

SANTIAGO, República Dominicana, 27 nov.- Margarita cedeño de Fernández, Candidata vicepresidencial del Partido de la Liberación Dominicana, agradeció a Danilo Medina, candidato presidencial del PLD; por ofrecerle la confianza y oportunidad de continuar sirviéndole al pueblo, al escogerla como su acompañante en la importante misión de gobernar el país, en la que está decidida a volcar todo su compromiso, lealtad y capacidad de trabajo.
Las palabras fueron ofrecidas por la primera dama de la República durante el acto de proclamación de su candidatura, celebrado hoy en la Gran Arena del Cibao, en Santiago de los Caballeros.
Margarita cedeño de Fernández agradeció también al Presidente Leonel Fernández por su apoyo incondicional y por haber hecho de la República Dominicana un mejor país.
Dijo sentirse orgullosa de pertenecer al Partido de la Liberación Dominicana, la principal fuerza política del país, fundada por ese coloso de la política, insigne patriota dominicano, maestro de generaciones y referente latinoamericano: el profesor Juan Bosch.
La candidata presidencial peledeísta manifestó que con Danilo Medina comparte una visión de futuro, de esperanza, de avance continuo e indetenible de la República Dominicana hacia un desarrollo humano sostenible, con justicia y con equidad social.
A continuación el discurso pronunciado por Margarita Cedeño de Fernández, transcripción Libre durante la proclamación de la formula; Danilo-Margarita en la Arena del Cibao.
– Compañero doctor Leonel Fernández, presidente constitucional de la República Dominicana y presidente del Partido de la Liberación Dominicana.
– Compañero doctor Rabel Alburquerque, vicepresidente de la República Dominicana,
– Licenciado Danilo Medina, candidato a la Presidencia por el PLD y próximo presidente de la República Dominicana.
– Licenciada Candy Montilla de Medina
– Compañero doctor Reinaldo pared Pérez, secretario general del PLD y su esposa Ingrid Mendoza de Pared.
– Compañero licenciado Francisco Javier García, coordinador general de Campaña.
– Compañero licenciado Ramón Ventura Camejo presidente provincial y jefe de campaña de Santiago.
– Compañeros miembros del Comité Político y del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana.
– Amigos de los partidos aliados.
– compañeros y compañeras.
– Pueblo dominicano
Hoy desde este calido escenario que siempre me brinda la ciudad corazón, Santiago, me presento ante ustedes llena de emoción y de optimismo.
Acudo a este lugar con el más alto sentimiento de honra por la distinción que para mi representa el haber sido escogida como candidata a la vicepresidencia de la República por mi amigo, compañero y, sin dudas, próximo presidente de la República licenciado Danilo Medina.
Agradezco al compañero al compañero Danilo el ofrecerme la oportunidad de continuar sirviéndole a mi pueblo y por confiar en mí para acompañarle en esta importante misión, en la que estoy decidida a volcar todo mi compromiso, mi lealtad y mi capacidad de trabajo.
Doy gracias a Dios cada día de mi vida por la oportunidad que me da de trabajar por los sectores más necesitados y vulnerables de mi país y lo hago siempre intentando ser un reflejo de su infinito amor.
Agradezco también a mi esposo, gracias Leonel por tu apoyo incondicional, que siempre llena de amor mi corazón, y gracias Presidente Fernández, sobre todo, porque con su visión ha hecho de la Rep Dominicana un mejor país. Realmente, presidente y Leonel eres una fuente inagotable de sabiduría de ejemplo, de orgullo para el país y de inspiración para todos y todas.
De igual forma tengo que agradecer desde el alma de una hija a mi familia, a mi madre, doña Margot, y a mi padre don Luís Cedeño por el ejemplo de laboriosidad, de honestidad, de sensibilidad que siempre me han enseñado.
Mi agradecimiento por igual a mis hijos, a quienes les he robado de su tiempo, pero ellos saben que es trabajando por un mejor futuro, también para ellos. A Ramón Emil, Gabriela, y Yolanda América, así como a mis sobrinos queridos, gracias por llenarme de alegría y sano orgullo brindándome inagotables momentos de oro.
