Cultura

SANTO DOMINGO ESTE, CAPITAL DE LA PROVINCIA MÁS JOVEN DEL PAÍS



POR TEÓFILO LAPPOT ROBLES

Municipio Santo Domingo Este

El Municipio Santo Domingo Este es uno de los integrantes originales de la Provincia Santo Domingo.

Dicha provincia, y el indicado municipio, fueron creados mediante la Ley No.163-01, promulgada el 16 de octubre del 2001, la cual dispuso en su artículo 4 lo siguiente: «El municipio de Santo Domingo Este será la cabecera de la provincia, estará integrado por una parte urbana de la actual ciudad de Santo Domingo situada al Este del Río Ozama y las actuales secciones de Mendoza, Cancino, Guerra y Hato Viejo del Distrito Nacional.»1

De acuerdo a su cartografía ese Municipio tiene una extensión superficial de 162 kilómetros cuadrados y de conformidad con las estadísticas del IX Censo de Población y Vivienda, realizado en el año 2010, contaba con una población redondeada en 800 mil habitantes.

Santo Domingo Este, como se lee en el referido texto legal de su fundación, es la capital de la referida provincia. Múltiples fueron los motivos para que fuera escogido como tal, pues en su territorio se desarrollan múltiples actividades económicas, sociales y culturales, amén de tener muchas de las principales infraestructuras de la más nueva y más poblada provincia dominicana.

Al observar su composición geográfica se advierte que muchas de sus áreas eran hasta hace pocas décadas caseríos rurales que fueron rápidamente fagocitados por la expansión urbana de la ciudad.

Algunos de los sectores en que se divide ese Municipio tienen una larga tradición cultural, etnográfica e histórica, con abundante material para estudios propios de la antropología social. Entre otros es importante mencionar Los Minas, Mandinga, Pajarito, Los Frailes, Cancino, Katanga y San José de Mendoza.

Es pertinente anotar que en San José de Mendoza hubo una rebelión de esclavos en el año 1812. Las víctimas de la esclavitud que habitaban ese lugar aprovecharon las disposiciones antiesclavistas emanadas de la Constitución que ese año se promulgó en Cádiz, Andalucía, España, mejor conocida como La Pepa (por haberse promulgado el día de San José). Esa Carta Magna apenas estuvo vigente por dos años y un mes y medio, pues la convulsa actividad política que entonces prevalecía en España impedía que un texto sustantivo de ese calibre sentara cama en la sociedad ibérica.

La ley que le dio origen al Municipio Santo Domingo Este estableció como sus límites al Sur el Mar Caribe, al Oeste el río Ozama, al Norte el Municipio Santo Domingo Norte y al Este el Municipio de Bayaguana y la Provincia San Pedro de Macorís. Esos puntos limítrofes fueron posteriormente modificados al crearse el Municipio de Guerra.

Por los límites referidos más arriba se puede decir con propiedad que ese Municipio forma parte de los pueblos situados en la parte llana de la costa caribeña, la cual es una de las principales áreas del país desprovistas de prominencias topográficas y con escasas ondulaciones.

El Municipio Santo Domingo Este está enclavado en aquella fracción del país definida en términos de composición geográfica así: «Los Llanos: Inmensas praderías situadas al oriente de la capital que corren desde las Serranías de Nizao y Jaina y siguen al Sur hasta Punta Engaño en el extremo oriental.»2

Humedales del Ozama

Por ser parte de su riqueza natural es pertinente consignar que una porción importante de los Humedales del Ozama corresponden al Municipio Santo Domingo Este.

Así se comprueba al leer las coordenadas descritas con minuciosidad de relojero suizo en el larguísimo numeral 25 del artículo 37 de la Ley 202-04, sobre áreas protegidas.

Problemas generales del Municipio

La alta densidad poblacional de ese Municipio ha incrementado algunos problemas preexistentes, tales como el caos vehicular, la deficiencia en la recogida de basura, el suministro de agua potable, los servicios sanitarios y otros de impacto colectivo.

