Efemerides, Portada

Crisis económica se lleva al presidente Pedro Santana

SANTO DOMINGO, el 4 de agosto de 1848, se hizo pública la renuncia del Presidente Pedro Santana, cuyo Gobierno había perdido crédito en la población por los efectos de crisis económica.

   Una versión histórica da cuenta de que la crisis económica y la oposición parlamentaria provocaron en Pedro Santana una depresión  y por en ello en febrero de 1848 se retiró a su finca de El Seibo y dejó el Poder Ejecutivo en manos  del Consejo de Secretarios de Estado.

   El retiro del Presidente  Santana creó una situación en la que creció la oposición a su régimen y en el Congreso se produjeron manifestaciones de rechazo a su política económica.

   A mediados del año 1848, Pedro Santana no tenía ni siquiera el apoyo Militar, lo que quedó evidenciado cuando trató junto al general Felipe Alfau, destituir al coronel Tomás Troncoso, acusándolo de indecoroso, pero no encontraron militares que reforzaran sus acusaciones.

   Por ello, el Consejo de Guerra que juzgó al militar lo declaró inocente.

   El incidente le permitió comprobar a Santana y al general Alfau, que ni siquiera en el Ejército gozaban de simpatía.

Manuel Jimenes

    La realidad llevó al Presidente Pedro Santana a renunciar a su cargo el 4 de agosto de 1848, ante su Consejo de Secretarios, que asumió el Gobierno hasta el 8 de septiembre de 1848, cuando tomó posesión de la Presidencia el general Manuel Jimenes, quien era el ministro de Guerra y Marina.

     En el momento en República Dominicana  existían expectativas de que el general Manuel Jimenes, pudiera constituir un Gobierno liberal diferente a lo que fue la administración del general  Santana.

    Se estimaba que  Jimenes,  podría dirigir un Gobierno liberal porque había tenido afiliación trinitaria.

    Sin embargo, los acontecimientos no se tornaron como pensaba la gente. Surgieron hechos  que debilitaron al Presidente Jimenes y  Santana volvió al poder el 30 de mayo de 1849.

    Su destacada participación en la lucha contra las nuevas invasiones haitianas de 1849, le permitieron recobrar su poder político y militar.