Por: Fausto Triana
París, 18 Feb (PL).- Vestimentas elegantes y rostros sonrientes ofrecían hoy una imagen amable de los inicios de la conferencia ministerial del Grupo de los 20 (G20), pero detrás del telón predominaban las diferencias.
Aunque la cena oficial de bienvenida esta noche en el Palacio de Marigny, a un costado del Elíseo, marcará el momento crucial del evento, las sensaciones parecen encontradas a raíz de las distancias entre desarrollados y emergentes.
Poco después de su llegada, el ministro de Finanzas de Brasil, Guido Mantega recalcó que su país se opondrá a toda tentativa de imponer un control de precios a las materias primas.
Asimismo, reiteró que es contrario «a todo mecanismo de control o regulación del precio de las commodities».
Nuestra idea es proponer que avanzados y emergentes más dinámicos se unan en un programa de estímulo para la producción agrícola en países pobres, acotó Mantega, acompañado por el Gobernador del Banco Central de Brasil, Alexandre Tombini.
El titular del gigante suramericano tocó un punto hipersensible, los subsidios que conceden los más desarrollados a sus productos agrícolas y a los cuales se niegan a renunciar.
Argentina mantiene una postura similar a la brasileña que refleja según analistas los puntos de vista comunes en el Mercosur.
En tanto, México que copreside con Alemania un grupo de trabajo sobre el sistema monetario internacional en el G20, instó a los países asiáticos a adoptar tipos cambiarios flotantes para ayudar a eliminar los desequilibrios económicos mundiales.
El gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, pidió además al bloque de los más ricos consolidar sus finanzas públicas, para abrir un camino que reduzca los desequilibrios en el orbe.
China, que es uno de los protagonistas principales del G20, ya adelantó que no permitirá presiones de otras delegaciones respecto al tema monetario.
La cita se desarrolla hoy y mañana en Bercy, donde se encuentra la sede de las carteras de Economía, Finanzas e Industrias de Francia.
En al ambiente se asoma desde hace días las relaciones crispadas a raíz del expediente de Florence Cassez, una francesa condenada en México a 60 años de cárcel por varios delitos, entre ellos secuestro.
Aparentemente las tensiones han bajado y tal vez deje de dominar la conferencia a la cual asisten igualmente el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Gheithner, y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke.
2011-02-18 17:54:50