

POR TEÓFILO LAPPOT ROBLES
El valle antes llamado Maguana
Al referirse a San Juan lo primero que hay que tener presente es que ese es el nombre de la gran provincia del Suroeste dominicano y que San Juan de la Maguana es su ciudad capital.
Especialmente en cualquier punto del Suroeste dominicano son delicias culinarias el chenchén, el chacá y un bocado llamado buche de perico, considerados de origen sanjuanero. Los dos primeros ya forman parte, en varios lugares del país, de degustaciones de platos salados y dulces.
Lo que hoy es la provincia de San Juan formaba parte del Cacicazgo de Maguana, que tuvo como uno de sus jefes de mayor imponencia al bravo cacique Caonabo, perteneciente a la etnia Caribe.
Un culto violinista, ensayista e historiador dominicano definió ese territorio así: «Maguana, cuyo significado es Vega Pequeña, en donde gobernaba Caonabo, casado con Anacaona…Los puertos de este cacicazgo eran los más amplios de toda la isla y los más abrigados. Entre ellos se encontraban las localidades costeras que habrían de conocerse posteriormente como Puerto Viejo, Las Calderas, Palenque, Najayo, Ozama y Hermoso o Escondido».1
Pero para no dejar con sabor indefinido lo de Maguana es pertinente precisar que: «el sobrenombre de Maguana, trae a la idea el recuerdo de uno de los cinco reinos que componían la isla cuando el descubrimiento, cuya capital estaba donde se encuentra actualmente San Juan y que desapareció con la infortunada Anacaona y con la fundación de la villa de San Juan, el nombre del valle de Maguana fue reemplazado por el de San Juan de la Maguana».2
Los cronistas coloniales no desaprovecharon oportunidad para recorrer esa provincia fascinante, cuya fertilidad elogiaron con justa razón: » Cumplido con la provincia de Cibao, resta decir de otra que con ella se continúa por lo alto de las sierras a la mano derecha, teniendo las espaldas al norte, y ésta es la Maguana, en la cual después se pobló una villa de españoles que llamaron San Juan de la Maguana. Esta provincia, en sierras y en ríos y en valles y zabanas o campiñas, aunque no son muy grandes, es tierra bienaventurada. Es muy fértil, es muy templada…Granan aquí muchas cosas de semillas sembradas; trigo se ha hecho…hay en ella ingenios de azúcar. Pasa un río grande por ella que se llama Yaqui».3
Otro, cuyos escritos han mantenido la reputación de veraces, a pesar de la pátina que produce el tiempo, lo describió de esta manera: «el valle de San Juan es de lindo temple, fresco y sano…ay en este valle muchos caballos cerreros….dicen ay más de treinta mil…son tantos que hacen temblar la tierra.»4
Un ilustre sureño, con gran dominio de la historia de su región, el Dr. Ariel Acosta Cuevas, escribió que: «La economía de San Juan es fundamentalmente agrícola. Se le ha dado el título de «granero del sur», por su apreciable producción de granos como arroz, maní, sorgo, habichuela, gandules; otros rubros que se cosechan: yuca, batata, cebolla y hortalizas».5
«La Villa de San Juan de la Maguana estaba ubicada en principio en el área que comprende el Cacicazgo de Maguana, el cual estaba gobernado por el valeroso Cacique Indio Caonabo, esposo de la bellísima Anacaona…»6
Sobre San Juan de la Maguana se ha escrito que luego de las conocidas devastaciones dirigidas por el gobernador colonial Antonio de Osorio, sus moradores fueron:»…trasladados a orillas del arroyo Hicaco, cerca de Buenaventura, y más tarde vuelta a poblar y todavía existe en el sitio donde fue fundada, ahora como una de las más florecientes ciudades de nuestro país…»7
Provincia San Juan: Leyes y Decretos
Al promulgarse la Constitución del 6 de noviembre de 1844 San Juan de la Maguana quedó como parte de la provincia de Azua, en calidad de común de la misma.
