El Medio de Comunicacion

Opiniones

UN NOBEL DE LA PAZ EN SON DE GUERRA

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

De pronto tenemos una situación bastante incongruente. La de un Presidente que comprometió la salida de las tropas norteamericanas de Irak y Afganistán como uno de los elementos claves de la campaña que lo llevó al poder y posteriormente le otorgó un segundo mandato y lo convirtió en receptor del Premio Nóbel de la Paz, quien enarbolando ahora el hacha de la guerra transforma la imagen generalmente apacible de su rostro en la de un feroz combatiente, dispuesto a involucrar a su país en un nuevo conflicto. En este caso, promover acciones de castigo contra el régimen sirio en represalia por la matanza de cientos de civiles inocentes, incluyendo una gran cantidad de niños, apelando al uso del gas Sarin, que por la muerte dolorosa que provoca ha sido excluido de la agenda de armas permitidas fabricadas por los humanos en el absurdo juego de matarnos los unos a los otros.

No le está resultando fácil la movida bélica al primer presidente negro de los Estados Unidos. Con enormes dificultades trata de agenciarse el apoyo de su propio Congreso, donde ha encontrado fuerte resistencia aún entre los legisladores más conservadores. Buena parte de la opinión pública norteamericana se manifiesta también contra el uso de la fuerza militar. Fallidos como era de esperar, los intentos de lograr el respaldo de las Naciones Unidas. Estas en realidad son el Consejo de Seguridad, formado por las cinco grandes potencias que por encima de toda consideración humanitaria toman sus decisiones en base a sus intereses geo-político-económicos y donde el veto de una sola basta para paralizar toda acción. En el caso de Siria, China y Rusia no han escondido los lazos que los unen con su gobierno. Del conjunto de países que integran el G-20, formado por la llamada élite económica mundial, solo 11 se han manifestado a favor de una «fuerte respuesta internacional al régimen sirio,» aunque sin precisar el alcance de la misma.

¿Qué buscan los Estados Unidos con una intervención militar limitada en Siria? Obviamente, en esta ocasión, no se trata del petróleo. Siria es un débil productor del crudo. Apenas 150 mil barriles que lo convierten en el pariente pobre de la poderosa cofradía del oro negro. ¿El respeto a los derechos humanos? De ser así, llegan tarde, en tanto el largo conflicto doméstico de Siria contabiliza hasta ahora unos cien mil muertos, sin que fuera de las declaraciones condenatorias y el horror provocado por tal desperdicio de vidas humanas, se haya logrado hasta ahora llevar a las partes en conflicto a tratar de resolver sus diferencias en forma civilizada.

Voces prudentes advierten que los efectos de la intervención militar pudieran ser contraproducentes para los intereses norteamericanos en la región. Por un lado, frustrar las conversaciones de paz entre isralíes y palestinos en que ha estado empeñado el Secretario de Relaciones Exteriores John Kerry. Por otra parte, la posibilidad de ampliar el conflicto con países árabes a favor de derrocar al gobierno sirio y otros en cambio, haciendo causa común con el mismo, ya que de por medio el conflicto está matizado de profundas diferencias tribales y religiosas, resueltas por lo general a través de costosos enfrentamientos bélicos, que tornarían más problemática y tensa la situación en esa parte largamente convulsa del mundo.

En adición, un factor contradictorio y en extremo controversial: entre los rebeldes que luchan en contra el régimen dictatorial de Al Assad figura la organización terrorista Al Kaeda, la misma del brutal ataque terrorista contra las Torres Gemelas, que precisamente pasado mañana, día 11 de Septiembre, cumple su duodécimo aniversario y donde, se recuerda, perdieron la vida varias decenas de dominicanos que laboraban en sus distintas dependencias.

Hoy en el Listín Diario, sale un interesante análisis del ex presidente Leonel Fernández sobre el tema con una serie de observaciones muy atinadas. Vale la pena leerlo. Por su lado, el joven analista cubano Rick Sánchez, exiliado en Miami, en misiva dirigida al Presidente Obama le advierte el riesgo de que operaciones punitivas en vez de acciones decisivas contra el régimen sirio, como el que aparentemente se proyecta, traerían como consecuencia el fortalecimiento del mismo y al respecto lo remite al ejemplo de Playa Girón en 1961, cuyo fracaso otorgó mayor solidez al régimen de Fidel Castro.

El Papa Francisco I, desde el Vaticano, ha exhortado a encontrar caminos de paz y entendimiento por vía del diálogo. Un ejercicio de racionalidad que con tanta frecuencia desechamos al costo del sufrimiento y la vida de millones de personas y que el ocupante de la Silla de San Pedro resume con una dramática y certera expresión: «La guerra es el fracaso de la humanidad»

teledebate@hotmail.com

2013-09-10 21:48:42