El Medio de Comunicacion

Opiniones

Un primer paso

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

Aunque como era de esperar el almuerzo-encuentro privado organizado por fundador y presidente del Partido V República, mayor general retirado José Miguel Soto Jiménez, para reunir a Miguel Vargas Maldonado e Hipólito Mejía tiene que haber sido en cierta medida con los guantes puestos, satisface saber que durante las más de dos horas que se extendió el ágape la sangre no llegó al río. Por el contrario, parece que todo transcurrió en paz y orden.

¿De qué hablaron las dos principales figuras del PRD, polos opuestos y ejes de la cruda división que desde antes de las pasadas elecciones ya venía desarrollándose cada vez en forma más acentuada y con lenguaje más ácido entre ambos, hasta culminar con el tenso episodio de la expulsión de su ex candidato presidencial y figura de gran arraigo dentro de esa organización? Se puede apostar al seguro y dando generosos logros que no fue de pelota.

Vargas Maldonado e Hipólito Mejía después de los primeros tanteos tienen que haberse abocado a incursionar en la grave situación del partido blanco debido a la pugna interna, el desaliento de muchos de sus seguidores y la decepción de aquellos otros sin partido pero que depositaron su voto contrario al gobierno a favor de la candidatura perredeísta.

La desgarradora confrontación interna, el arrancarse las tiras de la piel para dejar al desnudo la carne y los huesos de sus principales figuras, el feroz debate público sobrado de inculpaciones y campañas de descrédito que le han impedido al partido blanco cumplir con su papel opositor, tenían por necesidad que traducirse en una severa declinación de sus simpatías. La reciente encuesta Gallup da una evidencia de ello y está mandando de paso una señal de máxima alerta a los dirigentes de la agrupación fundada por Juan Bosch en su exilio cubano y que prohijó a José Francisco Peña Gómez, el más grande líder popular que ha producido la República Dominicana.

No deja de ser en parte un tanto embarazoso que haya tenido que servir de mediador para este cara a cara, que apenas días atrás lucía imposible más que improbable, una figura que como Soto Jiménez no milita en el PRD aunque se mantuvo como Secretario de las Fuerzas Armadas durante el gobierno de Hipólito,.

También que antes de eso, durante la reunión sostenida por Vargas Maldonado con Leonel Fernández, en su condición de respectivos presidentes del PLD y el PRD, haya sido el ex mandatario quien le exhortara a zanjar las diferencias en el seno de su agrupación para que pudiera asumir su papel de opositor.

Pero al margen de ambos detalles, el encuentro entre Vargas Maldonado e Hipólito Mejía bien pudiera constituir un primer paso hacia la meta de un PRD reconciliado, donde las diferencias puedan zanjarse de un modo más civilizado y las legítimas apetencias del uno y el otro pero también de figuras emergentes que van reclamando su propio espacio no se conviertan en una contienda autodestructiva, que con tanta frecuencia lleva a recordar la amarga reflexión del propio Peña Gómez de que «solo el PRD es capaz de vencer al PRD».

Lamentablemente ha ocurrido en más de una ocasión. De esperar que al fin, después de este amargo proceso, sus dirigentes entiendan la lección, resuelvan sus diferencias por vía democrática, le abran espacio sin obstáculos al desarrollo de la generación de relevo y pongan todo su empeño en tratar de recobrar su hoy tan resquebraja cuota de simpatía.

Solo de esta forma podrá comenzar a cumplir su papel de opositor responsable y crítico constructivo de la presente Administración, contribuir al equilibrio político y al mejor ejercicio de la gobernabilidad como base para tratar de competir por el poder en el 2016 con posibilidades de victoria.

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2013-05-08 04:16:29