El 20 de junio de 1938, mediante la Ley 1521, fue creada la provincia Benefactor ( que era uno de los apodos favoritos del tirano Trujillo).
Con motivo del ajusticiamiento de Trujillo se produjo una revolución de cambios en la toponimia nacional, y el nombre de la provincia Benefactor fue sustituido por el de San Juan, en virtud de lo indicado en la Ley 5678, del 25 de noviembre de 1961.
En ambas disposiciones legales la ciudad de San Juan de la Maguana quedó como capital provincial; lo cual es lógico por ser la más importante de todas las que forman la provincia San Juan.
A extremo norte de esa provincia le corresponde parte de la Cordillera Central, teniendo en su centro el segundo valle más grande del país. En su lado sur está la Sierra de Neyba.
Con un simple mapa a la vista se comprueba que las dos más altas cumbres montañosas del Caribe están en la provincia San Juan: Los picos Duarte y la Pelona son sanjuaneros, como también lo es el Parque Nacional José del Carmen Ramírez.
La provincia San Juan tiene varios municipios, cada uno de ellos con «luz propia», por estar cargados de una densa vida social, política, económica e histórica, razón por la cual merecen un reportaje aparte.
San Juan de la Maguana, como capital provincial, está cortejada por los municipios de Las Matas de Farfán, Bohechío, El Cercado, Vallejuelo y Juan de Herrera. Ellos a su vez están conformados por distritos municipales, secciones, parajes, barrios y sectores.
San Juan y los encomenderos
Lo que hoy es la provincia San Juan siempre fue un territorio codiciado por los encomenderos, que eran aquellos privilegiados de la Corona Española a quienes se les entregaba en calidad de esclavos hombres, mujeres y niños indígenas para usarlos en lo que quisieran y como quisieran los hispanos. Ello así a pesar de que ya existían las llamadas Leyes de Indias, logradas en gran medida por la insistencia de los sacerdotes dominicos.
El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés cita en el libro IV de su Historia de Indias a un tal Juan de León que tenía en San Juan de la Maguana un ingenio y trece naborias de su propiedad. Como ese habían varios potentados que controlaban esa zona.
Hasta el final hubo encomenderos y encomendados en la capital de la ahora provincia San Juan. Uno de muchos ejemplos (el citado precedentemente) basta para comprobar que las tristemente célebres encomiendas florecieron en San Juan de la Maguana.
En el llamado Repartimiento efectuado en el año 1514 por Rodrigo de Alburquerque fueron entregados a españoles que se movían en esa fértil tierra 1,529 indígenas. Para la cantidad de esclavos aborígenes que antes se utilizaban esa cifra mostró que ya estaba en curso el tramo final de la extinción de los indígenas.
«En resumen, la población indígena, bajo el poder de fuerzas negativas crecientes, no pasaba en 1514 de unas 30,000 almas, al borde de inminente extinción. Es el momento en que el negro, arrancado a las selvas de África, empieza a desplazar al indio en La Española.»8
San Juan y el agua
El uso del agua en la provincia San Juan siempre ha sido tema de controversia, especialmente desde que los invasores estadounidenses (1916-1924) abusaron de su uso para beneficiar a una compañía de ellos.
La respuesta a ese crimen mojado de los ocupantes norteamericanos no se hizo esperar. En el cuarto editorial de una serie sobre el tema del agua, en un periódico regional, el distinguido munícipe sanjuanero don E.O. Garrido Puello, publicó en fecha 19 de junio de 1921 lo siguiente: «Los ríos son bienes que la naturaleza ha puesto a la disposición del hombre. Los habitantes de las orillas de los ríos tienen un derecho natural a disponer de sus aguas para sus usos domésticos, de irrigación, etc., y las leyes positivas lo más que pueden hacer es reglamentar el ejercicio de este derecho en beneficio de los ribereños del Estado….pero nunca arrebatarles ese derecho ni reglamentarlo en provecho de quien no es poseedor de tierras en las márgenes de esas aguas…»9
Sobre ese tema, pero en otro contexto epocal, también escribió el 29 de junio de 1979, en el ya desaparecido periódico El Sol, el Ing. Agrón. Ramón Arturo Guerrero Valera: «…hay zonas, como San Juan de la Maguana, donde la mayoría de los usuarios de los canales de riego solo pueden levantar una cosecha de arroz al año por la falta de agua y su distribución irregular.»10
Pero también otros problemas de no menos significación que el del uso del agua han afectado la producción agrícola de la provincia San Juan.
