

POR TEÓFILO LAPPOT ROBLES
Salcedo
La ciudad de Salcedo, cuyo territorio formaba parte del Cacicazgo de Maguá, bajo la jefatura del cacique Guarionex, es un pueblo que encanta al visitante, por la simpatía de su gente, por la brisa que penetra desde sus arborizados campos, por la limpieza de sus calles, por la historia que se respira en cada esquina, por su potencial humano, sus proyecciones económicas y los murales que adornan cualquier pared pública o privada.
En una sociedad como la dominicana, plagada de dificultades de todo tipo, transitar por el territorio del municipio de Salcedo, sea en su casco urbano o en el extrarradio, reaviva el espíritu y la esperanza en la perpetuidad de nuestro país, y hace recordar las reflexiones del ilustre pimenteleño don Freddy Ortiz Landrón, uno de los dominicanos más cultos de nuestro presente convulso, cuando al enfocar las dolamas nacionales invoca la flor del fango, y lo hace con su proverbial maestría verbal:
«…para subsistir en medio de este fango habría que buscar la flor, si existiera…Poseer una capacidad filosófica tan su géneris, como la de Verhaeren, el poeta francés que dio a Europa una declaración de fe…» 1
Salcedo visto por un hijo Obispo
Un ilustrado salcedense que fue fundador y primer rector de la hoy Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, Obispo en Higüey durante 20 años (1975-1995) y que además dirigió la Academia Dominicana de la Historia por 9 años (1986-1995), entre otras importantes funciones, escribió una obra sobre Salcedo que ha permitido seguir escudriñando sobre un territorio que al principio llamaban Juana Núñez.
Polanco Brito, que era muy meticuloso al tratar temas históricos, escribió, refiriéndose a Salcedo, que «los orígenes del nombre Juana Núñez están envueltos en el hilo dorado de la leyenda. Nadie hasta ahora ha podido descifrar de un modo preciso el enigma que encierra este nombre…» Concluye diciendo que saber el por qué de ese nombre «nos daría a conocer los primeros vagidos de la ciudad de Salcedo, uno de los pueblos más amantes del progreso y de la cultura que existen en la República Dominicana.»2
General Tito Salcedo
El general Francisco Antonio Salcedo Álvarez, popularmente conocido como Tito, era un mocano «de pelo en pecho» que no temía a enfrentarse a los peligros que acechan especialmente a los que van a la vanguardia en los combates. Fue un prócer de la Independencia Nacional. Actuó brillantemente en la batalla del 30 de marzo de 1844, desde varias trincheras situadas en la ciudad de Santiago de los Caballeros.
Fue un fervoroso seguidor de los ideales patrios de Juan Pablo Duarte. El 4 de julio de 1844 tuvo una participación militante en la proclamación de éste como presidente de la República.
Tito Salcedo, como era conocido, peleó con coraje inigualable en las combates de Beller y Talanquera, donde fue héroe. Además de hombre de armas era un buen narrador, y a él se deben muchas crónicas que han permitido tener una visión amplia de las batallas en las que tuvo un papel significativo cuando no protagónico.
Es mucho lo que se puede decir sobre la personalidad histórica del General Francisco Antonio Salcedo, cuyo nombre lleva un municipio y la ciudad cabecera de la provincia Hermanas Mirabal, la cual también llevó por largo tiempo ese ilustre nombre.
Una carta pinta de cuerpo entero el patriotismo de ese valiente dominicano, que en decenas de ocasiones se colocó ante la muerte en defensa de la soberanía nacional.
En su calidad de comandante de la Segunda División del Ejército Expedicionario en las fronteras del Nordeste le escribió desde Santiago, en fecha 20 de julio de 1844, una carta al Comandante de la plaza de La Vega, teniente coronel Manuel Mejía, en la cual le decía:
«Ya va el general José María Imbert a tomar el mando de La Vega, yo me quedé aquí hasta ahora a las órdenes del presidente Duarte; no hay novedad ninguna, solo le diré que los malvados que pretendían conspirar contra nuestra bella República Dominicana están presos y muy seguros.»3
El territorio que antes era identificado como Juana Núñez fue designado con su primer apellido, mediante decisión tomada por el Congreso Nacional en el 1891.
