Propuestas de cambio del PRD sintonizan con demanda de la población
Santo Domingo.- La vicepresidenta del Partido Revolucionario Dominicano, Peggy Cabral, afirmó que la elaboración de programas nacionales consensuados con la sociedad delineado en el plan de gobierno de Hipólito Mejía representa el cambio que cala en la aceptación de la ciudadanía.
Plantea dar respuesta a las demandas nacionales e impulsar el desarrollo socio económico del país.
«El PRD va al gobierno con un plan claro, a hacerlo bien, en la producción, educación y seguridad ciudadana», expresó.
Cabral dijo que el pueblo se siente agobiado por los altos precios de la canasta familiar, los apagones y altas tarifas del servicio eléctrico, por lo que desean un nuevo estado de cosas.
Criticó del gobierno del Partido de la Liberación Dominicana su incapacidad para brindar seguridad a la ciudadanía, que sufre los estragos de la delincuencia y del deterioro de los servicios públicos.
El pueblo demanda cambio, lo reflejan las encuestas, la más reciente, dice que el 63% de la población está inconforme con el gobierno.
De las propuestas de Mejía, Cabral aplaudió el sitial que da a la educación, cuando éste afirma que «El progreso comienza en las aulas».
En su proclamación, el candidato del partido blanco aseguró que invertirá desde el primer año de gestión el mínimo de cuatro por ciento del PIB que ordena la ley de educación y que exige el clamor popular en campaña por una educación digna.
Tarjeta de Solidaridad.
En otro orden, la viuda del extinto líder, José Francisco Peña Gómez, criticó el uso clientelar y electorero que ha dado el gobierno del Partido de la Liberación al programa de la tarjeta de solidaridad.
Expresó que el presidente Mejía se propone ampliar ese programa y corregir la metodología de entrega «sin importar banderías políticas» tal como fue concebido como inversión social, cuando se puso en práctica por primera vez en su gobierno.
A la sazón, la doctora Milagros Ortíz Bosch, fungía como secretaria de educación y la propia Cabral, dirigía el Gabinete Social, cuando se implementó el programa con el objetivo de reducir la deserción escolar.
Para su asignación, la metodología consistía en identificar los centros escolares donde vivían los más pobres y se les entregaba a las madres de los niños sin preguntarles su afiliación política.
Los requerimientos eran garantizar que el alumno no faltara a clases. Si se ausentaba más de tres veces sin justificación se le retiraba la tarjeta.
También estaba atada a una revisión bucal periódica y no se les daba a los padres, para evitar que fueran a desvirtuar el programa comprando ron en los colmados con la referida tarjeta.
2011-05-14 18:10:09