Es la distribución de la tierra y los hechos negativos que allí se han producido teniéndola como telón de fondo. «Con las leyes agrarias balagueristas se producirían conflictos entre campesinos colonos residuales y propietarios, que culminarían con expulsiones mediante la amenaza, el soborno, la compra paternalista de derechos, la manipulación, etc., y otros mecanismos de chantaje…»11
Presa de Sabaneta
La presa de Sabaneta está ubicada en el lugar que lleva su nombre. Su construcción empezó en el año 1972.Fue concluida en el gobierno del presidente Guzmán (1978-82). Se nutre principalmente del río San Juan.
La de Sabaneta es una presa de tierra, dotada de una serie de mecanismos, tales como desagüe de fondo, vertedero de emergencia, fusible hidráulico, con metraje de caídas proporcionales a su tamaño, válvula de mariposa y en fin todo lo necesario para hacerla eficiente, utilizando la ingeniosidad conocida de la ingeniería hidráulica.
Otra presa construída en territorio de la provincia San Juan es la de Sabana Yegua, la cual se hizo sobre el poderoso río Yaque del Sur. La principal beneficiaria de la misma es la provincia de Azua.
Por los beneficios de la irrigación que ambas presas permiten hacer sobre cientos de miles de tareas de tierra es que a la provincia de San Juan se le denomina con propiedad como el granero del Sur.
El corral de los indios
Los sanjuaneros tienen un concepto claro de la importancia de sus lugares de interés general. Es por esa visión positiva que en fecha el 10 de julio de 1929 se difundió una crónica periodística sobre el Corral de los Indios, la cual en parte decía lo siguiente: «El Corral, sitio de atracción histórica, es visitado por cuantas personas de conciencia vienen a la ciudad. Un mal camino dificulta esa visita y hace pensar que nosotros no tenemos concepto del valor de nuestras reliquias históricas».12
El Corral de los Indios está ubicado en la ruta que conduce de San Juan de la Maguana al municipio de Juan de Herrera. Es de justicia decir que más que un corral (nombre impuesto por el lenguaje despectivo de los colonizadores) se trata de una Plaza Ceremonial donde los indígenas del Cacicazgo de Maguana, con Anacaona a la cabeza como esposa del cacique jefe Caonabo, hacían ceremonias artísticas y deportivas.
El areíto en San Juan
La actividad más llamativa en el Corral de los Indios era el famoso areíto, que tenía una importancia extraordinaria en la visión de la vida de los indígenas, pues por su vía se mantenía la cohesión cultural de las personas que habitaban esta tierra a la llegada de los colonizadores españoles.
Sociólogos, antropólogos y otros cientistas sociales han abundado sobre la trascendencia del areíto, más allá de las propias tradiciones e intereses de los tainos, caribes, ciguayos y otras etnias que se movían por el Caribe.
La danza era la reina de las actividades puestas en escena en el llamado Corral de los Indios. Muchas de ellas fueron ideadas por la carismática Anacaona, quien desde la Gran Piedra, en el centro de la plaza ceremonial, se convertía en la mirada de todos, por su gracia, su belleza y el don de mando que irradiaba, según dejaron escritos los propios cronistas al servicio de la Corona Española.
