Opiniones

EL TIRO RAPIDO DEL JUEVES 16

Mario Rivadulla

Jueves 16,04,09

De seguro que durante el encuentro que sostendrán el Presidente Leonel Fernàndez y la muy carismática, popular y flamante Secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton, de ya muy arraigados lazos afectivos con nuestro país, mediará una agenda contentiva una variedad de temas de común interés. Posible también que mucho o gran parte de lo que hablarán quedará a buen recaudo entre las paredes del despacho presidencial, testigos mudos de tantos secretos de Estado, sin que sea dado a conocer públicamente, tomando como referente aquella sabia sentencia del profesor Juan Bosch de que ?en polìtica es màs importante lo que se calla que lo que se dice?.

Pero al igual que ocurrió durante su visita a México, puede apostarse también a seguro que como tema de cabecera o de importancia principalísima será abordado con razonable amplitud el incremento del narcotráfico por la vulnerable ruta haitiano-dominicana, la necesidad de aumentar los niveles de seguridad, prevención y lucha contra los carteles de la droga que invaden el nutrido y atractivo mercado norteamericano asì como de los lazos de cooperación entre las autoridades anti-narcóticos de ambos países.

Sin embargo, todo esto será pura retórica y no pasará de simples buenos deseos si todo ello no se traduce en un ayuda material mucho más amplia de lo que hemos recibido hasta el presente. Esta no solo ha sido precaria y por consiguiente, más que insuficiente para enfrentar el gravísimo problema de las drogas que no hemos promovido nosotros, sino que se nos ha pegado por causa precisamente de nuestra proximidad geográfica a los Estados Unidos, los cuarenta o màs millones de consumidores habituales que integran su mercado y nuestra penosa pobreza de recursos defensivos propios para hacer frente a los que en cambio, poseen en demasía los poderosos carteles que manejan este turbio negocio.

La ayuda recibida insistimos, no solo ha bordeado los límites de la indigencia en cantidad sino tambièn en calidad. Hasta donde tenemos noticias confiables, camiones donados por los Estados Unidos para movilizar nuestras fuerzas armadas se encuentran arrumbados y sin uso debido a su penosa condición en que fueron recibidos.. El par de lanchas que han sido entregadas a la Marina de Guerra no se comparan con las de los traficantes, más modernas y dotadas de más poderosos motores. Nos faltan radares para detectar vuelos a baja altura. Y hemos tenido que dedicar decenas de millones de dólares en adquirir aviones en Brasil que bien pudieron habernos donado quienes serán los principales beneficiarios de nuestros esfuerzos por prevenir y combatir el trasiego de estupefacientes.

Esperemos la visita de la señora Clinton nos traiga un cambio significativo y no tengamos que apelar al desesperado recurso del Presidente Felipe Calderón de Mèxico, cuando acusó a los Estados Unidos ser los principales responsables del drama que hoy vive su país por el asesinato de miles de personas debido las guerras entre pandillas que se disputan el control del suministro de cocaína y heroína procedente de Suramérica, al reprocharles no haber sido capaces de reducir la gran cantidad de adictos conque cuenta su mercado y por venir de su territorio las armas que utilizan los carteles mexicanos de Sinaloa y Tijuana para matarse entre ellos pero también a funcionarios, militares, policía e inocentes civiles.

Con esa firme esperanza abrimos los brazos a la señora Clinton, quien aunque estará apenas unas horas entre nosotros, es considerada como conocedora de nuestros problemas y amiga de nuestro país, donde en más de una ocasión ha disfrutado de la hospitalidad dominicana. ¡Bienvenida!

2009-04-17 13:54:39