EL TIRO RAPIDO
Mario Rivadulla
En estos últimos días se ha tomado varias importantes y positivas medidas orientadas a reactivar la economía nacional.
Durante los primeros meses del presente año, dada la obligada política de austeridad impuesta por el gobierno ante la necesidad de reducir el déficit fiscal, se registró una esperada desaceleración en las actividades económicas del país debido a la contracción del gasto tanto público como privado.
Esa política unida a los efectos de la reforma fiscal que el propio Danilo Medina calificó de «trago amargo» provocaron una sensible reducción en los niveles de consumo, resintiendo las ventas del comercio y la producción industrial. La Cervecería Nacional Dominicana, una de las empresas más emblemáticas del país y que figura entre los mayores contribuyentes al fisco, por boca de su presidente Franklin León, reportó personalmente al mandatario una reducción en sus operaciones de un 20 por ciento. La presidenta de la Asociación de Industrias, Ligia Bonetti, por su parte, estimó los efectos adversos sobre la industria y el comercio en un nivel parecido.
La reacción de Palacio no se hizo esperar. Afincado en un aumento registrado sobre el estimado de las recaudaciones del primer cuatrimestre del año, el gobierno decidió destinar más de nueve mil millones de pesos para Obras Públicas, la Agricultura, las Pymes y otras áreas de la Administración donde esa inversión está supuesta a generar empleo y producir un efecto de multiplicación.
A esa disposición, siguió otra todavía de mayor alcance y fue la decisión de la Junta Monetaria de autorizar al Banco Central a liberar fondos del encaje legal de la banca comercial por veinte mil millones de pesos para ampliar el crédito con tasas reducidas de interés. Son recursos que irán en más de un noventa por ciento a financiar actividades productivas, entre estas la industria de la construcción de viviendas de un monto no superior a tres millones de pesos, así como las pequeñas y medianas empresas.
Ahora la propia Junta acaba de adoptar otra importante resolución destinada específicamente a favorecer este último sector al disponer en su favor la flexibilización de los requerimientos que regulan la evaluación y concesión de créditos a las mismas. De esta forma, miles de pequeños y medianos empresarios cuyo monto de deuda consolidada sea inferior a 25 millones de pesos, podrán acceder al crédito bancario tomando solo en cuenta su historial de cumplimiento al margen del monto de sus ventas.
En adición a esta importante medida, ha dispuesto reducir en 75 puntos su tasa de interés de Política Monetaria, llevándola del 5 por ciento al 4.25. Al ofrecer la información, las autoridades del Banco Central hacen notar que es la primera reducción de la tasa que se adopta desde agosto del pasado año. Para acordar dicha baja, en adición a la debilidad de la demanda interna, se tomaron en cuenta la que a su vez acusa la economía mundial, la reducción de las presiones inflacionarias externas, el aumento de las exportaciones mineras y la disminución en la importación de bienes y servicios.
Traducidas a un lenguaje de más fácil comprensión popular, todas estas disposiciones adoptadas primero por gobierno y a continuación por la Junta Monetaria y el Banco Central, tienen como finalidad oxigenar la economía, a través del mayores y más amplias facilidades de crédito, principalmente orientadas hacia la industria, el comercio, la agricultura y la mediana y pequeña empresas, poniendo a correr el dinero que hasta ahora ha venido sufriendo un proceso de estancamiento.
Son medidas cuyos efectos, si bien todavía no son significativamente visibles, deben comenzar a sentirse con intensidad creciente en un plazo muy breve, provocando un efecto de cascada en el consumo, el comercio, industria y las actividades económicas en general.
Esperemos que así sea.
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OBJETIVO Y VERAZ
COMPROMETIDO CON LA VERDAD
2013-05-29 22:47:15