En esa movida ciudad hay decenas de cañadas a cielo abierto, a orillas de las cuales se han construido cientos de viviendas indignas de ser habitadas por seres humanos.

Esa situación es una clara violación al artículo 110 de la Ley 164-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, que dispone que las autoridades no autorizarán asentamientos humanos: » En lechos, cauces de ríos o zonas de deyección, zona expuesta a variaciones marinas, terrenos inundables, pantanosos o de relleno.»

Corresponde, en consecuencia, a las autoridades nacionales, provinciales y municipales resolver la lastimosa situación que se observa en las cañadas del Municipio Santo Domingo Este. Se impone, como una condición sine-qua-non del ejercicio del Poder, dignificar la vida de los miles de habitantes de esos lugares.

Otros de los graves problemas de la capital de la Provincia Santo Domingo es el paisaje de cráteres que tienen decenas de sus calles, acompañadas de contenes y aceras rotas, cuando no muy deteriorados.

Se hace urgente, también, un nuevo camposanto, pues el cementerio Cristo Salvador ya está saturado de cadáveres. Vale también decir que urge la construcción de un centro de salud para servicios médicos generales, pues el hospital Darío Contreras es para servicios traumatológicos y la Maternidad San Lorenzo de Los Minas es básicamente para partos y puericultura.

Los Minas

El sector Los Minas es el núcleo urbano principal del Municipio Santo Domingo Este. Tiene varios siglos de fundado y su densa historia requiere una crónica exclusiva, tanto por su origen como por los acontecimientos de envergadura histórica ocurridos en su territorio.

Un ejemplo a la vista sobre lo anterior: En un largo oficio fechado el 24 de septiembre de 1773 el gobernador colonial José Solano y Bote le informó al Ministro de Marina e Indias y Consejero de Estado, Julián de Arriaga y Ribera, al referirse a los pueblos fundados en la Colonia Santo Domingo le dice: «En la Jurisdicción de la Capital se habían formado los Pueblos de San Lorenzo de los Negros Minas en la Ribera Oriental del Ozama…»3

El franciscano capuchino Fray Cipriano de Utrera escribió sobre el poblado de Los Minas, indicando que se fundó «con los negros esclavos huidos de franceses en el gobierno de don Francisco de Segura Sandoval, era ya en 1684 objeto de estudio sobre si había de tener cura propio y mantener allí un teniente cura agregado en su ministerio a la parroquia de Santa Bárbara.»4

Fue ese laborioso sacerdote e historiador quien descubrió en el Archivo General de Indias que allí hay un plano elaborado el 22 de agosto de 1788 con el presupuesto para la construcción «de la Capilla y sacristía proyectada para el pueblo de negros de San Lorenzo de los minas.»

Los Minas en el Archivo Real de Higüey

El Archivo General de la Nación publicó en el 1946 extractos del voluminoso Archivo Real de Higüey, indicando que en sus legajos amarillentos figura una ordenanza de 1786 sobre la «reducción de los negros libres a San Lorenzo de los minas.»

En esos papeles, redactados por amanuenses de las autoridades coloniales, se habla de «frecuentes hurtos en los campos que cometen los negros libres…proponiendo por medio eficaz a tan importante fin reducirlos a las tierras que ocupaban y han desamparado los negros del pueblo de San Lorenzo que vulgarmente llaman de los Minas.»

En una llamada Tercera Ordenanza las autoridades coloniales, desde sus poltronas capitaleñas, martillaban sobre el tema de los Minas: «Ordenanza sobre reducir los negros libres esparcidos en el districto de los campos de esta Ciudad al Pueblo de San Lorenzo que llaman de los minas. Siendo constantes las razones que el Cavildo representa para remediar los daños de los negros libres…»

Luego de indicado lo anterior dichos funcionarios, al servicio de la Corona de España, establecieron una batería de disposiciones como castigos hacia los miembros de la tribu Minas, entre ellos mantenerlos cercados en unas tierras que en realidad eran como una especie de palenque, «con la mira de que vivan reducidos y las cultiven para abastecer a esta ciudad de hortalizas, malosa y demás diariamente tralléndolas a la plaza en derechura, y sin que se les permita bajo la pena de cinquenta asotes el vender sus frutos, huevos, pollos o gallinas…»5

Como se comprueba, al compás de reflexiones sobre esas nefandas disposiciones, se trataba de la peor situación registrada en la larga historia escrita en el país sobre hatos y conucos, especialmente en los tiempos coloniales.