Mediante Decreto No.3643, del 18 de junio de 1896, Salcedo fue elevado a municipio, como parte de la geografía de la provincia Espaillat.4
Por la Ley 4803 del 9 de septiembre de 1908 se ratificó esa condición de municipio.5
Provincia Salcedo
El día 3 de marzo del año 1952 se promulgó la Ley 3208, mediante la cual fue creada la provincia Salcedo, teniendo como común cabecera a la ciudad del mismo nombre. Primero Tenares y luego Villa Tapia completaban como municipios esa provincia, los cuales están acompañados por distritos municipales, secciones y parajes.
Así se llamó hasta el 2007, cuando se retuvo el nombre para el municipio y la ciudad cabecera de la provincia que entonces estrenaba otra también merecida denominación.
Salcedo en la agricultura del pasado
En el 1907 un acucioso periodista dominicano transcribió en un libro ya clásico en el país parte de las vivencias de don Manuel de Jesús Lluveres, salcedense que a su condición de intelectual unía su vocación de agricultor.
El éxito, hace ahora más de 100 años, de los agricultores de Salcedo lo expuso así: «Ponen el terreno en punto de siembra mediante el trabajo de todos los miembros de su familia y haciendo juntas a las que asisten los vecinos convidados al efecto…Como en los campos de Salcedo las lluvias no escasean, tan pronto como el terreno está en punto de siembra, se siembra éste de maíz y de habichuelas…El cacao se siembra poniendo tres granos en cada hoyo, para cuando los arbolitos estén bien desarrollados cortar dos, dejando el más hermoso…Para preservar las pequeñas matitas del calor del sol ardiente de Marzo y Agosto, como sombra provisoria y lucrativa, al pie de cada matica de cacao se siembra un plantón de yuca…El cultivo lo hacen todos nuestros agricultores con el machete. Muy contados usan la azada y ninguno conoce el arado…En los cuatro lados de la labranza dejan espacio suficiente para la siembra de plátanos y en el centro de aquélla se hacen cuatro cosechas de maíz al año…»6
Es pertinente decir que la hoy provincia Hermanas Mirabal, antes Salcedo, produce en gran cantidad cacao de superior calidad, con gran demanda internacional por su excepcional composición organoléptica. En su territorio también se cultivan café, plátanos, guineos, ñame, batata, yautía. De ahí que su economía desde siempre ha tenido un elevado componente agropecuario. La mayor cantidad de sus habitantes viven en la zona rural, y así ha sido desde que era simplemente la sección Juana Núñez.
Por lo descrito más arriba, que es un resumen muy comprimido y limitado de la tradición agrícola de ese municipio del nordeste dominicano, el periodista y educador santiaguero Enrique Deschamps escribió sin rodeo en el 1907, desde Barcelona, España, en el libro aludido en el párrafo precedente (nota 6) que «cuando los demás departamentos apropiados de la República se parezcan a Salcedo….la joven República Dominicana será un país grande y poderoso como puede y debe serlo.»
Salcedo contra los invasores de 1916
Los patriotas de Salcedos y pueblos vecinos hicieron resistencia armada, desde la primera hora, a las tropas estadounidenses que invadieron el país en el 1916.
En los archivos correspondientes al municipio de Salcedo hay una resolución emitida el 24 de mayo de 1916 que constituye una pieza histórica, por contener la misma una protesta más que subliminal contra el cercenamiento de la soberanía nacional de parte de una potencia mundial, la cual siempre ha creído tener la potestad para capar y señalar e imponer sus designios a los países pequeños.
Al declarar luto permanente por la ocupación de que había sido objeto el territorio dominicano el Ayuntamiento Municipal de Salcedo prohibió mediante Resolución «toda clase de fiestas y espectáculos públicos que tengan por objeto divertirse.»
Además de lo anterior, las personas de más prestancia social, política, económica, religiosa y moral de la comunidad integraron una Junta Patriótica que realizó importantes actividades para demostrar el disgusto y la protesta de los salcedenses ante los abusos de los ocupantes del territorio nacional.
