COMENDADOR, Elías Piña, RD, 9 de Octubre.-Se han producido una nueva expulsión colectiva de extranjeros por la puerta fronteriza de Comendador (Elías Piña), 106 personas, 88 hombres y 18 mujeres, han sido conducidos en vehículos que rozan el desastre, denunció hoy la Red Fronteriza Jano Siksé (RFJS) para la Defensa de los Derechos Humanos.
«Sin cristales delanteros, con gomas en mal estado, con partes de la carrocería a punto de caer, con asientos estropeados, entre rejas, sin ningún tipo de comodidad ni seguridad para las personas que transportan, es como la Dirección General de Migración trata a los deportados en viajes que sobrepasan las cuatro horas», expresa la RFJS, en un comunicado de prensa.
Estos episodios, indica la RFJS, «son una constante en los vehículos que realizan estas repatriaciones, recordemos el episodio del 12 de abril de 2013 donde una guagua de migración que transportaba a 90 personas por la carretera Hatillo-Las charcas (Azua) quedó totalmente reducida a cenizas causando heridas y quemaduras leves entre los deportados y el personal de migración.
Asimismo, el incidente del 4 de julio de 2013, donde 109 personas deportadas tuvieron que caminar varios kilómetros porque el vehículo en el que iban a ser repatriadas se daño a la entrada de Comendador. «En estas condiciones de hacinamiento y falta de seguridad, es en las que varias veces por semana estos vehículos transportan a los extranjeros que van a ser repatriados, vulnerando la Dirección General de Migración todas las reglas de seguridad vial, el respeto a la vida y a la seguridad de los migrantes», sostiene la Red Fronteriza Jano Siksé.
«Hace mucho tiempo que desde la Red Fronteriza Jano Sikse de Elías Piña venimos denunciando el proceder y las formas violatorias de los Derechos Humanos y que atentan contra la dignidad de las personas con las que las autoridades migratorias tratan a los extranjeros en los procesos de expulsión. Además de realizar repatriaciones colectivas, prohibidas por el derecho internacional, a ningún repatriado se le entrega una copia de su orden de expulsión, no se les asiste jurídicamente, no se les da ninguna información sobre su repatriación, se les hacina en el centro de retención por más de las 48 horas que prevé nuestra constitución, se les abandona a merced de los buscones y ladrones en las puertas fronterizas sin avisar a las autoridades consulares de su país de origen para que les presten la atención médica o psicológica que precisen». Esa realidad vulnera los derechos de los expulsados, advierte la entidad de derechos humanos.(HG).
2013-10-09 19:14:29