Opiniones

UNA CAPITALIZACIÓN INDIVIDUAL AGRIDULCE

Arismendi Díaz Santana

El gran reto es maximizar la acumulación de la capitalización individual y minimizar los seis factores que limitan su expansión. Exhortamos a la SIPEN, a las universidades y a la Comisión Bicameral de Seguridad Social a propiciar un debate técnico y financiero profesional sobre las reformas necesarias para duplicar la tasa de reemplazo

La buena noticia es que en el 2025 los afiliados al Seguro de Vejez, Discapacidad y Sobrevivencia (pensiones) incrementaron su patrimonio en 165,346 millones de pesos, una cifra récord. De ese monto el aporte de los trabajadores fue solo de 52,497 millones, mientras las ganancias ascendieron a 112,849 millones, según informó ADAFP.

De cada 100 pesos adicionados a la cuenta de capitalización individual (CCI) los afiliados sólo aportaron 31.70 pesos, en tanto que los beneficios obtenidos ascendieron a 68.30 pesos. Y para decirlo en forma más sencilla todavía, por cada peso cotizado los trabajadores recibieron más de dos pesos por la rentabilidad obtenida de las inversiones. 

Al cierre de 2025, los fondos de pensiones de capitalización individual ascendieron a más de 1.27 billones de pesos (si, millones de millones), recursos que pertenecen a 5,293,000 de trabajadores asalariados afiliados al sistema. El informe no indica a cuánto ascendió el costo de la comisión cobrada por la AFP en el año.

Esta suma multimillonaria está a nombre exclusivo de los 5.3 millones de trabajadores afiliados, quienes regularmente reciben un informe de la AFP con millones de pesos en sus cuentas personales para su retiro. Una modalidad que eleva su autoestima generando una experiencia sin precedentes que no les garantiza ningún otro sistema.

Además, ADAFP resaltó que con el desempeño alcanzado en 2025 la rentabilidad histórica nominal del fondo de pensión se ubicó en 11.7%. La rentabilidad real acumulada, es decir, sin inflación, gira alrededor del 5.0% anual un resultado «muy positivo» para los afiliados.

Las inversiones del fondo de retiro están contribuyendo a dinamizar la economía, generando empleos y riqueza en sectores de alto impacto económico y social, como las zonas francas, el turismo y la producción de energía. Con ello se ha logrado diversificar las fuentes de inversión, impactando positivamente en la estabilidad macroeconómica del país.

La mala noticia es que a pesar de estos logros evidentes y tangibles, y de su tendencia al incremento progresivo en los próximos años, todas las proyecciones de los expertos y de los organismos internacionales indican que los fondos acumulados no serán suficientes para garantizar una pensión digna a la gran mayoría de los trabajadores afiliados.

¿Por qué estas noticias resultan agridulces? Porque como ha explicado nuestra Fundación en múltiples ocasiones, existen al menos seis factores limitantes:  

a)      la reducción del aporte original del 12% al 9.97% del salario cotizable;

b)      la no entrega del bono de reconocimiento a los ex afiliados al IDSS que ingresaron al nuevo sistema de pensión;

c)      *el alto costo administrativo de las AFP debido a la falta de competencia* operando en condiciones de monopolio;

d)      *la inestabilidad laboral, debido el carácter estructural de la informalidad*; y

e)      la ausencia del Régimen Contributivo Subsidiado para los trabajadores por cuenta propia para garantizar la continuidad de las aportaciones.

f)        *el aumento en 8 años de la esperanza de vida entre el 2001 y el 2035* encareciendo el costo de por vida de cada pensionado;

No hay que ser un especialista para reconocer la capacidad acumulativa de la capitalización individual, y sobre todo, el hecho de que cada vez el trabajador aporta menos en relación a las ganancias acumuladas. Esa es una ventaja enorme ya que ningún sistema de retiro puede ser financieramente equilibrado y sostenible sin acumular y sin “guardar pan pa mayo”.  

Entonces, ¿por qué minorías no reconocen ni ponderan estos resultados? La politización del tema le ha hecho mucho daño al país, y particularmente a los trabajadores. Sectores ideologizados enfatizan las bajas pensiones, sin señalar las causas que las generan y sin proponer soluciones viables y sostenibles a largo plazo.

El gran reto del país es maximizar el lado positivo de la capitalización individual y minimizar los seis factores que limitan su expansión. Hace falta un debate estrictamente técnico y profesional en un lenguaje sencillo al alcance del dominicano común, para diseñar soluciones acordes con las necesidades y posibilidades del país.

La Fundación Seguridad Social para todos (FSSPT) exhorta a la SIPEN, a las universidades y a la Comisión Bicameral de Seguridad Social, a propiciar un debate técnico y financiero de alto nivel profesional sobre las reformas necesarias para duplicar la tasa de reemplazo. ADS/623/12/02/2026  

Arismendi Diaz Santana arismendi.diaz@gmail.com