Los registros históricos así lo confirman, incluso hay varias comunicaciones tramitadas por el coronel Charles R. Buckalew, el feroz y despiadado oficial que tenía bajo su control a Salcedo y zonas aledañas, que confirman la resistencia de los moradores de esa zona del país.
La historia de Cayo Báez (miserablemente torturado y cuya imagen recorrió el mundo como prueba de los abusos de la soldadesca norteamericana), el asesinato a manos de los invasores de la campesina Rita Campos y sus hijos José y Manuel Peña Campos, son hechos horribles que siguen planeando por estos territorios del nordeste dominicano.
Aún se menciona el coraje de los rebeldes Perún de la Cruz, Linito Camilo y otros, quienes sin importar las consecuencias hicieron frente, con tácticas de guerrillas, al ejército más poderoso del mundo.
Los que combatían con Perún de la Cruz se movían desde San Francisco de Macorís hasta Moca, teniendo uno de sus principales centros de operaciones bélicas en el municipio de Salcedo.
Son muchas las investigaciones que se han publicado sobre la resistencia campesina a la ocupación mencionada, algunos de los cuales hacen referencias directas o tangenciales a Salcedo.
La historiadora María Filomena González Canalda, en su ensayo titulado Sistema de vigilancia en la Ocupación Militar Norteamericana, 1916-1924, hace certeras puntualizaciones al respecto. Ella amplía sus juicios, frutos de una amplia investigación, en una obra de su autoría de mayor alcance.7
Pedro San Miguel también publicó un ensayo sobre la resistencia que a los invasores llegados del país del águila imperial hicieron con denuedo y bravura los campesinos cibaeños, en ese período nefasto de la historia del país.8
Haciendo un análisis a fondo sobre los grupos revolucionarios que en el Este del país se enfrentaron a los invasores del 1916, el historiador Roberto Cassá acota que «…no dejó de haber agrupaciones de «gavilleros» hasta aproximadamente 1920 en otras zonas del país, como la de Perún de la Cruz en San Francisco, para citar una de las más grandes y persistentes…»9
Silvana, de Juan Osorio Gómez
Oportuno es recordar ahora la novela de contenido histórico titulada Silvana, O una Página de la Intervención (1916-1924), desarrollada en torno a reales acontecimientos ocurridos en Salcedo y lugares cercanos durante los ocho años de ocupación norteamericana. Su autor fue un olvidado salcedense de pura cepa llamado Juan Osorio Gómez. Es un canto de exaltación a esos patriotas de esa zona del país. Escojo un corto párrafo de la misma para publicitar el mensaje de la misma: «la bestia rubia relinchaba en la llanura; y sus cascos malditos pisoteaban la huella santa y memorable de los libertadores.»10
Provincia Hermanas Mirabal
Mediante la Ley No.389-07, del 20 de noviembre del año 2007, a la provincia de Salcedo se le cambió el nombre por el de Hermanas Mirabal, manteniéndose el topónimo Salcedo para el municipio principal y la ciudad capital provincial.
La provincia Hermanas Mirabal tiene los siguientes límites geográficos: Al Norte y al Oeste colinda con la provincia Espaillat. Al Este hace frontera con la provincia Duarte y al Sur es limítrofe con la provincia La Vega.
En su frente norte está la Cordillera Septentrional, donde se observan rocas sedimentarias, especialmente calizas, y por el lado sur el fértil valle del Cibao.
En el centro y la parte sur de la provincia hay terrenos arcillosos y otros clasificados por los expertos en la materia como aluvionales fluviales, que es la prueba actual de que hace cientos de miles o millones de años por allí había un canal que se comunicaba con el mar.
Salcedo toca la conciencia mundial
Está asociada al municipio de Salcedo la decisión trascendental de la Organización de las Naciones Unidas de declarar el 25 de noviembre de cada año como Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer.
La impactante declaración de alcance mundial fue tomada como un aldabonazo de alerta a todos los pueblos del mundo para que jamás vuelva a ocurrir en ninguna parte de la tierra un hecho como el asesinato abominable de que fueron víctimas tres valientes mujeres de Salcedo. Ni para que se produzcan hechos de violencia de ningún tipo contra las féminas.
