EL TIRO RAPIDO
Mario Rivadulla
El matutino Diario Libre publica en su edición de hoy un evelador y preocupante reportaje de su redactora senior, Tania Molina, donde presenta una estadística sobre un aspecto al cual prestamos escaso interés pese a su importancia. Se trata de la violencia escolarl
Según un estudio que abarca 16 países de América Latina, el nuestro figura en tercer lugar, inmediatamente detrás de Argentina y Ecuador que ocupan los dos primeros puestos, en índice más elevado de acciones violentas en las escuelas.
De acuerdo a esta investigación un 45.79 por ciento de nuestros estudiantes han sido víctimas de algún robo. Otro 28.90 ha recibido insultos o amenazas. El 21.83 reporta haber sufrido algún tipo de maltrato físico y un 59.33, casi 60 de cada 100 ha padecido algún tipo de acto violento.
La estadística no aclara en cuántas de esas acciones se han visto involucrados profesores, sobre todo en casos de acoso sexual o de un toma y daca de notas aprobadas a cambio de favores carnales. Una situación mucho más frecuente de lo que nos imaginamos y salta a conocimiento público.
Peroeste interesante trabajo periodístico recoge además algunas de las disposiciones disciplinarias aprobadas recientemente por el Consejo Nacional de Educación y agrupadas bajo el pomposo título de «Normas del Sistema Educativo Dominicano para la Convivencia Armoniosa en los Centros Públicos y Privados». De acuerdo a las mismas, está prohibido en cualquier caso aplicar como sanción la expulsión o el acoso para obligar a su retiro del centro educativo al o a la estudiante responsable durante el año escolar que cometa alguna falta sin importar la gravedad de la misma.
Las Normas establecen que cuando se trate de una acción delictiva, esta se pondrá en conocimiento del Tribunal de la Niñez y Adolescencia. Tal, el reciente vergonzoso espectáculo montado en la escuela Juana Saltitopa de Los Alcarrizos por dos estudiantes que introdujeron un trozo de madera en la vagina de una enajenada mental, mientras animadas por un coro cómplice, grababan la acción para subirla posteriormente a la Internet. Un hecho por el cual fueron suspendidas autoridades y maestros del plantel y que de paso puso en evidencia la impune diversidad de hechos vergonzosos que se registran en ese plantel, la ausencia de disciplina prevaleciente en el mismo y la aparente falta de interés de sus autoridades por frenar esas acciones. Una situación que por demás prevalece en muchos otros centros de nuestro deficiente sistema de enseñanza pública.
Como no se ha sabido posteriormente de las acciones disciplinarias y penales adoptadas en el presente caso, donde las autoras y quienes las animaron demostraron tener la mente más desquiciada que su infortunada víctima, es de orden reclamar la información correspondiente dada la gravedad del caso y la naturaleza pública del mismo.
La violencia intraescolar de profesores contra alumnos, alumnos contra profesores, alumnos entre sí y bandas de maleantes ajenos a la escuela contra unos y otros es una penosa realidad que inclusive ha provocado muertes. Las estadísticas publicadas por el reportaje de Diario Libre que comentamos no es más que una confirmación de hasta dónde es de grave el problema y hasta qué punto resulta urgente ponerle remedio.
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2013-06-24 22:36:32