Salcedo, provincia Montecristi. La notificación del MICI señala textualmente: “Después de haber recibido la información adicional requerida, les notifico por este medio que estamos procediendo al Registro de su Solicitud, de acuerdo con las disposiciones del párrafo 20 de la Política del Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación”. CORESAP indicó que la iniciativa busca aportar una mirada territorial orientada al desarrollo integral sostenible del municipio Pepillo Salcedo.
Frank Valenzuela, coordinador general de la organización ciudadana, explicó que el sometimiento del reclamo responde a que, a tres años de iniciado el desarrollo del proyecto Manzanillo Bay Energy, la mayoría de los componentes territoriales continúan experimentando transformaciones ambientales, productivas, sociales, institucionales y gobernanza. sociales, de salud pública, conectividad territorial, gestión municipal, seguridad y patrimonio comunitario que, desde la perspectiva de las organizaciones locales, no han sido mínimamente restituidas. Señaló que el objetivo del Consejo es que estas dinámicas territoriales puedan ser analizadas desde una visión integral del municipio, considerando la relación entre inversión, territorio y comunidad.
Valenzuela detalló que el MICI es el mecanismo independiente del Grupo BID encargado de recibir solicitudes de comunidades u organizaciones vinculadas a proyectos financiados por el Banco, permitiendo examinar preocupaciones territoriales relacionadas con su implementación. Explicó que esta instancia opera con autonomía dentro del Grupo BID y facilita procesos de análisis institucional cuando surgen situaciones que requieren una comprensión más amplia de la relación entre proyectos de inversión y territorios donde se desarrollan.
Explicó que dentro del propio Grupo BID también existe el Mecanismo de Gestión de Quejas (MGM), que funciona como una instancia inicial para canalizar inquietudes relacionadas con proyectos en ejecución. Sin embargo, las organizaciones del municipio consideraron que las preocupaciones territoriales planteadas requerían un espacio institucional con mayor alcance analítico. Por esta razón, CORESAP decidió escalar la solicitud al MICI con el objetivo de ampliar la comprensión institucional sobre las dinámicas territoriales observadas en torno al proyecto Manzanillo Bay Energy.
En ese contexto, Helvio Bejarán, asesor estratégico de CORESAP, señaló que la decisión de acudir al MICI responde a la necesidad de analizar las transformaciones territoriales desde una perspectiva más amplia de desarrollo integral sostenible. Indicó que el Consejo busca que el proceso de transformación económica asociado al proyecto Manzanillo Bay Energy pueda integrarse de manera equilibrada con la protección de los ecosistemas costeros, el fortalecimiento de las comunidades locales y la continuidad de las actividades productivas tradicionales del municipio Pepillo Salcedo.
Explicó que antes de acudir al MICI las organizaciones habían iniciado el reclamo institucional con el Grupo BID, a través del Mecanismo de Gestión de Quejas (MGM), a partir de una comunicación remitida el 12 de diciembre de 2025 que también fue enviada al MICI. Durante ese espacio de tiempo se compartieron informaciones territoriales y se presentaron distintas preocupaciones relacionadas con las transformaciones observadas en la Bahía de Manzanillo asociadas al proyecto Manzanillo Bay Energy.
Bejarán detalló que CORESAP está integrado por una articulación diversa de organizaciones comunitarias, productivas, sociales, ambientales, portuaria, de transporte, religiosas y educación del municipio Pepillo Salcedo, conformada por 17 organizaciones que firmaron su documento de constitución. Este espacio busca representar de manera colectiva las preocupaciones y aspiraciones de distintos sectores del territorio frente a los procesos de transformación económica que actualmente experimenta Manzanillo.
Bejarán detalló que CORESAP está integrado por una articulación diversa de organizaciones comunitarias, productivas, sociales, ambientales, portuarias, de transporte, religiosas y de educación del municipio Pepillo Salcedo, conformada por 17 organizaciones que firmaron su documento de constitución.
Este espacio busca representar de manera colectiva las preocupaciones y aspiraciones de distintos sectores del territorio frente a los procesos de transformación económica que actualmente experimenta Manzanillo.
En ese marco, Bejarán destacó la situación del sector Villa Raif, comunidad colindante inmediata al área donde se ejecuta el proyecto Manzanillo Bay Energy. Señaló que Villa Raif se localiza a apenas 30 metros del perímetro de intervención del proyecto.Indicó que esa proximidad convierte a la comunidad en un punto especialmente sensible dentro del tejido territorial del municipio y sostuvo que la experiencia de Villa Raif ilustra la necesidad de comprender las transformaciones del territorio con enfoque comunitario e integral
Valenzuela señaló que el municipio mantiene una economía territorial estrechamente vinculada a los ecosistemas costeros de la Bahía de Manzanillo, donde actividades como la pesca artesanal, la apicultura, el turismo y ecoturismo comunitario, la producción ganadera y ovino-caprina, la microempresa y el desarrollo de emprendedores constituyen fuentes históricas de sustento para numerosas familias.
El coordinador de CORESAP también destacó la situación de comunidades cercanas como Copey y Carbonera, donde diversas prácticas tradicionales mantienen una relación directa con los ecosistemas de la bahía. Entre ellas se encuentran actividades realizadas por mujeres recolectoras de cangrejos, el uso de plantas medicinales y la recolección de espartanas utilizadas para la elaboración artesanal de escobas.
En ese sentido, tanto Frank Valenzuela, coordinador general de CORESAP, como Helvio Bejarán, asesor estratégico, reiteraron que el Consejo no se opone al desarrollo de los proyectos energéticos y portuarios que actualmente se ejecutan en el municipio. Recordaron además que el propio MICI señaló en su comunicación final que “durante este periodo estaremos continuamente comunicándonos con ustedes y se abrirá una ficha de su Solicitud en el Registro Público del MICI, donde podrán consultar información sobre el avance del proceso y los documentos públicos relacionados con el caso”
Bahia Fronteriza
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