El economista e investigador Raymundo González, en su libro De esclavos a campesinos, se refiere a las condiciones de marginalidad en el hato, lo cual podemos hacer extensivo al conuquismo originario.

Sobre la ocupación temporal y la precariedad en el hato (como si estampara con ello una imagen fiel de los conucos de los negros minas luego de la referida Ordenanza de 1786) escribió dicho autor que era «incompatible a veces con las mínimas necesidades culturales de convivencia social, como podía ser la participación en cultos y fiestas religiosas que estaban a la base de las solidaridades sociales populares.»6

Algo parecido con los conucos y el maltrato dado a los negros minas había denunciado Fray Bartolomé de Las Casas, al referirse a las labranzas de los indígenas y los abusos cometidos por los españoles:

«….los han maltratado y hecho muchos males, matando a muchos dellos sin causa y sin razón, tomándoles sus mujeres e hijas y haciendo dellas lo que han querido, haciéndolos trabajar demasiadamente y dándoles poco mantenimiento, compeliendo a las mujeres y a los niños a que trabajasen…»7

Antiguo Pajarito

Pajarito es una de las zonas del Municipio Santo Domingo Este que tiene su propia historia.

Era tal la importancia de Pajarito en la geopolítica nacional que fue declarada como puesto militar desde el 1858, llegando a común (como antes se denominaban los municipios) el 28 de mayo de 1890, en virtud del Decreto No.2892, que también eliminó el nombre de Pajarito por el de Villa Duarte.8

Con esa condición se mantuvo por más de 20 años, hasta que por orden del Decreto No. 5011, promulgado el 27 de junio de 1911, conjuntamente con San Carlos pasó a formar la común Santo Domingo.9

100 cañonazos en Pajarito

La primera de las tres ocupaciones armadas que ha sufrido la República Dominicana por parte de los poderosos Estados Unidos de Norteamérica se produjo en territorio de la comunidad que hasta el 1890 se llamó Pajarito, hoy Villa Duarte.

Ese fatídico hecho ocurrió el 11 de febrero de 1904. Los buques de guerra estadounidenses Newark, Olimpia y Columbia lanzaron durante varias horas de fuego incesante no menos de 100 cañonazos sobre una población inerme y cobijada en bohíos que representaban un paisaje arquitectónico a base de material vegetal. Los víctimas nunca se pudieron contabilizar, pero la potencia de fuego graneado lanzado en esa ocasión da una idea de que los muertos y heridos fueron muchos.

Más de 300 marines desembarcaron y penetraron durante tres días más de 50 kilómetros (por la ruta de Guerra, Bayaguana y Monte Plata) horadando con sus botas invasoras el territorio dominicano.

Los pretextos y alegatos que se esgrimieron en esa oportunidad, para esa insensata acción, se redujeron a un supuesto zanjamiento de las hostilidades entre grupos políticos dominicanos en discordia; aunque en el fondo el motivo era la hegemonía imperial y consecuencialmente afincar el control que de por sí tenían los EE.UU. sobre la economía y la política criollas.

Un año de dicha invasión antes los callejones y altozanos de Pajarito también se tiñeron de sangre por los pleitos entre los llamados Bolos y Colúos. Sumner Welles da cuenta de eso en su libro La Viña de Naboth.

Pajarito, antecedente de la Cruz Roja Dominicana

El 15 de abril de 1927 fue creada la Cruz Roja Dominicana. Esa importante decisión se hizo en atención a la normativa internacional que muchos años antes se había establecido en la ciudad de Ginebra, Suiza.