Un gran escritor dominicano, que a su dominio de la escritura une sus grandes conocimientos arqueológicos y antropológicos, dijo del areíto que: «tenía importantes funciones; la primera: la de mantener en la memoria de los miembros del clan, tribu o pueblo, los acontecimientos del pasado, las historias o leyendas, sobre las que se basaba la tradición aborigen. Los preceptos de todo tipo, también eran recordados en el areíto, que era fiesta y canción, baile y rito al mismo tiempo.»13
Varios autores de la época colonial relataron que en medio del areíto los indígenas ingerían unos brebajes embriagantes.
Un cronista y encomendero muy famoso dejó su visión sobre ese tema: «…Y así como alguno cae beodo, le apartan de la danza e prosiguen los demás…»14
Anacaona
Anacaona era, como dije arriba, la figura principal, y tal vez la bujía inspiradora de los actos celebrados en El Corral de los Indios. Ella era parte y ponía el arte, porque talento no le faltaba para eso, según se ha comprobado de mil maneras.
Anacaona pertenecía al Cacicazgo de Jaragua, pero era «la primera dama» del Cacicazgo de Maguana, por ser la consorte del Cacique Caonabo. Luego dirigió el primero de los dichos territorios, con motivo de la muerte de su hermano Bohechío.
El gobernador colonial Nicolás de Ovando, en una de las tantas páginas sangrientas de su férreo régimen, ordenó el ahorcamiento de Anacaona. Una celada tendida por ese jefote peninsular provocó una matanza de grandes proporciones en el Cacicazgo de Jaragua, de la cual no se libraron ni los niños.
La belleza de esa indígena excepcional iba a la par con su espíritu vivaz y su evidente inteligencia.
Durante mucho tiempo se mantuvo la diluida leyenda de que Anacaona había escapado a la referida hecatombe y que refugiada en Yaguate fue descubierta y ahorcada allí, en el 1503.
Fusilamiento de Sánchez y otros patriotas
El padre de la Patria Francisco del Rosario Sánchez, y otros patriotas que también se oponían a la Anexión a España, fueron fusilados en territorio de la hoy provincia San Juan. Uno de los crímenes más abominables de los tantos en que participó Pedro Santana, en su rol de anexionista. El 4 de julio de 1861 Sánchez y 27 de sus compañeros fueron fusilados por defender la soberanía dominicana.
Contra Sánchez, y los demás valientes sacrificados en dicha fecha, se hizo una farsa de juicio, encabezada nominalmente por un sujeto despreciable, como lo fue el general Domingo Lazala, quien cargaba en su espíritu torcido una alta dosis de odio personal hacia el Padre de la Patria capturado en un altozano de Hondo Valle por la traición de un tal Santiago De Oleo.
Fue este mismo «juez» cantinflesco, cobarde e irresponsable el que dirigió los fusileros que con sus armas propelentes horadaron los cuerpos de los mártires de El Cercado, y con sus espadones ensangrentados hicieron agujeros en la carne de los patriotas dominicanos que cayeron ese día.
Mediante Resolución del Congreso Nacional, divulgada el 21 de junio de 1889, el fatídico día del 4 de Julio fue declarado de Duelo Nacional, para que tal decisión imperara cada año. Pero esa disposición congresional pasa desapercibida. Ese olvido comenzó a ponerse en práctica mucho antes de que se popularizara aquello que llaman la «civilización del espectáculo», en la cual los valores humanos y el sacrificio personal son preteridos dando paso a la frivolidad.15
Pero el sujeto utilizado por Santana y los anexionistas españoles para asesinar a los patriotas dominicanos aludidos tuvo años después su merecido. Su muerte no fue suave y sobre su piel no cayeron briznas sino fuego de plomo y filo de machete.
