Todo el que ingresa a la carrera de pedagogía debiera hacerlo animado por la vocación trascendente de enseñar a las nuevas generaciones. La tarea del maestro es formar estudiantes capaces que ayuden a promover el crecimiento de sus familias y de su país.
Por eso, cuando una persona se ha propuesto ingresar al magisterio para integrarse a las aulas, a través de la labor docente, debe hacerlo animado por el amor a los niños y niñas que esta llamado a educar y a instruir. De lo primero que debe estar consciente todo maestr@ es de que su labor educativa para ser trascendente debe estar matizada por la creatividad y el amor a su vocación docente, ya que estas son las únicas garantías para formar estudiantes con altos niveles rendimientos en las diferentes ramas del conocimiento.
Por eso, como dijo Eugenio Maria de Hostos el maestro?. ?despertará capacidades con el ejemplo; enseñara a hacer haciendo; a pensar pensando; a amar amando?. Sólo así lograra el maestro ir formando el carácter en los hombres y mujeres que por necesidad tendrán la responsabilidad de dirigir la sociedad en el mañana. Por eso, el mejor maestro es el que además de enseñar vive aprendiendo, día a día, tanto en las aulas, en los libros, como en la vida
Todo educador debe evitar que las influencias políticas partidarias penetren las aulas escolares porque ellas parcializan y distorsionan el rol educativo del maestro y disminuyen los niveles de conocimientos que el alumno debe ir adquiriendo y porque además las influencias políticas en las aulas parcializan la forma de pensar, primero del maestro a favor de una corriente o colectividad política y luego el alumno aprende y reproduce los métodos y comportamientos dogmatizados provenientes de ese proceso de enseñanzas y ello tiende a disminuir las diferentes formas de crear y de pensar de los alumnos.
Cuando la política partidaria incursiona en las aulas el ejercicio docente se ve disminuido en su independencia y su creatividad, en vez de jugar una función positiva a favor del crecimiento y el avance del sistema educativo y los alumnos y maestras, por el contrario, se convierte en un obstáculo para el desarrollo de la educación en su conjunto.
Cuando tanto la docencia como el aprendizaje de los alumnos son independientes de las influencias políticas partidarias y las mismas obedecen a los planes y estrategias planteadas por el Estado con el animo de que el trabajo del maestro sea un soporte para apoyar la transmisión de conocimiento al alumno, con el objetivo de que la enseñanza se convierta en un instrumento al servicio del desarrollo, tanto de la producción de bienes como del bienestar material de las personas, entonces cuando prevalecen esos criterios, se pueden lograr avances significativos en el sistema educativo.
Debemos decir que aunque el carácter clasista de la educación es una realidad incuestionable, sin embargo el sello partidario nunca deberá prevalecer en los maestros al momento de enseñar contenidos y técnicas de conocimientos a sus alumnos.
La labor educativa del maestro exige gran consagración en la tarea de enseñar, por la gran responsabilidad social que esta implica, no sólo en las aulas, sino también en todo lo que implica sus tareas públicas y privadas frente a la sociedad que le ha reservado esa misión.
La tarea de enseñar exige al maestro un desempeño eficiente, ya que si este no desempeña esa posición de forma eficiente le causa daños irreparables, primero a sus alumnos y después a la sociedad que se lo ha confiado para su educación. La función del maestro en las aulas consiste en desarrollar al máximo aquellas aptitudes en que sus alumnos demuestren mayores aptitudes y destrezas, ya que de esa forma obtiene los mayores logros en la formación de las nuevas generaciones de profesionales que deberán servir con eficiencia en las diferentes ramas del saber, una vez sean recibidos por la sociedad para el desempeño de diferentes posiciones, sean estas en el sector publico o privado.
En estos tiempos de crisis en que las familias para poder subsistir tienen que
esforzarse cada día mas, el Estado debe preocuparse para que los maestros y las maestras se sientan bien y desarrollen su labor con gusto. Por eso el incentivo salarial es un elemento de reconocimiento y motivación para los docentes.
En la época actual, matizada por los vicios y las actuaciones irreflexivas de los seres humanos se necesitan de maestr@s que comprendan la necesidad de que los alumnos deben retornar a las tareas de la lectura comprensiva, como una forma de crearles hábitos de lectura a los alumnos y al mismo tiempo la lectura comprensiva es el punto de partida para enseñar a los estudiantes a pensar, ya que la mayor pobreza que arrastra el sistema educativo presente es que los estudiantes están repitiendo y copiando contenidos, sin embargo estos no están consiguiendo construir ideas y pensamientos propios de cara a su formación y de cara a las demanda de profesionales eficientes que exige toda sociedad.
El maestro del presente debe estar consciente de que su labor educativa necesita comprender el proceso de cambios que esta viviendo el mundo, como condición necesaria, para poder formar estudiantes y profesionales, en el caso de las universidades, que puedan adaptarse a las exigencias y condiciones laborales que exige el mercado de trabajo y las empresas del país Si los estudiantes que esta formando la presente generación de maestras y maestros obtienen la calidad profesional deseada, para ingresar en el mercado de trabajo con éxito, ello contribuye a una vida social mas placentera para las familias y para la sociedad en su conjunto.
Evelio Arroyo es Sociólogo, Abogado y Escritor. Es, además, Director del Colegio Megas y de su Centro de Capacitación Pedagógica.
2009-04-11 14:24:32