Por Pau Ramírez
ASUNCION, 20 abr (Xinhua) — Poco más de 4 millones de electores paraguayos están llamados a las urnas para elegir el próximo domingo al nuevo presidente del país sudamericano e integrantes del Congreso.
De acuerdo con sondeos de intención de voto, los candidatos favoritos para suceder en el cargo al presidente Horacio Cartes son el oficialista Mario Abdo Benítez, del gobernante Partido Colorado, y el opositor Efraín Alegre, de la Gran Alianza Nacional Renovada (Ganar).
Los sondeos dan ventaja a Abdo Benítez, quien en diciembre pasado logró la victoria en las primarias del partido oficial.
Alegre, por su parte, quien aspira por segunda vez consecutiva a la Presidencia, confía en ser el segundo candidato en acabar con la hegemonía del Partido Colorado, vencedor de cinco de seis comicios tras finalizar el régimen militar de Alfredo Stroessner (1954-1989).
Abdo Benítez y Alegre realizaron el jueves por la noche sus actos finales de campaña, destacándose en el primer caso la ausencia del presidente Cartes en la concentración del Partido Colorado.
El candidato oficialista realizó un acto multitudinario en la ciudad de Itauguá, en el Departamento Central, a unos 30 kilómetros de Asunción, donde anunció que de ganar las elecciones, se dedicará a luchar contra la corrupción y la impunidad en la política.
Expresó que «la política no sirve de nada si tenemos una crisis moral», por lo que se dedicará a recuperar los valores, en caso de llegar a la Presidencia.
Anunció además que desarrollará «políticas públicas de inclusión» para las mujeres, así como extender «una mano solidaria» hacia este sector de la población en el país.
«En honor a las luchadoras paraguayas que requieren y que se están ganando un enorme espacio por su lucha, por su perseverancia, por los varios roles que la mujer paraguaya tiene que desarrollar en nuestra vida cotidiana», expresó Benítez.
«Si yo quiero hacer un buen gobierno, la garantía de un buen gobierno es tener a mujeres como compañeras de trabajo en los próximos cinco años», agregó.
Abdo Benítez apuesta por mantener la baja presión tributaria al empresariado local e internacional, «tal como está», para que el país «siga siendo atractivo para la inversión».
En educación, el candidato oficial se comprometió a aumentar la inversión en el sector del 4,25 al 7 por ciento, y pretende una cooperación con el sector privado para propiciar un pacto a fin de posicionar a la educación como una política de Estado.
Entre sus propuestas está también el rechazo al matrimonio igualitario y al aborto, al afirmar que si gana las elecciones vetará cualquier proyecto que esté a favor de ambas demandas.
Busca además convocar a la Asamblea Nacional Constituyente sobre la reforma del poder judicial.
Por su parte, el aspirante presidencial Alegre llevó a cabo su cierre de campaña en la ciudad de Capiatá, en la región metropolitana de Asunción.
Afirmó que si gana los comicios «será presidente para los pobres y no para los ricos».
«Quiero que sepan que yo voy a ser presidente del pueblo paraguayo, de los obreros, trabajadores y agricultores. No soy y no voy a ser presidente de los ricos, ellos no necesitan», aseveró Alegre.
Dijo también que «las mujeres tienen el carácter para sacar al frente la patria», evento en que estuvo acompañado entre otros personajes por el ex presidente Fernando Lugo (2008-2012), miembro de la alianza Ganar.
El aspirante presidencial prometió además esfuerzos para que el sistema educativo y el acceso a internet sean gratuitos en todos los niveles.
«Vamos a llevar a los jóvenes a la universidad y no a los cuarteles», comentó el integrante de Ganar.
El programa de gobierno de Alegre se concentra en cinco puntos centrales: reforma de justicia, empleo, seguridad, salud y educación.
«Nuestra política es clara y firme respecto a impulsar un proceso de desarrollo que pueda impactar especialmente en el empleo para poder superar la pobreza», afirmó Alegre.
Apuesta también por un diálogo nacional con el propósito de avanzar en un nuevo contrato social que incluya a los sectores económicos, sociales y gremiales paraguayos.
En el área de salud, el candidato de la alianza Ganar se ha comprometido al desarrollo de políticas que aseguren la salud pública, universal y gratuita.
Paraguay ha tenido en la última década uno de los mayores crecimientos económicos de América Latina, con una media del 5 por ciento anual, según el Banco Mundial (BM).
De acuerdo con el Banco Central paraguayo, el país deberá crecer un 4,5 por ciento en el presente año.
No obstante, el crecimiento desigual quedó patente el año pasado, cuando el gobierno divulgó que el PIB creció un 4 por ciento en 2016, aunque el nivel de pobreza lo hizo en un 28,86 por ciento.
El indicador evidenció un contraste entre la expansión de la actividad, frente al empeoramiento en las condiciones de vida de la población más vulnerable.
Cerca de 1,8 millones de paraguayos viven en la pobreza, lo que significa el 26,4 por ciento de la población de Paraguay.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha indicado que el 10 por ciento más rico de la población paraguaya tiene ingresos 43 veces mayores respecto del 10 por ciento más pobre.
En el mercado laboral también se detecta la precariedad, ya que la informalidad llega al 72 por ciento, lo que significa que siete de cada 10 trabajadores no cuentan con aportes a la seguridad social, ni tienen derechos laborales, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Fin
2018-04-21 08:57:01