Y gracias al pueblo dominicano por acompañarme día a día, con su entusiasmo, con su cariño y con esa inmensa alegría que hoy hace vibrar esta Arena de Santiago.
Contemplando desde aquí la sonrisa en sus rostros y la algarabía que reina en este lugar, me permito llegar a la conclusión de que más que un acto de proclamación de candidatura, compañero Danilo y compañeros del Comité Político de mi partido, asistimos a la celebración anticipada de un próximo triunfo electoral en mayo del 2012 del Partido de la Liberación Dominicana.
Señoras y señores, compañeras y compañeras, en los años que llevo trabajando como primera dama he sentido la bendición y la guía del Señor en cada uno de mis pasos, se que El tiene un propósito en mi vida, que mi misión es contribuir con el logro de la justicia social, el respeto de la dignidad de los seres humanos y el rescate de los jóvenes y las mujeres en situación de vulnerabilidad social.
Cuando reflexiono sobre los acontecimientos de mi vida y pienso en todo el camino recorrido, les confieso que esta oportunidad llega a mi como una gran sorpresa, todo el que me conoce sabe que nunca pensé en cargos ni en posiciones, siempre he dicho que desde donde quiera estemos lo importante es querer hacer algo para mejorar el espacio que compartimos.
Siempre he trabajado sólo pensando en cómo ser útil a mi país y a mi pueblo. Cuando definí las estrategias de trabajo como primera dama primó en mi el deseo de seguir realizando un compromiso social que había empezado a cultivar desde mis años mozos. Eses deseo y compromiso, por supuesto no salieron de la nada, si no que me fueron inculcados en mi hogar por mis padres y abuelos.
Fue en el núcleo familiar que aprendía a ejercer la responsabilidad personal y la solidaridad, valores que tienen un poder transformador inimaginable y que nos llevan a ponernos en el lugar del otro, a sentir el dolor de los demás, y a tender una mano a aquel que necesita levantarse para salir de la adversidad, si he trabajado con las familias en extrema pobreza a través del programa progresando, es porque he visto y he sentido la impotencia de madres solteras sin empleo formal y a veces sin ingreso alguno, sufriendo además las consecuencia de haber sido abandonadas moral y económicamente por el padre de sus hijos.
Se por experiencia propia que la familia es el mejor soporte que puede tener una persona, por eso apuesto por las familias. Mi apoyo a las familias se sustenta en el convencimiento de que si tenemos familias sanas, formadas en valores; con padres y madres responsables y con oportunidades de trabajo y de generación de ingresos tendremos menos delincuencia, más seguridad, más paz y prosperidad.
Con las familias hemos trabajado en la formación humana orientada a la prevención de la violencia contra la mujer, porque quiero rescatar de las garras de las muerte a cientos de mujeres que pierden la vida de manos de sus parejas malogrando también el futuro de sus hijos.
Nunca podré olvidar e caso de Rosalía, a quien su pareja acuchilló delante de sus hijos pequeños cercenando su vida y destrozando también la de esos pequeños angelitos, ni tampoco el lacerante caso de Dolfina, quien llegó a mi despacho buscando auxilio con sus dos manos cortadas en una cubeta con hielo.
Amigos y amigas esos y otros cientos de casos imborrables de la memoria, reafirma mi compromiso de no desmayar en la protección de la mujer y de la familia.
Si hemos ejecutado el programa «Hoy es el mejor momento» para prevenir el cáncer de mamas es justamente porque me partió el corazón ver el caso de Inés. Inés una mujer de 28 años de edad, en la flor de su juventud, quien después de haber gastado todos sus recursos económicos y los de su familia en tratamientos médicos, murió de cáncer de mamas, y pensar que una simple mamografía pude haberle salvado la vida y evitar dejar huérfanos a sus tres hijos menores de edad.
Si hemos construidos emergencia pediátricas en los hospitales públicos del país es porque tengo hijos y conozco el miedo y la angustia que padecemos las madres cuando uno de nuestros hijos está enfermo y requiere de la atención oportuna y especializada de un médico pedíatra.