«Tres versiones cuentan del final de Domingo Lazala. La una…le cortaron una mano y lo machetearon hasta matarlo. Cuenta la segunda que el mismo Antonio Blas le disparó «a quemarropa» y que, en seguida del tiro de gracia, le cercenaron la cabeza y echaron el cuerpo al río». La tercera versión dice que Misiji, Chungo, Minené y Mariano Pérez, que eran los lugartenientes de Antonio Blas, como le decían a Antonio Cuello, el barahonero nacido en la zona rural de Pescadería, y que fue el héroe de esa jornada justiciera, se encargaron de mandar al infierno al satánico General Lazala, verdugo en El Cercado del patricio Francisco del Rosario Sánchez y de más de veinte otros patriotas criollos.
«Así, en combate oscuro a orilla del Yaque del Sur, castigaron a Domingo Lazala».16
Monseñor Thomas F. O Reilly
Monseñor Thomas F. O Reilly fue un bostoniano, que siendo capellán del ejército norteamericano sirvió en Asia y finalmente recaló en la ciudad de San Juan de la Maguana, desde la cual expandió a gran parte del Sur dominicano su labor bienhechora.
Nació en el 1908 y falleció en el 1992, en la tierra que lo vio nacer. Por voluntad propia sus restos mortales descansan desde entonces en la sanjuanera Catedral San Juan Bautista.
El Ayuntamiento de San Juan de la Maguana, con motivo de las honras fúnebres de monseñor O Reilly, dictó una Resolución mediante la cual , entre otras cosas, dice que «se dedicó y arriesgó su vida en la República Dominicana, especialmente en la región Suroeste…el ilustre prelado se convirtió en un auténtico defensor de la democracia del pueblo dominicano y un claro exponente de las ideas liberales frente a la injusticia y la opresión trujillista.»17
Batalla de Santomé
Santomé es un inmenso descampado, situado al oeste de la ciudad de San Juan de la Maguana. El 22 de diciembre del año 1822 se libró en ese lugar una gran batalla entre los dominicanos que luchaban por preservar su recién lograda Independencia y los invasores haitianos que persistían en adueñarse de nuevo de lo ajeno.
El héroe fundamental de aquella hazaña bélica fue el gran general José María Cabral y Luna, pero muchos otros dominicanos también hicieron historia en ese lugar, entre ellos los generales Wenceslao Ramírez, Juan Contreras, Bernardino Pérez y Aniceto Martínez.
Digna de resaltar también fue la brillante y eficaz actuación que tuvieron en la batalla de Santomé los oficiales Pedro Florentino, Pedro y León Vicioso, Valentín Marcelino, Eusebio Puello, Santiago Suero, Andrés Ogando, Antonio Sosa, José Leger y muchos otros, así como una unidad militar emblemática tanto en las luchas independentistas como restauradoras, que lo fue el célebre Batallón Sangriento de Higüey.
Fue refiriéndose a ese lugar, después de la mencionada batalla, que el entonces párroco de la iglesia San Bartolomé, de Neyba, Fernando Arturo de Meriño, dijo: «He ido a Las Matas de Farfán y he pasado por los lugares que han sido teatros del infortunio de nuestros vecinos enemigos y de las glorias de nuestro ejército. He recorrido la Sabana de Santomé de un extremo a otro y he visto varias calaveras, esqueletos enteros, huesos esparcidos acá y allá por toda ella…»18
El General Cabral dirigió la Batalla de Santomé, a pesar de la oposición inicial del Presidente Pedro Santana, quien «amenazó con aplicar castigos terribles si los caballos de los haitianos bebían agua en el río San Juan…Cabral asumió el mando y logró infligir una derrota fulminante al ejército haitiano, que dejó sobre el terreno cientos de muertos.»19
Timoteo Ogando
Timoteo Ogando, a quien apodaban Pedro Corto, fue un personaje que se distinguió en todas las batallas en que participó. A su valor espartano unía sus habilidades como jinete y el uso diestro de armas blancas y de fuego.
Fue un ilustre sanjuanero cuyo nombre se exhibe con orgullo en las páginas de la historia dominicana, pues cuando le tocó accionar en defensa de la Patria lo hizo sin parar mientes en las consecuencias personales que ello podía acarrearle.
