
LA HABANA, 26 dic (Xinhua) — Rusia profundizó su involucramiento en el sector petrolero cubano con el reciente anuncio de que la petrolera privada Lukoil estudia la posibilidad de construir refinerías en la isla.
Lukoil investiga, asimismo, las posibilidades de participar en la prospección de crudo en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) cubana del Golfo de México, según dijo una fuente del Ministerio de Desarrollo Económico y Comercio de Rusia, citada por la agencia RIA-Nóvosti.
Las empresas rusas, que tuvieron una relación histórica con la isla, están redescubriendo a Cuba, especialmente en lo que se refiere al mercado energético de este país.
La compañía Nafta-Sintez está a punto de firmar un acuerdo para investigar las perspectivas de depurar el petróleo y los derivados cubanos de combinaciones sulfurosas, lo que permitirá aumentar el empleo de las materias primas nacionales.
Además, se estudian diversos proyectos de cooperación ruso-cubana en la construcción de barcos, incluida la fabricación de plataformas flotantes para la prospección y la extracción de crudo y gas en el fondo marítimo.
Con anterioridad, Lukoil había declarado que, de alcanzar acuerdos con la compañía Petróleos de Venezuela SA (Pdvsa) para procesar el crudo, podría construir una refinería en otro país de América Latina.
La petrolera rusa lleva a cabo en Venezuela varios proyectos, como el de prospección en el bloque Junín-3 en la cuenca del Orinoco, además de que está en negociaciones con Pdvsa, para crear este año una empresa mixta que se encargará de la rehabilitación de los pozos.
En junio pasado, la compañía estatal JSC Zarubezhneft firmó con la estatal Cubapetróleo (Cupet) un convenio que establece la recuperación de reservas secundarias en el viejo yacimiento de Boca de Jaruco, en el noreste de La Habana.
Hace un año, la compañía rusa rubricó con Cupet cuatro acuerdos para buscar y explotar petróleo en dos bloques en tierra y otros dos en aguas someras, en el este del polo turístico de Varadero, a 140 kilómetros al este de La Habana, los cuales «ya están en ejecución».
Los convenios, a riesgo y por 25 años, fueron los primeros que Cuba firmó con Rusia, tras la desintegración en 1991 de la Unión Soviética, principal aliado económico de la isla durante tres décadas.
De acuerdo con el asesor del Ministerio de la Industria Básica, Manuel Marrero, Rusia podría convertirse en el principal socio petrolero de la isla tras la negociación con un consorcio que integran las cinco principales petroleras rusas.
Además de Lukoil, las empresas rusas Gazprom y Rosneft Oil C están interesadas en trabajar en 15 bloques en aguas profundas de la ZEE de Cuba, donde expertos cubanos calculan un potencial de 21.000 millones de barriles de crudo.
En esa parte cubana del Golfo de México hay lotes contratados por la hispano-argentina Repsol-YPF, ONGC-Videsh, de India, y la noruega Statoil-Hydro, en alianza tripartita; también la brasileña Petrobras, PetroVietnam, la malaya Petronas, en unión con el gigante ruso Gazprom, y Pdvsa.
Repsol abrió un primer pozo en 2004 e informó entonces que halló petróleo de alta calidad, aunque en ese entonces consideró incosteable su explotación.
La empresa hispano-argentina anunció que hará una nueva perforación en 2011, con una plataforma fabricada en China para un proveedor italiano, mientras que Pdvsa tenía previsto perforar este fin de año con una plataforma brasileña.
Un obstáculo particular de la industria petrolera en Cuba es que las leyes que conforman el bloqueo de Estados Unidos a la isla impiden a las compañías emplear una plataforma con más de 10 por ciento de componentes estadounidenses.
2010-12-27 05:03:38