En las elecciones de mañana en el Colegio Dominicano de Abogados podrían presentarse algunas sorpresas. De acuerdo a los informes de que dispongo, aquellos que se creen muy seguros de la victoria podrían salir como aquel que fue por lana y salió trasquilado. Lo que me ha sorprendido de los reportes que me llegan es que pese a que dizque hay unos 45 mil abogados inscritos en el Colegio, el promedio de participantes en elecciones como las de mañana es de cerca de 10 mil, un poquito más o un poquito menos. Esta vez, como casi siempre, la dirección de la organización profesional es perseguida por candidatos sustentados en el patrocinio de partidos políticos, lo que hace de las votaciones de este sábado algo así como una confrontación en diminuto de las rivalidades partidarias, con ¿la novedad? de que, por ejemplo, el PRD evidencia su fragmentación presentando dos candidatos, uno por cada una de las partes que luchan por el control del partido blanco. ¡Ah! y casi olvidaba resaltar otra novedad: Un candidato cuya plancha podría ser la revelación del año buscó y obtuvo el respaldo de partidos y movimientos que en la arena electoral nacional han postulado diferentes posiciones. Es como para que se vea que hablando la gente se entiende y que es posible la unidad en la diversidad. Suerte a todos los aspirantes. Ya el sábado en la noche veremos a algunos felices y otros tristes, pero esa es la competencia: Unos van a ganar y otros no…
Hay que «sonar»
Aquella figura pública buscaba con afán que se le mencionara en los medios, y agradecía que los periodistas hasta lo criticáramos, no importándole que lo hiciéramos con dureza, porque sostenía la teoría, según sus propias palabras, de que «lo importante es sonar, aunque sea en malas, pero hay que sonar». Talvez gracias a ello, ese personaje obtuvo ¡finalmente! lo que persiguió por mucho tiempo: Un decreto designándolo embajador en una de las principales naciones del Medio Oriente, donde estuvo por varios años…
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2013-12-06 05:26:16