Opiniones

América Latina: Sus naciones y su destino

Cada sociedad tiene rasgos culturales que la diferencian de otras. También hay sociedades que tienen patrones de conducta diferentes pero tienen hábitos y formas de comportamientos que son comunes a otras. En América Latina, por ejemplo, por las características que tuvo el proceso de colonización, de sus países, encontramos la existencia de múltiples hábitos y comportamientos culturales, ya que producto del reparto que hicieron los países colonizadores de sus tierras, de sus riquezas y de sus gentes, en esa misma forma se fueron estableciendo patrones culturales en los diferentes países de la región, según era la impronta cultural del país colonizador, en cuanto a su lengua, sus leyes, costumbres y modelo de sociedad en esa misma forma iban estableciéndose los patrones culturales de esos países en los pueblos colonizados.

Esa es la razón por la que muchos de los países de la región no sólo tienen idiomas diferentes, sino que tienen estructuras jurídicas diferentes y hábitos culturales diferentes. Esa influencia de la colonización europea nos hace ser diferentes en muchos aspectos, sin embargo por tratarse de naciones que compartimos un mismo continente y éste ha estado matizado por la lucha de sus pueblos en la búsqueda, primero de lograr la independencia y luego por el compromiso de hacer frente a los desafíos internos que cada país ha tenido que enfrentar con el objetivo de conseguir mayores niveles de bienestar, libertad y democracia; ello nos hace naciones que no sólo luchamos por intereses comunes sino que luchamos también por un destino común como continente.

Son los desafíos comunes de las naciones latinoamericanas los que han hecho que la mayoría de los países de la región, aunque con diferencias culturales importantes en su mosaico de razas, tengan en común las luchas que han tenido que librar para poder avanzar a nuevos estadios de progresos y de democracia.

Las luchas de los pueblos de la región ha tenido una expresión en los mas vastos sectores de estas naciones, ya que sus luchas, tanto en pro de la independencia como las escenificadas en contra de los gobiernos que han violado sus mas elementales derechos, siempre han tenido un punto en común con las luchas escenificadas en la mayoría de los países de la región; ese punto común es que han tenido que luchar frente a gobiernos indolentes que han sustraído sus riquezas y han profundizado sus niveles de pobreza.

La región latinoamericana no sólo ha tenido que luchar contra la corrupción, como modalidad de apropiación directa de los fondos públicos, sino que la mayoría de los pueblos de la región y sus sectores medios y pobres , en la actualidad, se están enfrentando a una nueva modalidad o expresión de corrupción que utilizan los gobiernos y sus socios extranacionales para sacar riquezas y dineros de sectores de servicios, que antes no constituían una fuente de corrupción para los patrocinadores de la misma.

El proceso de reformas económicas, jurídicas y sociales en los países de la región ha dado origen a una nueva modalidad de corrupción que se practica con la privatización de los servicios públicos. El ejemplo más evidente de este tipo de corrupción lo constituye la incursión de empresas locales y extranjeras en el negocio eléctrico en nuestro país. Ahí encontramos ?empresas? que no sólo no han realizado ninguna inversión original para entrar en el reparto de ese sector, sin embargo hoy sus socios nacionales se ven obligados a comprarles sus acciones por miles de millones de pesos, que deberán ser pagados por los usuarios de ese servicios con los aumentos de la tarifa eléctrica que se están comenzando a aplicar en un servicio que además de ineficiente es cada día mas caro. Como podemos apreciar con este ejemplo las diferentes reformas hechas en muchos países de la región ponen en practica esta modalidad de corrupción que consiste en repartirse los servicios de un sector sólo tomando en cuenta los beneficios que reportan, pero sin asumir el compromiso de un servicio eficiente a favor de quienes deben pagarlo, que son la mayoría de los usuarios. Esto es para sólo citar un sector, ya que todos los sectores de servicios en los cuales se han implementado este tipo de reformas la corrupción tiene la misma expresión.