Un brillante jurista y acucioso historiador dominicano escribió esta estampa sobre él: «Timoteo Ogando. Oriundo de San Juan de la Maguana del paraje Pedro Corto, por lo cual por su habilidad en las armas y como jinete le denominaron el Páez de Pedro Corto, evocando al célebre llanero venezolano, también le llamaban el Centauro del Sur, luchó en la Batalla de Santomé…Participó en la expedición revolucionaria de Sánchez y Cabral, de 1861.Fue herido en la Batalla de La Canela, el 5 de diciembre de 1864 y luchó en los combates de Las Damas. Enfrentó los Seis Años de Báez.»20
Nunca hubo diamantes en San Juan
El cronista Moreau de Saint-Méry escribió que San Juan de la Maguana tuvo «las ventajas de contener diamantes en su territorio y de tener jaspes de todos los colores, pórfido y alabastro».
Dicha afirmación fue refutada con bastante propiedad por don Víctor Garrido al decir que: «Nunca hemos tenido noticias de que en San Juan y Bánica haya diamantes, alabastro, jaspe y pórfido ni que en algún tiempo lejano estos minerales fuesen encontrados y explotados en los términos de esas villas…»21
Tres sanjuaneros Presidentes de la República
Wenceslao Figuereo Cassó, nació en la hoy provincia San Juan el 26 de julio de 1834. Murió en Santo Domingo el 12 de enero de 1910. Fue militar y político. Con apenas 14 años empuñó un fusil para defender el país de una de las invasiones haitianas.
Fue Ministro de Interior y Policía y Gobernador de la Provincia de Azua. Ascendió a la Presidencia de la República desde la Vicepresidencia, el 26 de julio de 1899, con motivo de la muerte el entonces gobernante Ulises Heureaux. Al mes de ocupar el más elevado cargo público fue derrocado. Se le conocía como conciliador, a pesar de ser un gladiador de la política.
Emilio De los Santos Salcié, nació en la ciudad de San Juan de la Maguana el 12 de octubre de 1903 y falleció en Santo Domingo el 10 de junio de 1986. Fue Abogado y político de alta reputación personal.
Presidió la Junta Central Electoral y luego dirigió el Triunvirato formado con motivo de la fatalidad nacional ocurrida el 25 de septiembre de 1963, cuando fue derrocado por fuerzas tenebrosas el gobierno constitucional del Presidente Juan Bosch.
Renunció a su alta posición en protesta por el asesinato a mansalva del gran líder Manolo Tavárez Justo y un grupo de sus compañeros alzados en armas en la Cordillera Central. De los Santos había ordenado que les preservaran la vida a los insurrectos, lo cual no se hizo.
Danilo Medina Sánchez es el actual Presidente de la República. Nació en Arroyo Cano, en la zona rural del municipio de Bohechío, ahora Provincia San Juan, el 10 de noviembre del 1951. Es político y economista. Fue Presidente de la Cámara de Diputados y Ministro de la Presidencia. Desempeña el alto cargo desde el 16 de agosto del año 2012.
San Juan y la leyenda del barriga verde
Se narra, a título de simple leyenda, que luego del terremoto de 1733 unos ciudadanos «blancos y ricos» se establecieron en San Juan, pero vestían de manera poco elegante, con indumentarias que permitían ver parte de su anatomía, incluyendo las venas que resaltaban un color verdoso de sus vientres. Luego, por extensión, los azuanos y otros llamaban a los sanjuaneros con el mote o mal nombre de barriga verde.22
No se sabe si como resultado de ese apelativo (que ahora es una especie de identidad y en cierto modo de orgullo con notas de humor para los nacidos en la provincia San Juan) fue que se inspiró el autor de la clásica obra Cosas Añejas para escribir su famoso cuento Barriga Verde, ambientado en el Santo Domingo de fines del siglo XVIII, teniendo como protagonista a «un pobre muchacho que parecía ser peninsular», al parecer llegado a la ciudad de los Colones «en algún buque de los que por rareza se aparecían por estos puertos».