Siempre me consterna el hecho de que nuestros niños sean impactados por cualquier acontecimiento negativo y en este caso por presenciar las dramáticas escenas que se viven en las emergencias de adultos, para los niños de escasos recursos teníamos que buscar una respuesta.
Si hemos creado el programa «Bebé, piénsalo bien» para prevenir el embarazo en adolescentes desde los centros educativos del país es porque nos duele ver una niña con otro niños en brazos, tronchando su presente, su futuro y el de toda su familia.
Si hemos patrocinado el transporte de taxis mi cigüeña es porque he visto, desde mis años universitarios, mujeres pobres acabadas de parir saliendo de la maternidad con sus niñas y niños en los brazos bajo agua, sol y sereno, corriendo el peligro de contraer ellas o sus criaturas una grave enfermedad.
Si desde el inicio de mis labores estoy creando iniciativas de economía solidaria para la generación de ingresos para mujeres a través de la producción artesanal; si he trabajado con la mujer del campo promoviendo la producción agropecuaria, la piscicultura y la lombricultura para producir abono orgánico; si he apoyado la instalación de invernadero y de huertos, es porque he visto los estragos del hambre y la desnutrición en los mas pobres.
Jamás olvidaré mi primera visita a El Seibo, como primera dama, en octubre del 2004, cuando en un recorrido sorpresa por los campos encontré a una familia comiendo cartón frito y niños que saboreaban flores de piñón a la 12:00 del mediodía porque no tenían nada más que comer.
Ante esa situación es un pecado cruzarse de brazos, es por eso que creamos y hemos desarrollado en todo el país el programa progresando, si hemos promovido la ayuda a los envejecientes es porque sabemos que en la vejez los hombres y las mujeres nos sentimos desamparados como niños, e independientemente de si somos ricos o pobres, lo único que queremos es el abrazo y la consideración de un hijo, un familiar o un amigo.
Si hemos trabajado en la formación de los jóvenes es porque creo en el potencial de la juventud como fuerza de cambio, de transformación, y en la capacidad de la juventud para forjar liderazgos basados en el servicio y en los intereses colectivos. Trabajamos con los jóvenes enseñándolos a prevenir riesgos, porque no quiero que, como al joven Jairo, las drogas les roben sus vidas o los conviertan en victimas permanentes del narcotráfico o el dinero fácil.
No permitiremos, óiganme bien, no permitiremos que el narcotráfico y el crimen organizado socaven las bases de la familia y de la sociedad y nos arrebaten a nuestros hijos.
Compañeras y compañeros, mi trabajo me ha llevado a interactuar con madres de hijos delincuentes y a pesar de creo en la necesidad de enfrentar la delincuencia con firmeza me compadezco de aquellas madres que viven con la angustia del destino incierto de sus hijos.
Trabajo por los jóvenes porque confío en su creatividad, en su capacidad para innovar, para inventar y para crear nuevas formas de resolver problemas y enfrentar los males sociales, yo creo en la juventud como protagonista del desarrollo y como esperanza de un mundo mejor.
Pueblo dominicano, si hemos impulsado los concursos de matemáticas, lectura, ortografía y pintura; así como los campamentos de matemáticas y lenguaje; si hemos desarrollado la biblioteca infantil y juvenil República Dominicana, patrocinado la orquesta sinfónica juvenil, formado y entregado más de 30 bandas de música en escuelas públicas , si hemos creado y gerenciado para zonas marginadas las bibliotecas rodantes, las aulas-bibliotecas móviles, 75 centros tecnológicos comunitarios y 30 centros de capacitación y producción progresando es porque creemos en la educación, es porque creemos que la única forma posible de disminuir los niveles de desigualdad en la sociedad dominicana es ofreciendo una educación de calidad para todos los hijos e hijas de nuestra tierra.
Sólo así, solo así pueblo dominicano romperemos el círculo vicioso de la pobreza donde padres pobres no educados, forman hijos no educados y pobres; cuanto orgullo y satisfacción sentí al ver una joven de origen humilde que conocí en uno de mis viajes, aquí, a pontezuela de Santiago, tierra de mis abuelos y lugar donde se crió y donde nació mi madre. Esa joven, la encontré en una de mis viajes de trabajo convertida en una de las más importantes ejecutivas de la firma financiera estadounidense Merrill Lynch.