Esa decisión se tomó mediante la Resolución 54/134, del 17 de diciembre de 1999, con la cual se ratificó la Ley dominicana No.6193, promulgada el 31 de diciembre de 1993, que versa sobre el mismo tema.
Patria, Minerva y María Teresa Mirabal
En el municipio de Salcedo nacieron las heroínas y mártires Patria, Minerva y María Teresa Mirabal Reyes, quienes fueron salvajemente asesinadas el 25 de noviembre de 1960, en los estertores de un régimen tiránico ahíto de sangre que oprimió al pueblo dominicano durante 30 años y algo más.
Resumo en apretada síntesis la descripción que de ellas hizo su hermana sobreviviente de la tragedia de 1960: Aída Patria Mercedes era «solidaria…una mujer excepcional.»María Argentina Minerva era «una muchacha brava, simpática, agradable, sencilla. Una mujer muy linda y atractiva.» Antonia María Teresa era «inteligente y bondadosa. Muy atractiva. Lloraba con facilidad. Poseía una memoria privilegiada.»11
Extensión del Panteón Nacional en Salcedo
El museo con las pertenencias más íntimas de las hermanas Mirabal, tales como ropas, zapatos, libros, records de notas escolares, cartas, camas, cuna, peines, prendas y demás objetos de interés histórico para el pueblo dominicano, funciona en la comunidad de Conuco, Salcedo, desde el 1983.
El día 8 de diciembre de 1994 fue declarado como Casa-Museo. En el patio frontal hay un monumento funerario que contiene, desde el 25 de noviembre del año 2000, los restos mortales de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, así como los de Manolo Tavárez Justo. Los bustos de las tres mártires que allí se exponen impactan al primer golpe de vista. Ese lugar fue declarado una extensión del Panteón Nacional mediante Decreto No.1211, promulgado el 22 de noviembre del 2000.
De las tres hermanas aniquiladas por órdenes diabólicas de la hiena enloquecida de San Cristóbal, la figura más conocida y activa políticamente era la Dra. Minerva Mirabal Reyes, quien «desempeñó un papel de precursora directa del 14 de Junio en Salcedo y comunidades aledañas. No se trató de una labor burocrática ni de complementariedad con su esposo Manuel Tavárez Justo. Ella misma tenía claridad acerca de las transformaciones que necesitaba el país y de los métodos y los medios que demandaba la resistencia…Las acciones incluían asistir a reuniones, recabar recursos económicos, orientar a los iniciados y contribuir con el acopio de grandes cantidades de pólvora, a través de la compra de cohetes chinos. Esto se efectuaba en Salcedo con una fluidez tan natural que no parecía una labor conspirativa.»12
Su horrendo asesinato fue tocado levemente por un premio nobel de literatura, en una novela histórica plagada de errores semánticos y con muchos vacíos en la secuencia lógica de la narración. Lo describió así: «…recibiría la noticia de que su esposo estaba siendo operado en la Clínica Internacional, a tres cuadras de Palacio, después de ajusticiar al asesino de las Mirabal.»13
Las damas de Salcedo provocan la caída del tirano
El vil crimen cometido contra las hermanas Mirabal y el señor Rufino de la Cruz fue el detonante final para la caída de Trujillo y de su entramado de crímenes, arbitrariedades, abusos y robos.
Un trujillista desde el principio hasta el final, cuyo servilismo al tirano traspasaba sus tuétanos, dejó en sus notas privadas, publicadas después de su muerte, esta demoledora revelación:
«El 25 de noviembre de 1960, el país se estremeció con un horrendo acontecimiento: el asesinato de las tres hermanas Mirabal y su chofer Rufino de la Cruz…Este insólito crimen rebasó la copa de la paciencia ciudadana, provocando abiertas manifestaciones de indignación que llegaron a penetrar en el corazón del mismo régimen. El asesinato de las hermanas Mirabal marcó, a juicio de muchos, lo que comparto, el principio del fin de la Era de Trujillo.»14
Pedro Mir caminando por Salcedo
El contenido del poema Amén de Mariposas es una caminata inspiradora por la campiña de Salcedo. La profundidad de su contenido y la belleza de su confección se corresponden con la categoría histórica de las heroínas salcedenses y está en diapasón con la elevada escala de inspiración de un poeta de la categoría del petromacorisano Pedro Julio Mir Valentín.