«Ya sea porque cubría su vientre con camisa hecha jirones, que dejaban ver las venas que verdeaban sobre el blanquísimo cutis o tal vez porque vestía un viejo y raído chaleco de paño verde, el caso es que los ociosos muchachos de la época le bautizaron con el ridículo y expresivo mote de Barriga Verde.»23
Olivorio Mateo
La versión más socorrida es que nació en la sección La Maguana Arriba, del municipio San Juan de la Maguana, aunque algunos se aventuran a decir que nació un día cualquiera del año 1876 en el hoy municipio de Cristóbal, provincia Independencia.
Olivorio o Liborio u Oliborio Mateo es un personaje cuya imagen ha quedado grabada con grandes caracteres contradictorios en el imaginario popular de la provincia San Juan, con extensión al resto del país.
La mezcla que contenía su personalidad no es para menos. Según el color del cristal con que fuera visto lo tenían como demente, mesías, depravador, asesino, ladrón, embaucador, revolucionario o patriota. En fin cada quien lo etiquetaba según su parecer y sus intereses.
Hasta versiones fantasmagóricas se han creado con relación al mencionado sujeto: «Olivorio desapareció durante una fuerte tormenta que dejó a San Juan en un caos durante varias semanas; aparentemente él estaba en una visita extraterrestre, transportado por un ángel en un magnífico caballo blanco…Podía «leer» la voz de un gallo. Se decía que Olivorio predijo el advenimiento de la electricidad. También adivinó el avión, la radio, la sal en grano, una máquina a través de la cual resucitaría a los muertos».24
Refiriéndose a los hechos trágicos del paraje Palma Sola un sólido historiador dominicano puntualizó que: «…para entender la tragedia de 1962 es preciso remontarse a la acaecida con el dios Oliborio en 1922 y con su impactante ascenso a Mesías de los campesinos sureños desde aproximadamente 1908.Liborio fue eliminado por los ocupantes norteamericanos, tras los fallidos intentos civilizadores del dictador Ramón Cáceres…Pero sus enseñanzas, plasmadas en un culto formalizado, quedaron latentes, añoradas por los mismos que lo habían seguido como un dios terrenal…»25
Ciertamente dicho personaje tuvo y tiene sus detractores, algunos de oídas pues no han estudio el fenómeno socio-cultural-religioso-político que él encarnaba.
Pero también ha tenido sus defensores. Incluso personas colocadas en un punto equidistante, y alejadas de fanatismos hueros, han enfocado la figura de Liborio con un criterio que merece al menos una serena ponderación.
«Liborio no cobraba por sus servicios de curandería. Por el contrario, rechazaba regalos, dinero y dispensaba gratuita y generosamente todo lo que podía dar. Al reino traían alimentos y ropas y él los regalaba para que fuera compartido por igual.»26
Personajes nacidos en la provincia San Juan
Son miles las figuras de relieve nacional que nacieron en la provincia San Juan. Es por ello que ante la imposibilidad de publicar sus nombres sólo mencionaré algunos. Lo haré más bien tomando en cuenta las diferentes épocas en que les tocó desarrollar sus actividades: Emilio De los Santos Salcié, Danilo Medina Sánchez, Wenceslao Figuereo Cassó, Orlando Martínez Howley, Santiago Suero, Miguel Angel Ramírez Alcántara, Emigdio Osvaldo Garrido Puello, Timoteo Ogando, Domingo Rodríguez Susana, Camilo Suero Moquete, Fausto Caamaño Medina, Ana Josefa Paulino, José Joaquín Puello, Gladys De los Santos, Tirso Roa Castillo, Víctor Garrido, Guillo Carías, Guillermo Piña Contreras, Gervasia Valenzuela Sosa, José del Carmen Peguero Mota, José Farías Cabral, Inés Suzaña Herrera, Pedro Vicioso, José Rodríguez Soldevilla, Alejandro Cabral, Pedro Heyaime, Rhina Ramírez, Aníbal Bravo, César Augusto Canó Fortuna, Dante Cucurullo, Juan Encarnación, Rosalina Canó Salvador, Manuel Paulino.
