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El médico de Brasil, José Luiz Runco descarta la posibilidad de que Neymar juegue en el Mundial



Teresópolis (Brasil), 7 julio (EFE).- El médico de la selección brasileña José Luiz Runco descartó hoy cualquier posibilidad de que Neymar pueda jugar alguno de los dos partidos que le restan al equipo anfitrión en el Mundial.

En una entrevista a la televisión Globo, Runco dijo que si Neymar recibe un nuevo golpe en la espalda «podría comprometer» su carrera de futbolista y tener repercusiones en su vida.

Un médico del Santos dijo hoy a medios locales que existía la posibilidad de que Neymar juegue la final del Mundial si se somete a una técnica de infiltraciones de analgésicos en la fractura que sufre en la columna vertebral.

El médico de la selección dijo que las infiltraciones son una «práctica antigua y peligrosa» para la salud del jugador, por lo que desaconsejó su uso y aseguró que podrían empeorar el estado de Neymar, que ahora es «estable».

«No tenemos que crear falsas ilusiones al aficionado brasileño», afirmó Runco, al descartar cualquier posibilidad de que Neymar vuelva a jugar en el Mundial.

Neymar tiene una fractura en la tercera vértebra lumbar a raíz de un rodillazo en la espalda propinado por el colombiano Camilo Zúñiga en el partido de cuartos de final.

Alemania reta a Brasil sin Neymar

Belo Horizonte (Brasil), 7 julio .- Alemania, que nunca ha podido con Brasil en partido oficial, es la penúltima prueba para Brasil, golpeado en el ánimo por la lesión de Neymar, en la antesala de una final que ansían sobremanera ambos equipos.

El primer capítulo del reto entre América y Europa en el tramo último de Brasil 2014 se pone en juego en el estadio Mineirao de Belo Horizonte, acelerada y entusiasmada por la esperada llegada del combinado local en el penúltimo paso en la pelea por la Copa.

Brasil encara las semifinales en pleno estado de conmoción por la pérdida de Neymar por una lesión inoportuna y el país todavía se pregunta si el equipo estará a la altura para sustituir a su mayor figura.

Tanto el seleccionador brasileño, Luiz Felipe Scolari, como los jugadores han hecho una piña y se han conjurado para usar la lesión de Neymar como un nuevo incentivo, una inyección de moral que sirva para catapultar al equipo a la final del Maracaná.

En lo que va de Mundial, Brasil se ha movido más por impulsiones, instintos y emociones que por un fútbol pensado y racional.

La lesión de Neymar no ha hecho más que ahondar en ese proceso y Scolari ha insistido en hurgar en el componente anímico, para dar una sacudida a sus jugadores y lograr que recobren la intensidad y el hambre de victoria de las que hicieron gala el año pasado en la Copa Confederaciones.

En el apartado táctico, Scolari ha dado muestras de que pretende mantener el mismo esquema de juego de los últimos partidos y tan sólo reemplazaría a Neymar por alguno de sus sustitutos naturales.

En el lugar del delantero del Barcelona lo más probable es que juegue Willian, medio del Chelsea, que ha entrado en varios partidos como opción ofensiva, aunque Scolari todavía no ha dejado claras sus preferencias en los entrenamientos realizados en Teresópolis.

El equipo anfitrión tampoco podrá contar con Thiago Silva, su capitán y un pilar en su sistema defensivo, por la acumulación de tarjetas amarillas.

El favorito para la plaza libre en la zaga es Dante, defensa del Bayern Múnich que conoce a la perfección a sus rivales de mañana y que además, con su 1,88 metros, aporta un plus de altura a la zaga.

También se espera que regrese después de cumplir un partido de sanción el medio centro Luiz Gustavo, un jugador clave en el robo de balones y que permite dar libertad al resto de centrocampistas.

Alemania transita de nuevo en el tramo decisivo. Aspira por fin a un gran triunfo en la etapa Joachim Low, siempre en puertas del éxito y siempre ahogado en la orilla. El cuadro germano afronta en Belo Horizonte su cuarta semifinal seguida. Perdió con España en Sudáfrica 2010, con Italia cuatro años antes y en Corea y Japón alcanzó la final, donde fue superada precisamente con Brasil

en la única cita en un Mundial que hasta ahora han jugado.

Low cuenta con sus veintidós futbolistas disponibles. Solo el zaguero Shkodran Mustafi, que padeció en el choque ante Argelia y dijo adiós al torneo, está al margen de los planes germanos.

