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Opiniones

UNA CELEBRACION MILITANTE

No fue un acto simplemente religioso. Una reafirmación del culto a la Virgen apoyada en la peregrinación de miles de fieles que se desplazaron hasta su Basílica, en Higuey. NO únicamente una celebración solemne a cargo del Cardenal López Rodríguez y los obispos higüeyano y de Santiago, con la presencia del Presidente Danilo Medina, su esposa y otros altos dignatarios y figuras de relieve público de distintos sectores y litorales partidarios.

Fue un evento militante focalizado principalmente en el tema de la inseguridad ciudadana, donde se dejó escuchar la voz de los prelados católicos condenando de manera vigorosa la violencia social, criminal e intrafamiliar; los feminicidios; la corrupción, sus componendas y complicidades; la impunidad que arropa los delitos más vergonzosos y los crímenes más horrendos. Y un llamado a las autoridades a actuar con mano firme para frenar lo que el Cardenal calificó de oleada «salvaje y despiadada de crímenes y violencia que afecta el país».

Pero sirvió también de marco para que el propio dignatario eclesiástico recordara los valores a desarrollar en la formación de un buen cristiano: la justicia social, el bien común, el desarrollo integral, la economía solidaria, la ética cristiana, el gasto social, la dignidad humana y la cultura de responsabilidad. Por extensión, son también las cualidades inherentes a la formación de todo buen ciudadano, con independencia del credo religioso que pueda profesar o aún si no profesa alguno. Un modelo de excelencia cívica que encuentra su referente ideal en la figura egregia de Juan Pablo Duarte.

El reclamo religioso encontró eco y respuesta en el Presidente Medina. El mandatario reveló el próximo inicio del plan de su gobierno para enfrentar la ola de violencia social y criminalidad, reiterando así el anuncio que había hecho previamente el pasado año de que garantizar la seguridad ciudadana sería uno de los puntos prioritarios de su gestión durante el 2013.

No se trata de un objetivo tan solo de prevención y represión de orden público. El plan a desarrollar es de mucho mayor alcance y profundidad. Con su implementación se busca ir a la raíz misma del problema que tiene como una de sus principales causales el alto grado de desigualdad que prevalece en nuestra sociedad.

El Primer Mandatario puso especial énfasis en el caso de nuestra juventud huérfana de oportunidades de acceder a una vida decorosa y un futuro promisorio de superación, aún en el caso de los más afortunados que han logrado acceso al nivel universitario para hacerse con una carrera profesional y que luego no encuentran acogida en el mercado laboral donde aplicar sus conocimientos.

El Presidente Medina expresó su firme convicción de que enfrentando la desigualdad social y construyendo una sociedad más homogénea se pueden sentar las bases de un auténtico clima de paz y convivencia ciudadana. No anda descarriado. Por el contrario, luce tener una visión muy realista sobre la que quizás, es la principal motivación del auge de la delincuencia, sobre todo por parte de adolescente y jóvenes y la necesidad de abordar las causas en vez de limitarnos a sus consecuencias.

En un país donde hay cuatro millones o más de pobres, no puede haber paz social. Donde la tercera parte o más de los desempleados corresponde al segmento de población de 18 a 30 años, imposible la convivencia pacífica. Con una distribución económica tan desigual, donde muy pocos poseen demasiado y muchos, muy poco, no es posible pensar en términos de estabilidad y progreso. Con la institución familiar en crisis, absurdo soñar con una educación en valores.

Esperemos con esperanza renovada los detalles del plan integral que adelanta el mandatario pondrá en práctica en breve para enfrentar en parejo y mancomunado esfuerzo tanto la prevalencia de la violencia y el auge de la criminalidad como el desequilibrio social. Y que esta vez navegue con mucha mejor suerte que el de la Seguridad Democrática, iniciado con tan buenos auspicios pero que en la práctica, por falta precisamente de esa integralidad, no produjo los resultados esperados.

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

Enero 22, 2013

UNA CELEBRACION MILITANTE

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2013-01-24 03:38:31