La primera gran jornada colectiva de esa venerable institución de servicio público dominicano se produjo el 3 de septiembre del 1930, con motivo del devastador ciclón de San Zenón, que convirtió en añicos gran parte de la ciudad de Santo Domingo.

Sin embargo, los registros históricos demuestran que 24 años antes del hito fundacional de la Cruz Roja Dominicana, en la comunidad de Pajarito, hoy Villa Duarte, bandos cívicos militares en conflicto tuvieron la obligación de hacer un armisticio para recoger muertos y heridos. Ese acontecimiento fue la semilla que luego dio origen en el país a la vigorosa institución cuyo símbolo universal es una cruz roja sobre un fondo blanco.

Así ocurrieron los aludidos hechos, cuando el 23 de marzo de 1903 «fue tan elevada la mortandad y tan espantoso el número de heridos que abarrotaban a Villa Duarte, que ambos combatientes convinieron en la creación de un Cuerpo de Cruz Roja el cual se ocupó infatigablemente, del traslado de heridos y el enterramiento de muertos.»10

Paco Escribano y Villa Duarte

En Villa Duarte vivió por muchos años Rafael Tavárez Labrador, el que ha sido considerado el más completo y genial de los humoristas dominicanos. Su versatilidad, su sabiduría y la profundidad de su cultura (que sabía mezclar con irónicas punzadas a la dura cotidianidad que imponía el régimen tiránico de Trujillo) lo convirtieron en un ídolo popular, y no sólo por aquello de «mamita llegó el Obispo, llegó el Obispo de Roma, mamita si usted lo viera que cosa linda que cosa mona.»

En el antiguo Pajarito o Villa Duarte operó, durante la década que dividió en dos mitades el siglo pasado, la emisora Radio Escribano, la Voz de la Alegría, creada por el referido Rafael Tavárez Labrador, cuyo nombre artístico era Paco Escribano, y a quien también apodaban el archipámpano de la carcajada y el Rey del disparate. Con su repentismo, su inmenso caudal de ironía, sus jocosidades y una gran carga de expresiones hilarantes creó un largo rosario de anécdotas que logró llevar alegría a la población acogotada por el sopor de la dictadura trujillista.

El Municipio Santo Domingo Este tiene varios lugares de interés social, entre ellos el Acuario Nacional, El Cachón de la Rubia, El Faro a Colón, Los Tres Ojos.

El Acuario Nacional

Desde el 8 de noviembre del año 1990 el Acuario Nacional es una atracción para dominicanos y turistas extranjeros. Está ubicado en el litoral marino del Municipio Santo Domingo Este, en un recodo entre la avenida España y el Mar Caribe, en un área que abarca más de 34 mil metros cuadrados. Sus decenas de peceras y varios estanques se distribuyen entre agua dulce y agua salada, en los cuales viven los ejemplares marinos, de ríos, humedales y albuferas que allí se exhiben como parte de las riquezas naturales del país.

El Acuario Nacional surgió institucionalmente al amparo del Decreto número 245-90, promulgado el 22 de julio de 1990, el cual dispone en su artículo 4 que su Patronato tendrá las siguientes atribuciones: «Velar porque el Acuario cumpla a cabalidad los propósitos para los cuales fue creado; coordinar las actividades científicas y educativas, recibir y administrar recursos económicos…..»11

Originalmente estaba sólo bajo el control de un patronato con nombres específicos, el cual tutelaba sus actividades educativas y científicas, pero luego se dispuso incorporar a las labores corporativas del mismo a instituciones como el Centro de Investigaciones de Biología Marina, tal y como lo dispone en su artículo único el Decreto número 385-90, promulgado el primero de octubre de 1990.12

Los importantes aportes del Museo Nacional de Historia Natural llegarían bajo los términos legales del Decreto número 515-90, que en su artículo 1 dice textualmente así: » El Museo Nacional de Historia Natural queda integrado al Patronato del Acuario Nacional, creado mediante el Decreto No.245-90, del 22 de julio de 1990, como miembro ex oficio.»13

