Hanoi, 4 feb (Prensa Latina) El embajador de Venezuela aquí, Juan Carlos Fernandes, anunció la creación de un movimiento mundial de solidaridad para exigir la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro, quien permanece hoy secuestrado ilegalmente en Estados Unidos.
Este movimiento, denominado #BRINGTHEMBACK, nace con una vocación profundamente pacífica, plural e internacionalista, y no es solo una consigna, sino un llamado a la conciencia global, subrayó el diplomático.
Fernandes recalcó que la acción busca articular a gobiernos, partidos políticos, organizaciones sociales, movimientos de solidaridad, y a todos los que creen en el respeto al Derecho Internacional y rechazan la violación a la soberanía, la guerra y el secuestro de jefes de Estado como herramienta de presión política.
#BRINGTHEMBACK –enfatizó- “es la afirmación de que ningún país, por poderoso que sea, puede colocarse por encima de la ley internacional. Es la defensa del principio de que la soberanía de los pueblos no se negocia ni se encarcela”.
El embajador venezolano recordó, en un acto celebrado anoche, que un mes atrás, el pasado 3 de enero, su país fue víctima no solo de un ataque armado desde el exterior, sino también de un hecho de extrema gravedad política, jurídica: el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores.
La agresión tuvo un costo humano devastador: más de 100 personas perdieron la vida, entre civiles y militares, y decenas resultaron heridas, dijo y precisó que entre las víctimas mortales se cuentan 32 combatientes cubanos que ofrendaron su vida en defensa de la legalidad internacional y la solidaridad entre los pueblos.
“Su sacrificio hermana aún más las historias de Cuba y Venezuela en una misma causa emancipadora”, remarcó Fernandes y señaló que frente a este artero ataque “el pueblo venezolano ha respondido con dignidad, unidad y conciencia histórica”, reforzando además la determinación de defender la independencia conquistada con tanto sacrificio.
Desde Vietnam, nación que conoce profundamente el precio de la libertad y el valor de la resistencia frente a la agresión extranjera, sentimos un acompañamiento sincero y fraterno, manifestó el diplomático y añadió que desde esta tierra hermana Venezuela levanta su voz con firmeza, pero con vocación de paz.
“No pedimos guerra, exigimos respeto. No promovemos la confrontación, reclamamos justicia. No buscamos imponer modelos, defendemos el derecho de cada nación a elegir su propio camino sin invasiones, sanciones ni secuestros”, manifestó.

En el acto habló también el presidente de la Asociación de amistad Vietnam-Venezuela, Nguyen Viet Thao, quien repasó las numerosas agresiones sufridas por la República Bolivariana en los últimos 25 años, enfiladas a socavar su soberanía e independencia para satisfacer los objetivos geopolíticos y la sed de pétroleo de Estados Unidos.
Refiriéndose a la agresión armada y el secuestro de Maduro, dijo que las fuerzas imperialistas y reaccionarias se equivocaron una vez más, pues el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela, los poderes del Estado y numerosas fuerzas políticas y sociales resolvieron unirse en defensa de la Constitución, la justicia y el honor de esa nación soberana.
oda/mpm
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