
Por ALFONSO CHARDY
achardy@elnuevoherald.com
Todas las mañanas jornaleros de varios países de América Latina se congregan en el parqueo del centro comercial de la calle Bird Road cerca de la Avenida 112 del suroeste en espera de que vengan contratistas a darles trabajo por un día.
Escenas similares se repiten diariamente en cientos de lugares de la Florida. Pero todo esto pasaría a la historia si prospera un proyecto de ley que la Legislatura estatal podría debatir en marzo.
El proyecto prohibiría que jornaleros sin estatus migratorio se congreguen y sean contratados en espacios públicos. También permitiría que la policía investigue el estatus migratorio de cualquier detenido.
El pasado viernes, media decena de jornaleros entrevistados en el estacionamiento del centro comercial de Bird Road comentaron sobre el impacto que tendría la medida.
«Todo esto lo hacen los políticos para quitarnos nuestros derechos», afirmó el hondureño Angel Casillas, uno de decenas de jornaleros que esperaban ser contratados en el parqueo del centro comercial, frente a un restaurante McDonald’s. «Aquí nosotros somos extranjeros y realmente no tenemos derechos, y si pasa esa ley menos derechos tendremos. No vamos a poder trabajar, no vamos a poder comer o enviar dinero a nuestras familias en nuestros países».
Otros jornaleros se hicieron eco de los sentimientos de Casillas. Uno de ellos, Carlos Alberto Zavala, también de Honduras, manifestó que la solución no es controlar más a los ilegales sino darles estatus legal.
«La cosa más sencilla es la salida al problema, darle el estatus legal a los que están aquí», comentó Zavala. «La solución es legalizar a todos y abrir los trabajos».
Si prospera el proyecto de ley, presentado inicialmente por el representante estatal William Snyder, republicano de Stuart, los jornaleros sin estatus migratorio no podrían ofrecer sus servicios.
«Será ilegal que una persona que esté en Estados Unidos ilegalmente y que no sea un extranjero autorizado pueda buscar trabajo, solicitar trabajo en espacios públicos o que realice trabajo como empleado o como contratista independiente en este estado», indica el texto del proyecto.
Además de temer la posibilidad de una ley migratoria estatal como la que se halla en vigor en Arizona, los jornaleros también expresaron preocupación por recientes declaraciones y análisis económicos que sugieren que la presencia de inmigrantes ilegales es uno de los factores causantes de la crisis del país.
Un estudio publicado el jueves por la agencia de noticias Reuters indicó que más de un millón de inmigrantes, en su mayoría ilegales, lograron encontrar empleo en los últimos dos años de crisis económica. En ese período la tasa de desempleo casi ha llegado a 10 por ciento a nivel nacional.
El estudio, realizado por el Centro de Estudios del Mercado Laboral de la Universidad Northeastern, en Boston, se basa en estadísticas del Buró de Estadísticas Laborales.
Algunos de los jornaleros entrevistados el viernes dijeron que si no fuera por los inmigrantes, especialmente los ilegales, muchos trabajos quedarían sin hacerse en Estados Unidos.
«Nosotros hacemos los trabajos que otros no quieren», afirmó Angel Calles, de Guatemala.
Pero otros jornaleros coincidieron en que los trabajadores ilegales contribuyen al desempleo entre ciudadanos y residentes legales.
Armando Valdés, inmigrante cubano legal que estaba también en espera de trabajo junto a jornaleros ilegales, dijo que éstos cobran menos por su trabajo y que, por ende, los contratan más.
«Un trabajo que vale 15 pesos ellos lo van a cobrar en 7 u 8 pesos», explicó Valdés. «Ellos cobran menos. Un soldador cobra 15 pesos y ellos te cobran 8 pesos».
Para Zavala, sin embargo, la economía del país entró en crisis debido a que gradualmente el gobierno federal ha restringido la inmigración.
«Este país se ha ido abajo porque no han abierto la inmigración», aseguró Zavala. ??Desde el 9/11 le han estado echando la culpa al inmigrante y desde entonces se ha hecho más difícil trabajar aquí».
2011-01-23 05:12:44