En el primer tiempo de ese poema antológico dice así el poeta nacional: «Cuando supe que habían caído las tres hermanas Mirabal me dije: la sociedad establecida ha muerto/… Supe entonces que el asesinato ocupaba el lugar del pensamiento/que en la luz de la casa comenzaba a aclimatarse el puerco cimarrón y la araña peluda/que la lechuza se instalaba en la escuela/que en los parques infantiles se aposentaba el hurón/ y el tiburón en las fuentes y engranaje y puñal y muñón y muletas en los copos y de las cunas…» 15
Con motivo de mostrar en libro la tumba en que reposan los restos de las tres más conocidas mujeres salcedenses, un ensayista, poeta, historiador y académico dominicano, que esparce sus saberes por centros universitarios del extranjero, puso al pie de la imagen fúnebre lo siguiente:
«Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron tres jóvenes de Salcedo, en el Norte de la República Dominicana…Fueron asesinadas el 25 de noviembre de 1960 por orden expresa del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina, poco después de éste haber desatado una cruenta persecución y asedio contra ellas y su familia por oponerse a su régimen dictatorial. Después de ahorcarlas y apalearlas en una casa de sicarios trujillistas localizada en sector La Cumbre, entre Puerto Plata y Santiago de los Caballeros, sus cadáveres fueron introducidos en su propio vehículo y lanzados a un precipicio en el poblado Río Arriba, en la confluencia de las carreteras Luperón y Duarte…Ese horrendo crimen marcó el final de la dictadura más cruel de América Latina.» 16
Así habló el historiador Rufino Martínez
El humilde educador y consagrado historiador autodidacta puertoplateño Rufino Martínez, que siempre fue opositor a la dictadura trujillista, rechazando todas las «villas y castillas» de las mieles del poder que con frecuencia le ofertaban, ajeno a todo oropel y vanidad, habló sobre el crimen de las hermanas Mirabal Reyes así:
«Cercano el día de las elecciones municipales con un solo partido trifurcado, el pueblo es sorprendido con el horroroso asesinato de las hermanas Mirabal, de Salcedo, casadas, de espíritu selecto, e identificadas franca y noblemente con los esfuerzos de una porción de sus compatriotas, resueltos a libertar al pueblo del yugo de la dictadura…Al chófer que guiaba el jeep, Rufino de la Cruz, un padre de familia y de honesto vivir, le tocó la misma suerte que a las Mirabal.»17
Minerva gestando el fin de la tiranía
Un activo crítico literario dominicano y ex ministro de Cultura, refiriéndose al hecho abominable de la muerte de las hermanas Mirabal, en vinculación directa con la desaparición de la tiranía, describe que el día de la Epifanía de los Reyes Magos de 1959, en la casa de Guido De Alessandro Tavárez «… Minerva Mirabal instaba a los presentes a conformar un movimiento contra la tiranía. La propuesta fue recibida con aprobación y entusiasmo entre los pocos contertulios presentes…Cuando en noviembre de 1960, Trujillo ordena la muerte de las Mirabal, se estaba simplemente cerrando el proceso de descomposición definitiva de su régimen.»18
Salcedo y el papá de los hermanos de la Maza Vásquez
Doña Dedé Mirabal narró que Vicente de la Maza, el padre de los famosos hermanos de la Maza Vásquez, instaba contantemente a sus hijos a que mataran a Trujillo y con el asesinato de las mariposas de Salcedo llegó al clímax de su deseo de quitarle de encima al país al implacable tirano.