Amigos y amigas, la mayoría de dominicanos y dominicanas saben que he estado impulsando una campaña para la promoción de los valores y es que creo que por encima de las bellezas naturales de la República Dominicana, más que Bahía de las Águilas, Playa Rincón, El Morro de Montecristi, Jarabacoa, Puerto Plata, Punta Cana, San Rafael de Barahona, o los Corbanitos de Baní lo mejor que tiene la República Dominicana son los dominicanos.
Lo que nos hace diferentes y mejores como pueblo es nuestra bondad, nuestra amabilidad, simpatía, la humanidad, nuestra honestidad, laboriosidad, la sensibilidad que demostramos, nuestra humildad y nuestra generosidad; y eso señoras y señores no lo podemos dejar perder.
Tenemos que poder siempre decir un «Bien por ti» por la honestidad; un «Bien por ti» por la responsabilidad; un «Bien por ti» por la solidaridad; un «Bien por ti» por la integridad; un «Bien por ti» por el amor al prójimo; y al final podremos todos juntos decir un «Bien por ti», un «Bien por nosotros».
Pueblo dominicano, compañeros y compañeras, amigos y amigas, señoras y señores me siento muy orgullosa de pertenecer al Partido de la Liberación Dominicana, la principal fuerza política del país, fundada por ese coloso de la política, insigne patriota dominicano, maestro de generaciones y referente latinoamericano: el profesor Juan Bosch.
Ahora bien, si hoy asumo delante de todos ustedes, delante de todo el pueblo dominicano de manera formal la candidatura vicepresidencial del PLD, por decisión expresa de mi compañero y amigo Danilo Medina, debo señalar que mi aceptación a esa selección se debe a mi convencimiento de que al lado del compañero Danilo continuaremos nuestro servicio a los más necesitados.
Corregiremos lo que está mal y haremos lo que nunca se ha hecho. Y es que con Danilo comparto una visión de futuro, de esperanza, una visión de avance continuo e indetenible de la República Dominicana hacia un desarrollo humano sostenible, con justicia y con equidad social.
Yo creo, como Danilo, en un país donde todas las personas puedan gozar de una vida digna y con igualdad de oportunidades, libre de Pobreza y la marginalidad.
Yo creo, como Danilo, en un país que priorice acciones a favor de la mujer y de la juventud como pilares y motor del desarrollo inclusivo.
Yo creo, como Danilo, en un país donde los jóvenes tengan mayores oportunidades de capacitación, de emprendimientos, generación de ingresos y empleos.
Yo creo, como Danilo, en un país con educación de calidad, inclusiva y orientadas a formar mejores personas humanas y profesionalmente.
Yo creo, como Danilo, en un país con una educación orientada a la innovación y a la competitividad que exige el siglo XXI.
Yo creo, como Danilo, en un país donde los dominicanos y las dominicanas tengan mejor acceso a los servicios de salud y seguridad social.
Yo creo, como Danilo, en un país en el que cada vez más los envejecientes y las personas con necesidades especiales tengan mayor y mejor protección.
Yo creo, como Danilo, en un país en el cual los valores sean el pilar del desarrollo, del individuo, la familia y la sociedad.
Y yo creo, como Danilo, en ese país, porque yo conozco a Danilo, se de su honestidad, de su responsabilidad, de su eficiencia y eficacia, conozco su capacidad de trabajo, su determinación y su compromiso con el pueblo dominicano.
Se de su capacidad de dialogar, de alcanzar acuerdos y construir unidad a su alrededor y, por encima, de todo se y conozco de su arraigado amor por la familia.
Por eso se que junto a Danilo vamos a trabajar para que la patria siga dando hombres y mujeres honestos, emprendedores, responsables y respetuosos de la dignidad humana.
Dominicanos y dominicanas, amigos y amigas Danilo y yo trabajaremos, juntos, para hacer de la sociedad dominicana la gran familia donde todos y todas podamos vivir en prosperidad, en paz y en armonía.
Que Dios les bendiga a todos. Que viva el Pueblo Dominicano!!!
2011-11-27 22:44:30