Como no podía ser de otra manera, al crearse la Ley 64-00, sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, el Acuario Nacional quedó bajo el amparo de dicha disposición legal.14

La literatura de la Ley 202-04, promulgada el 30 de julio del 2004, sobre áreas protegidas, también contiene elementos proyectados de protección para el Acuario Nacional, aunque no lo mencione de manera particularizada.15

El Faro a Colón

El Faro a Colón, que en sí no es un faro, en la definición que de esa palabra da el Diccionario de la Lengua Española, es un monumento que también tenía proyectado ser un museo, aunque en la realidad no lo es.

Fue construído en el hoy municipio Santo Domingo Este, simbolizando en su forma arquitectónica una gigante cruz con más de 36 metros de alto y una larga cola estructural, a ras de tierra, de casi un kilómetro de longitud.

Aunque dicha obra fue terminada en el 1992, con motivo del Quinto Centenario del llamado descubrimiento del Nuevo Mundo, lo cierto es que desde mediado del siglo XIX ya existían propuestas para su edificación.

Uno de los que primeros se inscribieron en esa tendencia publicitaria para hacer un monumento en homenaje a Cristóbal Colón fue el historiador Antonio Del Monte y Tejada, quien en el lejano 1852, desde la ciudad de La Habana, Cuba, lanzó una audaz propuesta, que entonces no cuajó, pero dejó la simiente que más de cien años después se concretaría en lo que es hoy El Faro a Colón.16

De esa lejana fecha en adelante se presentaron múltiples proyectos para la construcción de la referida obra, hasta que finalmente culminaría con el toque de apertura el 6 de octubre de 1992.

Los Tres Ojos

Los Tres Ojos es una maravilla de la naturaleza, no visible en la superficie terrestre, por encontrarse metros hacia abajo. Su nombre oficial es Monumento Natural Cueva Los Tres Ojos.

Las versiones más socorridas marcan el año 1916 como su fecha de descubrimiento, aunque crónicas dispersas en hemerotecas contienen noticias sobre el conocimiento que de esos manantiales subterráneos tenían muchos capitaleños. Entonces se encontraban en lo que era el extrarradio de la capital dominicana.

Los llamados Tres Ojos tienen categoría de Parque Nacional, y como tal se mantienen bajo la protección de las Leyes 64-00 y 202-04, las cuales versan sobre el Medio Ambiente, los Recursos Naturales y las Áreas Protegidas.

El Municipio Santo Domingo Este tiene el privilegio de tenerlos como parte de sus principales atractivos, recibiendo cada semana cientos de visitantes nativos y extranjeros.

Así como en la novela Los Tres Mosqueteros (Athos, Porthos y Aramis) los lectores descubren que en realidad son cuatro, al agregarse D-Artagnan, con un papel fundamental en la creación literaria de Alejandro Dumas (padre); en el caso de este Parque Nacional de contenido acuático los visitantes comprueban que en vez de tres son cuatro ojos de agua, pues el lago Zaramagullones se agrega al trío más conocido (La Nevera, Azufre y Las Damas).

Los guías del lugar, dotados de gran pericia, van explicando a los visitantes el por qué de cada nombre. Así se descubre que el Lago Las Damas fue décadas atrás un balneario utilizado principalmente por damas visitantes.

El Lago Azufre fue denominado así porque observadores confundidos pensaron que era azufre lo que servía de alfombra a su lecho.En realidad luego se comprobó que era otra cosa.

El Lago La Nevera deriva su nombre por las bajas temperaturas que tienen sus aguas, que promedian 18 grados centígrados, en un país donde la temperatura oscila entre 20 y 32 grados celcius.

De los cuatro lagos el único que no está cubierto por tierra es el Zaramagullón; de ahí la diferenciación con los otros tres, incluyendo la vegetación que lo circunda. Antes abundaba en ese lago un ave palmípeda, a la cual debe su nombre, y que en otros lugares de América es más conocida como zampullín de pico grueso.