Así clamaba desde Moca, en la colindancia de Salcedo, don Vicente: «¿Es que ustedes no tienen cojones? ¿Seré yo quien tenga que ir a matarlo? ¡Mátenlo! ¡Mátenlo! Cuando se enteró de lo que les había pasado a las muchachas exclamó: ¡ya! ¡Lo mato porque lo mato!19
Aunque no sin razón, la escritora estadounidense de origen dominicano Julia Álvarez, autora de la celebrada novela En el Tiempo de las Mariposas (In the Time of the Butterflies) dice, en la introducción del libro de memorias de la única sobreviviente de las hermanas Mirabal Reyes, lo siguiente:
«…Después de su muerte, Trujillo siguió vivo en muchos de sus seguidores, en los largos años de corrupción y de «dictadura democrática» que le han sucedió, y en las desgracias que continúan plagando nuestra historia sin que se reconozca del todo….»20
Lo que dijo Imbert Barrera
Uno de los principales protagonistas de la muerte de Trujillo, Antonio Imbert Barreras, en entrevista al periodista Francisco Aguirre, en abril de 1964, dijo, entre otras muchas cosas, lo siguiente:
«…En esto se produce también el crimen de las Mirabal; esa fue una cosa que conmovió a todo el país, entonces nosotros decíamos: ¿es que aquí no habemos (sic) hombres? Porque estas son cosas que influyen en el ánimo de nosotros…»21
Familiares de los héroes del 30 de mayo opinan
Una distinguida dama dominicana, vinculada familiarmente con algunos de los participantes en el ajusticiamiento de Trujillo, abriendo el rico cofre de sus recuerdos, recogió en un libro de vivencias de su niñez detalles claves referentes a las hermanas Mirabal.
La autora, citando a su madre, con motivo de una misa al cumplirse un año de la muerte de las mártires de Salcedo, dice: «Patria, Minerva y María Teresa estaban casadas con líderes del Movimiento 14 de Junio. Se oponían a la dictadura de Trujillo. A Minerva y a María Teresa hasta las habían hecho prisioneras por sus ideas contra el régimen…Les prepararon una emboscada en la carretera de Puerto Plata mientras se dirigían a Salcedo adonde vivían. Regresaban de visitar a sus esposos…Se publicó que habían muerto en un accidente, pero todo el mundo sabía que no era cierto; que habían sido asesinadas…Ese cobarde asesinato de las Mirabal fue algo que causó una gran conmoción. Como dicen, «le puso la tapa al pomo.»22
Pupo Román y la locura de Trujillo
Según su hijo Álvaro, hasta Pupo Román (José René Román Fernández), Ministro de las Fuerzas Armadas (y quien familiares de Trujillo y algunos otros han dicho que no estuvo al margen de los hechos trágicos que culminaron con el asesinato de la carretera La Cumbre) relataba en los aposentos de su hogar que cuando por orden del dictador fue a inspeccionar la celda de la terrible cárcel de La 40, donde estaban presas las hermanas Mirabal, «encontró un desastre, estaban desnudas y los calieses burlándose de ellas….En el caso de las Mirabal papá explotó…Cuando regresó a la casa estrelló el quepis y le dijo a mamá: Trujillo está loco. Comenzó el principio del fin. Está loco.»23
Un matón también habló
El crimen de las mariposas de Salcedo fue orquestado en todos sus detalles por la mente macabra del tirano Trujillo. Incluso uno de sus matones lo confesó en un libraco lleno de sandeces con pretensiones de auto exculparse de los trágicos hechos.