La presencia de Philip Lahm es la permanente intriga del preparador teutón, que ha recurrido a su capitán tanto para el centro del campo como para el lateral derecho, como ante Francia. Es un tema de debate sin definición. Aunque da la sensación, tras el buen resultado y la firmeza que le dio ante Francia, que permanecerá en su puesto natural.

Eso mantendría en el centro del campo a Sami Khedira aunque las pocas horas transcurridas tras el último compromiso pueden crear alguna duda a Low. El jugador del Real Madrid acompañaría a Bastian Schweinsteiger y Ton Kroos. La terna Mario Götze, Mesut Özil y Thomas Müller es incuestionable.

Alemania confía en recuperar su mejor versión ante un adversario que se aplica con más firmeza que balón y que aprovecha el factor ambiental para mantener la presión durante los noventa minutos.

El cuadro germano, consolidado como un grande mundial tras presumir de trece semifinales de dieciocho participaciones en las veinte ediciones del torneo, espera enterrar la negra historia ante Brasil.

El anfitrión siempre ha ganado a Alemania en las tres ocasiones que han disputado un partido oficial. Una solo en un Mundial, cuando le arrebató el título en el 2002. Dos más en otras tantas ediciones de la Copa Confederaciones.

Alineaciones probables:

Brasil: Julio César; Maicon, David Luiz, Dante, Marcelo; Luiz Gustavo, Paulinho, Oscar, Willian; Hulk y Fred.

Seleccionador: Luiz Felipe Scolari.

Alemania: Neuer; Lahm, Boateng, Hummels, Höwedes; Khedira, Schweinsteiger, Kroos; Müller, Özil y Klose

Seleccionador: Joachim Low

Árbitro: Marco Rodríguez (MEX)

Lugar: estadio Mineirao de Belo Horizonte

Hora: 17.00 hora local

Apoteósica bienvenida de Colombia a la selección por su actuación en Brasil

Bogotá, Colombia 7 julio.- Como verdaderos héroes fueron recibidos hoy en Bogotá los 23 jugadores de la selección colombiana de fútbol y el técnico José Pekerman que llegaron de Brasil luego de su histórica clasificación a los cuartos de final de un mundial de fútbol.

Río de aficionados llegaron al aeropuerto Eldorado de la capital colombiana a recibir a sus ídolos, luego se apostaron a ambos lados de las calles para ver pasar el autobús que los llevó al Parque Simón Bolívar y al cual siguieron paso a paso con la intención de acercarse y por lo menos tocarlo.

Tomaron fotografías y saludaron de lejos a esos héroes que los hicieron soñar y que registraron hasta hoy la mejor actuación de una selección colombiana en los cinco mundiales en los que ha participado.

La mancha amarilla y roja que se pudo observar en las calles, se fue moviendo detrás de la caravana hasta el parque Simón Bolívar con banderas, globos, pitos y pancartas con agradecimientos al equipo y a su técnico José Pekerman.

«No perdimos el Mundial, el Mundial nos perdió a nosotros», o «Pekerman sos colombiano», fueron algunos de los mensajes que se pudieron ver entre los aficionados que convirtieron este día en una verdadera fiesta patria gracias al fútbol y a los protagonistas que luego de 16 años llevaron nuevamente a Colombia a la cita mundialista más importante del llamado «deporte rey».

Al paso del autobús que trasladaba a los jugadores y estaba escoltado por la Policía, los hinchas gritaban, cantaban y los saludaban en medio de lágrimas de felicidad por tener tan cerca a los jugadores que respondieron con un saludo, una sonrisa, y hasta el ondear de la bandera como lo hicieron Freddy Guarín y Juan Guillermo Cuadrado.

El parque Simón Bolívar con capacidad para más de 80.000 aficionados, fue insuficiente para recibir a todos los hinchas que querían formar parte de la gran fiesta de bienvenida de la selección, y muchos de ellos debieron conformarse con las cuatro pantallas gigantes en las que pudieron disfrutar de los grupos musicales que abrieron el espectáculo y luego de las palabras de algunos de los protagonistas del día.

Afiches de los jugadores adornaron también el escenario, pero uno en especial sobresalió y fue el del 10 de Colombia, James Rodríguez, goleador hasta el momento del mundial con seis anotaciones.

«James te amo» o «James, quiero un hijo tuyo» fueron otros de los mensajes que se alcanzaron a leer en algunas pancartas de las seguidoras de uno de los mejores jugadores del grupo.

Colombia como muy pocas veces lo había vivido se desbordó de felicidad, el fútbol una vez más fue protagonista, tras recordar algunos el 5-0 con el que el país vibró cuando la selección nacional le ganó a la de Argentina en las eliminatorias al Mundial de Estados Unidos 1994.

2014-07-07 15:02:02