Santo Domingo, 28 de octubre de 2015.- Gustavo Tavares, Presidente de la Cámara Americana de Comercio de la república Dominicana, AMCHAMDR, indicó que la Ley 140-15 sobre notariado, aprobada en el Congreso lo que consideró una involución por «haberse legislado para la mejora general social, se hizo para la de un grupito». Y no sólo favorece a unos pocos. Además, lesiona los intereses de todos los agentes económicos, es decir, de empresas y consumidores, con lo que se socava la competitividad del país y su capacidad de generar riquezas y empleo. De esta forma, baja la calidad de vida de todos», agregó.
Tavares indicó que esta legislación aleja a la República Dominicana de prácticas notariales de vanguardia, encarece dicha función y limita extraordinariamente el acceso de los ciudadanos a ella, al punto de que perjudica su seguridad jurídica y llega a imposibilitar la realización de ciertos trámites y negocios por las tarifas exorbitantes y condiciones que establece, nada adecuadas a la realidad del siglo veintiuno.
No es posible, continuó el directivo, sacrificar todos los esfuerzos que hemos realizado como país para atraer inversiones y facilitar el comercio creando una ley que claramente beneficia a un sector, el de los notarios, y perjudica al resto de la nación, incluyendo al Estado. «Sí, al Estado, porque el incremento de los costos al momento de hacer negocios elevará el costo de la producción y el costo de la vida. Alejamos la inversión y también perjudicamos la mejora de nuestro mercado interno», resaltó.
De igual forma expresó su confianza en que el buen juicio se imponga, y en que «el Congreso pueda pasar una ley para suspender la recientemente aprobada. Deseamos, asimismo, un dialogo abierto con los stakeholders para poder trabajar en una nueva Ley de Notariado que esté en consonancia con las mejores prácticas internacionales», agregó.
El presidente de AMCHAMDR finalizó su discurso refiriéndose a la Corrupción. «Para considerarnos un país desarrollado, o verdaderamente en vías de desarrollo, no sólo debemos ocuparnos de nuestro crecimiento económico, estabilidad macroeconómica, equilibrio fiscal…. También debemos enfrentar con determinación a los dos actores ?el corrupto y el corruptor- y trabajar para sembrar en las generaciones que deben tomar las riendas de nuestro destino la conciencia de la ética y de la no impunidad». Aseguró que esta es la única forma de que triunfe el Estado de Derecho y ganemos sana competitividad para un mejor clima de negocios e inversión. Esto, a su vez, debe traducirse en generación de empleo y riqueza que tendremos que saber repartir equitativamente para eliminar la pobreza y fomentar el bienestar.
2015-10-29 17:55:34