Al narrar la presencia del tirano de rompe y raja en Villa Tapia, el 2 de noviembre de 1960, así escribió uno de los más notorios integrantes de la cáfila de matarifes que participaron en el crimen execrable contra las hermanas Mirabal: «Allí, hablando a un grupo que le escuchaba, manifestó con energía que su régimen estaba más fuerte que nunca, y que sus únicos dos problemas eran la Iglesia Católica y las hermanas Mirabal. Afirmó categóricamente que ambos problemas serían resueltos. Sólo 23 días después fueron asesinadas las hermanas Mirabal.»24
Lo anterior fue corroborado por la hermana sobreviviente de las mártires de Salcedo, doña Dedé Mirabal, quien escribió así: «….Al otro día, en Villa Tapia, Trujillo expresó: «Sólo tengo dos problemas políticos por resolver, la Iglesia católica y la familia Mirabal. Eso se regó como pólvora por toda la zona y por supuesto llegó a nuestros oídos…» 25
Hasta Balaguer al parecer se compungió
El más sobresaliente de los cortesanos de Trujillo también escribió sobre la masacre de las Mirabal, calificándola como «el más repugnante de los crímenes realizados durante la Era de Trujillo» y puntualizando lo siguiente:
«Sus simulaciones eran muchas veces cínicas. Cuando las hermanas Mirabal fueron asesinadas y se hizo pública la especie de que habían perecido en un accidente en la carretera Luperón, Trujillo llamó a su residencia de Fundación al mayor Cándido Torres, encargado en esos momentos de los Servicios de Seguridad.»¿Qué hay de nuevo?, le preguntó con aire despreocupado….¿Y no sabe usted que las hermanas Mirabal han sufrido un accidente y que es posible que ese crimen se achaque al Servicio de Inteligencia, como ocurre cada vez que muere alguien señalado por el rumor público como enemigo del gobierno? Váyase seguido y adopte las medidas que sean de lugar para que ese acontecimiento casual no se tome como pretexto para un escándalo.»26
Un burócrata y diplomático trujillista, en una voluminosa obra que recoge detalles claves del funesto régimen que oprimió al pueblo dominicano desde el 1930 hasta el 1961, refiriéndose a las mariposas salcedenses dijo:
«Ellas fueron asesinadas vilmente y sus esposos, torturados…Ese crimen, cometido contra las damas de Salcedo, fue la gota que rebosó la copa, pues hasta entonces, las víctimas de sus crímenes habían sido hombres, pero nunca mujeres, y mucho menos, tan destacadas y apreciadas.»27
Las mujeres del país clamaban por justicia
Con motivo del crimen que segó las vidas de las mariposas de Salcedo y del conductor del vehículo en que retornan a su pueblo, la consternación llegó a todos los rincones del país y nadie creyó la coartada de un accidente vehicular que propalaba la tiranía agonizante.
Aunque por la ola de terror imperante no se hicieron proclamas públicas de justicia, en la mayoría de los hogares dominicanos fueron mujeres las que más reclamaban que se hiciera algo grande para terminar con la llamada Era de Trujillo.
Así ha quedado registrado para la historia a través de una larga lista de ensayos, poemas, novelas y obras de historia que relatan el repudio que ese vergonzoso crimen provocó entre los dominicanos y especialmente en las mujeres.
Un distinguido historiador dominicano refiere el papel de las mujeres dominicanas (desde la perspectiva de las más cercanas a los héroes del 30 de Mayo de 1961) en la extirpación de la dictadura:
«El abominable asesinato de las hermanas Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, en noviembre de 1960, fue uno de los sucesos de mayor impacto en la psiquis de aquellas mujeres que respaldaron a los hombres que ajustaron cuentas con Trujillo. Ese crimen horrendo, perpetrado por el Gobierno y su cáfila de matones, fue otra demostración inequívoca de que no sólo los hombres combatían la dictadura; que también había mujeres quienes, además de cumplir con sus deberes en el hogar y en la formación educacional de sus hijos, abogaban militantemente por la supresión de la dictadura y por el establecimiento de un régimen de derecho y libertades públicas.»28
Tenares
Su nombre original era Los Ranchos. El Ayuntamiento de San Francisco de Macorís, decidió, a través de una resolución del día 2 de diciembre 1937, cambiarle el nombre anterior por el de Tenares, con la categoría de distrito municipal.
Fue elevado a común mediante la Ley 1526, del 27 de junio de 1938, vaciada en la Gaceta Oficial No. 5175, correspondiente a dicho año. 29
Es un municipio altamente dinámico, basando su economía en la producción de cacao, café, plátanos, guineos, frutos menores, hortalizas, tubérculos y en el fomento de ganado vacuno y equino.
Su nombre es en honor al bravo general independentista y restaurador Olegario Tenares de Jesús, un combatiente de primera línea que nunca rehusó ningún combate, por desigual y peligroso que fuera para su propia vida.