Muchos sanjuaneros ilustres no se mencionan aquí simplemente por tratarse de una lista enunciativa y limitada por razones de espacio.
Bibliografía:
1-Historia de Santo Domingo, 5ta.edición.Editora
Cultural Dominicana, 1974.pp 16 y 19.Jacinto
Gimbernard.
2-Descripción topográfica y política de la parte española
de la isla de Santo Domingo, la primera edición fue en
el 1769.Médéric Louis Élie Moreau de Saint-Méry.
3-Apologética Historia. Libro primero, capítulo VII.
Crónicas Escogidas.Editora Corripio,1988.p592 Fray
Bartolomé De las Casas.
4-Relación Sumaria del estado de la isla. Luis Jerónimo
Alcocer.Citado en Espigas Históricas de Víctor
Garrido.pp330,331. Impresora Arte y Cine, 1971.
5-Por los Caminos del Sur.Editora Búho, 2007.p118.
Ariel Acosta Cuevas.
6-Las calles de San Juan- biografía de la ciudad.
Ediciones Rumbo Sur, 2011.p29. Carlos V. Castillo
Mateo.
7-San Juan de la Maguana: una introducción a su historia
de cara al futuro.Ediciones Ferilibro 2007.p47. Luis
Matos, José Méndez y Carlos Vicente.
8-Los Dominicos y las Encomiendas de indios de la Isla
Española.Editora del Caribe,1971.p18.Emilio
Rodríguez Demorizi.
9-Tesoros ocultos del periódico el Cable.Editora
búho,2012. p161.Editor Edgar Valenzuela.
10-La coyuntura agraria dominicana 1976-1990. Editora
Amigo del Hogar, 2017.p76. Ramón Arturo Guerrero
Valera.
11-Capitalismo y descampesinización en el Suroeste
dominicano. Editora Búho,2009.p93.Angel Moreta.
12-Tesoros ocultos del periódico el Cable.Editora
Búho,2012.pp277, 278. Editor Edgar Valenzuela.
13-Arqueología prehistórica de Santo Domingo.Mc
Graw-Hill, 1972.p224. Marcio Veloz Maggiolo.
14-Historia General de las Indias.Edicion1959.t-I,
p115.Gonzalo Fernández de Oviedo.
15- Resolución del Congreso Nacional del 21 de junio de
1889.
16-Obras Completas.Ensayos Históricos.Editora Corripio,
1994.p355.Sócrates Nolasco.
17-Resolución del Ayuntamiento de San Juan de la
Maguana del 24 de julio de 1992.
18-Guerra Domínico-Haitiana.Editor Emilio Rodríguez
Demorizi,1957.p285.
19-Personajes Dominicanos.t-I.Editora Alfa y Omega,
2013.376. Roberto Cassá.
20-Revista Clío No.190.Julio-Diciembre 2015.
p51.Américo Moreta Castillo.
21-Espigas Históricas.Editora Arte y Cine, 1972.p335.
Víctor Garrido.
22-San Juan de la Maguana por fuera y por dentro.
Opúsculo de Darío D Oleo.
23-Cosas Añejas.Impresora Carmen, enero de 1968.pp31-
46. César Nicolás Penson.
24-La Seducción del Dictador-política e imaginación
popular en la Era de Trujillo. Editora Búho,2016.pp
412-415.Lauren Derby.
25-Palma Sola, Opresión y Esperanza-Lusitania Martínez.
Editora Búho, segunda edición,2003. Opinión de
Roberto Cassá en la presentación.p2.
26- Ibídem.p77
2018-07-21 01:28:43