El Cachón de la Rubia

Los manantiales del Cachón de la Rubia tienen categoría de Parque Mirador y de Reserva Natural. Están ubicados en el Municipio Santo Domingo Este, abarcando un radio de dos kilómetros cuadrados, en las colindancias del río Ozama.

Lo de Rubia se lo atribuyen a que allí había una señora de piel blanca y cabellera dorada que regenteaba junto a su esposo un negocio de venta de melaza, panela y otros derivados de la caña de azúcar.

Desde tiempos inmemoriales ha existido ese cachón de agua cristalina con vasos comunicantes hacia el río Ozama, pero la oficialización del mismo como pulmón citadino se produjo mediante el Decreto 207-02 de fecha 20 de marzo del 2002.17

Un censo levantado por expertos en dasonomía dio como resultado que dentro del área del Cachón de la Rubia hay especies vegetales de palma real, yagrumo, caoba, javilla, jobo, campeche, robles mango, caimito, cedros, etc.

Los ornitólogos que han trabajo en ese lugar censaron ejemplares de pájaro bobo, rolas, garzas, gallaretas, Martín pescador, patos, cormoranes, ciguas de las palmeras, cernícalos. De igual modo se han avistado allí jaibas, camarones, cangrejos, anguilas, tilapia y otros peces.

Armada Dominicana

En abono a la importancia que tiene el Municipio Santo Domingo Este es pertinente resaltar que en su territorio está la sede de la Armada Dominicana, que es como se llama a partir del 9 de agosto del año 2012 la antigua Marina de Guerra Dominicana, la cual en la Constitución de 1844 figuraba con su primer nombre, que lo era Armada Nacional.

En efecto, el artículo 185 de la Constitución del 6 de noviembre de 1844 decía claramente, sin ningún término anfibológico, que: «La fuerza armada se divide en Ejército de tierra, Armada Nacional y Guardia Cívica.»18

La Base Naval 27 de Febrero se encuentra Punta Torrecilla, en el lugar conocido como Sans Soucí, en el lateral marino de Villa Duarte.

Bibliografía:

1-Ley No.163-01, promulgada el 16 de octubre del 2001.

2-Diccionario Geográfico-Histórico de la República Dominicana. Obras Completas. Editora Amigo del Hogar, 2017.p423. José Gabriel García.

3-Oficio del 24 de septiembre de 1773 dirigido por el gobernador colonial José Solano y Bote al ministro del Reino de España Julián de Arriaga y Ribera.

4-Noticias Históricas de Santo Domingo. Editora Taller. Fray Cipriano de Utrera.

5-Boletín General de la Nación año 1946. No. 46. pp157, 161 y 162.

6-De esclavos a campesinos. Vida rural en Santo Domingo Colonial. Editora Búho, 2011.p130. Raymundo González.

7-Historia de las Indias, tomo III. Editora Alfa y Omega, p121. Fray Bartolomé de Las Casas.

8-Decreto No.2892, emitido el 28 de mayo de 1890.Bloque de Leyes de 1890.

9-Decreto 5011, del 27-6-1911.Bloque de Leyes del 1911.

10-Historia de Santo Domingo, quinta edición. Editora Cultural Dominicana, 1974.p395. Jacinto Gimbernard.

11-Decreto 245-90, promulgado el 22 de julio de 1990.

12-Decreto 385-90, promulgado el primero de octubre de 1990.

13- Decreto 515-90, promulgado el 19 de diciembre de 1990.

14- Ley 64-00, promulgada el 18 de agosto del 2000.

15-Ley 202-04, promulgada el 30 de julio del 2004.

16-Historia de Santo Domingo. Imprenta García, 1890, volúmenes I y II. Libro digitalizado en mayo del 2007. Antonio Delmonte Tejada.

17- Decreto 207-02 de fecha 20 de marzo del 2002.

18- Constitución del 6 de noviembre de 1844, artículo185.Bloque de Leyes de 1844.

2019-03-30 09:25:40