En la batalla de Maluco, que él encabezó el 12 de febrero de 1864, acompañado de los aguerridos soldados bajo su mando, pulverizó a decenas de anexionistas y allí mandó para el infierno de la muerte al españolizado general Juan Contreras. Su actitud en el desgobierno de Báez es harina de otro costal.
Villa Tapia
Villa Tapia es uno de los tres municipios que forman la provincia Hermanas Mirabal.
Es tierra fértil, con una gran producción agrícola, especialmente de musáceas, café, cacao y cítricos.
Su nombre original era La Jagua, una sección perteneciente al municipio de La Vega.
Fue declarado distrito municipal el 25 de noviembre de 1924, con su antiguo nombre, pero mediante la Ley 358 pasó de nuevo a ser la sección La Jagua.
El 3 de marzo de 1952, por mandato de la Ley 3208, La Jagua de La Vega volvió a ser distrito municipal, pero entonces se le denominó Villa Tapia y fue transferida a la provincia Salcedo, creada con esa misma ley.30
Adquirió la condición de municipio, dentro de la provincia Salcedo, a través de la Ley 293-68, del 19 de abril de 1968.31
El nombre de ese municipio es en honor al prestante ciudadano Doroteo Antonio Tapia, quien habiendo nacido en la ciudad de Santo Domingo en el año en que se proclamó la independencia nacional, se convirtió en un importante personaje en el Cibao, radicándose finalmente en el poblado antes conocido como Juana Núñez. Allí promovió varias acciones sociales de provecho colectivo.
El historiador Hugo Eduardo Polanco Brito, en su citada obra sobre la historia de Salcedo, dice que:
«La más grande adquisición de Juana Núñez fue la llegada de Don Doroteo Antonio Tapia, porque desde ese momento su espíritu progresista y emprendedor se entregaría a buscar por todos los medios posibles el mayor auge y progreso para el pueblo que él iba a considerar como el suyo propio y que le iba a tener como a uno de sus hijos preclaros.»
Bibliografía:
1-Huevos de Codorniz. Impresora Soto.220. Freddy Ortiz Landrón.
2-Salcedo y su historia. UCMM, 1980. capítulo I. Hugo Eduardo Polanco Brito.
3-Manual de historia de Santo Domingo y otros temas históricos. Editora Corripio, sept. 2005. AGN.(edición a cargo de Andrés Blanco Díaz).Autor Carlos Larrazábal Blanco.
4- Decreto No.3643 del 18 de junio de 1896.
5-Ley No.4803, del 9 de septiembre de 1908.
6-La República Dominicana. Directorio y Guía General.3era.edición facsimilar, 2003. Editora Búho. Auspiciada por SDB. pp328 y 329. Enrique Deschamps.
7-Los Gavilleros 1904-1916.AGN.vol. LXIV. Editora AZ.2008.María Filomena González Canalda.
8-Clío.Enero-junio 2016.No.91.pp79-116. Pedro San Miguel.
9-Nacionalismo y resistencia contra la ocupación americana de 1916.Editora Centenario, abril 2018.pp43 y 44. Roberto Cassá.
10- Silvana, O una página de la Intervención (1916-1924). Editora Universitaria-UASD, 2005. Juan Osorio Gómez.
11-Vivas en su Jardín. Editora Corripio, 2009. pp58, 63 y 82. Dedé Mirabal.
12-Historia General del Pueblo Dominicano. t.V, lera. edición, 2014.Editora Búho. Capítulo 12, a cargo de Luis Gómez Pérez.
13-La Fiesta del Chivo. Editora Taller, marzo 2000.p332.Mario Vargas Llosa.
14-La Era de Trujillo. Editora Corripio, octubre 2008.p151.Virgilio (don Cucho) Alvarez Pina.
15- Amén de Mariposas. Pedro Mir.
16-De Cementerios, Varones y Tumbas. Impresora Serigraf, 2012. pp293 y 294. Franklin Gutiérrez.
17-Hombres Dominicanos: Trujillo y Heureaux. t.III. Editora Búho. pp683 y 684. Rufino Martínez.
2018-10-27 00:36:25