Los países de la región latinoamericana han tenido que enfrentar un adversario común, sintetizado en los malos gobiernos que han drenado sus riquezas nacionales y eso ha hecho que las luchas en el escenario social, económico y político hayan estado motivadas por la necesidad de sobre vivencia que tienen las gentes que conforman la mayoría en cada pueblo de la región.

Por eso debemos estar conscientes de que como región tenemos múltiples desafíos y un objetivo común, que consiste en fortalecer el capitalismo y la libre empresa, esta es una condición necesaria para poder mejorar los niveles de distribución de riquezas y es además la única garantía para poder ir reduciendo los niéveles de pobreza de los sectores mas vulnerables de estas sociedades.

La pujanza de un empresariado sólido y unos sectores productivos conscientes de su rol de fortalecer los niveles de productividad para el crecimiento de sus empresas y para el fortalecimiento y ampliación de los niveles de distribución son condiciones necesarias para el desarrollo que demandan las naciones de la región.

El desarrollo de nuestras naciones y de sus gentes sólo será posible cuando llevemos al Estado gobiernos auténticamente democráticos, que representen y defiendan a todos los sectores sociales y económicos de estas naciones, según sea su nivel de compromiso con el fortalecimiento del sistema democrático y de la libre empresa, sólo con un empresariado y unos sectores productivos conscientes de que el crecimiento de sus empresas y el aumento de la productividad, respaldado por los sectores medios y pobres de la sociedad, en el sentido de darle un amplio apoyo y legitimación a los gobiernos de ascendencia y raíces de pueblos que puedan impulsar el desarrollo de estas naciones podremos hacer frente a los desafíos presentes y futuros de la región.

El adversario común que tienen y han tenido los pueblos de la región son los malos gobiernos que han padecido, ya que con sus actuaciones alejadas del interés nacional y del bien común han propiciado y profundizado la ineficiencia en los precarios servicios de alimentación, salud, educación, viviendas, entre otros, que hoy reciben la mayoría de los países de la región. Por eso cada día las organizaciones políticas y las minorías que las controlan amplían o tratan de ampliar sus influencias económicas, para de paso controlar el Estado y sus riquezas, una vez esas minorías se hacen dueñas del control del gobierno, esa ha sido y sigue siendo la razón principal que ha impulsado a la gente de estas naciones a seguir luchando en aras de un mejor destino para sus pueblos y sus gentes. Son esos desafíos comunes de los países latinoamericanos los que han hecho que la mayoría de las naciones de la región, aunque con diferencias culturales importantes, tengan en común las luchas que han librado y siguen librando para poder avanzar a nuevos estadios de progreso y de bienestar.

Son esos desafíos comunes que unen y caracterizan, antes y ahora, las luchas de los pueblos de la región. Por eso aunque cada país tiene sus propias experiencias, no hay dudas que como región seguimos teniendo tareas comunes y muy parecidas en la lucha en procura de mayor libertad, mayor bienestar y mayores niveles de participación y democracia para sus gentes. Por eso aunque con matices propios cada nación, de la región, tiene un destino común: Luchar por la instauración de gobiernos más sensibles a favor del bienestar de la gente, más eficientes en sus servicios a la mayoría y menos corruptos en sus actuaciones desde el Estado.

Por eso el mayor desafió de las naciones latinoamericanas y sus sectores sociales y productivos consiste en luchar para llevar a la dirección del Estado a gobiernos comprometidos con el desarrollo nacional y con un verdadero empresariado comprometido con las potencialidades productivas de estas naciones y sus gentes. El desafío consiste en promover un empresariado, tanto local como extranjero, que este conciente que su rol es crecer como empresarios y ayudar a la estabilidad y consolidación de un Estado mas solidario con la gente.

La lucha común de las naciones de la región es para llevar al Estado a sus propios representantes y no como ha ocurrido hasta ahora, que una minoría, ajenas al interés nacional y al bien común a favor de la mayoría se apropian de las riquezas del Estado y dejan fuera del reparto a la mayoría que en toda sociedad debe darle apoyo y legitimidad a los gobiernos y a los sectores sociales y económicos comprometidos con la consolidación de la democracia.

Evelio Arroyo es Sociólogo, Abogado y Escritor

2009-06-18 15:37:40