El Medio de Comunicacion

Opiniones

Simposio Internacional Sobre Drogas

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

Un dato muy revelador y una justificada preocupación planteados en el Simposio sobre Drogas celebrado por la Academia de Ciencias este pasado fin de semana, bajo la coordinación del doctor Tirso Mejía Ricart.

El dato a que nos referimos y que revela hasta qué punto la economía de las drogas ha penetrado y se ha extendido a todo lo largo y ancho de nuestro continente, lo da el hecho de que más de setenta y cinco millones de personas están ligadas de manera directa o indirecta al tráfico de estupefacientes. La mayoría de la droga trasegada tiene como destino los Estados Unidos, que según cálculos divulgados en más de una ocasión, cuenta con un mercado cautivo de entre 25 y 30 millones de consumidores habituales. El resto corre hacia Europa, por lo general a través de España.

En términos económicos la venta de drogas tan solo en Norteamérica produjo en el año 2011, unos ciento setenta mil millones de dólares. Para que se tenga una idea de lo que esto representa: esa cifra equivale a más del doble de lo producido por unas 500 empresas de entre las principales de la nación más poderosa de la tierra. Posiblemente el pasado año, desafiando todos los esfuerzos y recursos destinados a enfrentar el problema, la cantidad haya sido igual o hasta superior.

No es por gusto que el negocio de los estupefacientes a nivel mundial figura entre las tres o cuatro actividades económicas más voluminosas y rentables. Es posiblemente también la que origina mayores beneficios. De hecho, estos resultan tan abultados que lavar esos beneficios pudiera ser más problemático para los carteles que las peripecias que requiere mover la droga hacia los distintos mercados burlando a las autoridades.

En cuanto a la preocupación, la misma viene acompañada de la que en este importante y oportuno evento, expresaron Aracelis Azuara Ferrerio, representante de la OEA en el país y el doctor Amado Philip de Andrés, que lo es para el Caribe y Centroamérica de la Oficina de la ONU contra la droga y el delito.

Ambos, en sus respectivas exposiciones, advirtieron sobre lo que la primera calificó de «penetración sigilosa» del narcotráfico en la política y el Estado, aprovechando los cuantiosos medios económicos de que dispone y que le permiten agenciarse complicidades en los más diversos sectores partidarios, poderes públicos y sectores de la sociedad.

No es fábula, ni especulación. Los ejemplos sobran. Bastaría con echar una mirada atrás hacia el drama que vivió Colombia hace un par de décadas y que estuvo a punto de hacer naufragar su institucionalidad.

Las que comentamos son nuevas voces de alerta que deben ser escuchadas y atendidas. En el marco de una política consistente de prevención y combate al narcotráfico, es preciso desarrollar estrategias sociales efectivas e implantar los más rígidos controles para impedir que la penetración cada vez menos sutil y más evidente de esta peligrosa actividad criminal continúe corrompiendo nuestra sociedad, principalmente los jóvenes, llegue a ser factor determinante en el accionar de los partidos políticos y termine por poner en serio riesgo las bases mismas del Estado.

Tratar de impedirlo es una misión que nos compromete a todos.

teledebate@hotmail.com

2013-07-02 20:33:28