Bogotá, 13 nov (PL) Colombia rememora hoy la peor tragedia natural de su historia, la desaparición hace 33 años del poblado de Armero sepultado por una avalancha de lodo, agua y lava tras la erupción del volcán Nevado del Ruiz.
Más de 25 mil habitantes de la entonces próspera localidad de Armero fueron enterrados en la noche del 13 de noviembre de 1985 por cuatro enormes lahares producidos por una de las erupciones volcánicas más devastadoras del siglo XX.
Muchos hoy día recuerdan la tragedia como la crónica de una muerte anunciada, dado que desde finales de 1984 las autoridades locales habían sido advertidas por geólogos y vulcanólogos sobre una inminente erupción.
El aumento de la actividad sísmica en la zona, la presencia de fumarolas y de depósitos de azufre en la cumbre del macizo eran fuertes señales del desastre que podría sobrevenir.
El filme testimonial Armero, del cineasta colombiano Christian Mantilla, refleja cómo se hizo caso omiso de las advertencias de los especialistas, incluso cuando unas pocas semanas antes de la erupción se produjeron varias explosiones y las cenizas volcánicas inundaron la citada localidad.
Una de las imágenes icónicas y símbolo del horror más conocidas es la fotografía tomada a una niña de 13 años que murió tres días después de la erupciónn rodeada de periodistas y socorristas que esperaban una motobomba para poder rescatarla.
En 1986 Armero fue declarado Campo Santo durante la visita del papa Juan Pablo II a Colombia.
El Nevado del Ruiz es el más septentrional de los volcanes activos del cinturón volcánico de los Andes.
jf/tpa
2018-11-13 15:35:51