EL TIRO RAPIDO
Mario Rivadulla
No es por gusto que todos estos años hemos venido lanzando continuas voces de alerta sobre la sangría que representan los accidentes de tránsito que son la principal causa de muertes violentas en nuestro país. No es una afirmación caprichosa sino un dato estadístico que demuestra que cada año miles de personas, incluyendo una gran cantidad de jóvenes y en particular motoristas, pierden la vida por esta causa.
Como para que no haya dudas, ahora mismo la Organización Mundial de la Salud acaba de divulgar los resultados de un estudio estableciendo que la República Dominicana es el segundo país del mundo con una mayor proporción de muertes a causa de los eventos vehiculares.
Repetimos: somos el segundo país en el mundo donde es mayor la proporción de personas que perecen por esta causa. La tasa que registramos es la de 41.7 de víctimas fatales por cada 100 mil habitantes. Asumiendo que estamos cercanos a los diez millones de habitantes en el pedazo de isla que ocupamos, esto significa más de cuatro mil muertes por año.
Hay que aclarar que esta cifra resulta superior a los números que generalmente ofrece la Policía. No se trata de ninguna discrepancia ni distorsión de la realidad. Lo que ocurre es que el cuerpo de orden público registra exclusivamente la cantidad de personas que mueren en el momento en que se produce el accidente. Pero no da seguimiento ni incluye a los que posteriormente fallecen en los hospitales debido a la gravedad de sus heridas.
Hay que insistir en el número de víctimas: más de cuatro mil vidas que se pierden cada doce meses de cada año, a promedio superior de diez por día, sin contar los otros muchos miles que quedan con secuelas de mayor o menor, cuantía como es la pérdida de alguna extremidad o cualquier otra lesión de carácter permanente y a menudo invalidante.
El estudio de la Organización Mundial de la Salud señala que únicamente 28 países poseen leyes integrales sobre Seguridad Vial. Por descontado que nosotros no figuramos en esa privilegiada lista de naciones previsoras. donde el tránsito está bien regulados y se respetan las normas existentes.
Aquí es todo lo contrario. El tránsito nuestro es un auténtico caos que va desde la violación casi impune de la ley en sus aspectos más sancionables como es conducir en estado de embriaguez o bajo los efectos de las drogas; llevarse la luz roja como si se tratase de un deporte nacional; andar a velocidad excesiva; hablar por el celular mientras se conduce; no usar los cinturones de seguridad ni los motoristas los cascos; detenerse y arrancar los ómnibus y conchos en forma totalmente medalaganaria; ocupar las aceras y áreas verdes para parquear y todas las demás ilegalidades que se le puedan ocurrir, incluyendo permitir toda esa chatarra contaminante y peligrosa que conducen en forma temeraria los agresivos llamados padres de familia. Adicionalmente, una gran cantidad de autoridades civiles y militares que incurren en todas esas faltas de manera reiterada e impune.
A este explosivo coctel de irregularidades se agrega más de setecientos mil conductores que no han renovado sus licencias o simplemente carecen de ellas. Más una buena cantidad de motores que transitan sin placas.
Todo lo anterior regido por una ley que establece como pena máxima, casi nunca aplicada, la de cinco años de prisión sin importar su grado de culpabilidad ni la cantidad de personas a las que usted pueda quitar la vida con su imprudencia. Y como agregado con un marco de impunidad que posibilita que las autoridades, según su propia admisión, solo puedan cobrar un cinco por ciento de las multas que imponen.
Mientras esta situación persista, continuaremos sufriendo la sangría provocada por los accidentes de tránsito y siendo el segundo país del mundo donde los mismos provocan la mayor cantidad de muertes por cada 100 mil habitantes. Que si quedamos como subcampeones, es porque perdida en el Pacífico hay una islita llamada Nue, donde frente a nuestro promedio de 41.7 de víctimas suma nada menos que un 68.3 lo que le permite así disfrutar de tan poco recomendable galardón.
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2013-04-13 03:26:52