El Medio de Comunicacion

Opiniones

LOS DOMINO LA CODICIA

Mario Rivadulla

Cualquiera se pregunta en qué estarían pensando los miembros de la Cámara de Diputados, excepto los contados que hicieron gala de buen juicio salvando su voto, al aprobar el proyecto de ley de sueldos en la Administración Pública sancionado por el Senado…sacando su comida aparte como se dice popularmente.

Ni cortos ni perezosos los voceros de las tres bancadas del PLD, PRD y PRSC no tuvieron mayor dificultad en salvar diferencias y fronteras partidarias para ponerse de acuerdo en el engendro. Mucho mejor andarían las cosas, si mostraran la misma facilidad y presteza conque se ponen de acuerdo para colocar a buen recaudo sus privilegios en los asuntos de mayor interés público que benefician al país.

O en echar adelante proyectos de leyes que llevan años cubiertos de telarañas en sus archivos y que son de gran trascendencia como el de los partidos políticos por citar un solo caso entre muchos.

¿Acaso son tan ingenuos ?y que de eso no hay mucho en la Cámara- de pensar que podían excluirse de la ley sin que levantase la polvareda de críticas y rechazos que han generado con su actitud y que proviente tanto de instituciones de la sociedad civil como de sus propios partidos y colegas senadores?

¿No se les pasó por la cabeza que estaban violando la Constitución cuando establece de manera expresa que no se podrá legislar a favor propio?

¿Pensaron, acaso, que el Senado que no perdió tiempo en rechazar las modificaciones que le introdujeron en su beneficio, iba a caer en la estupidez de impartirle su bendición?

Después de este penoso episodio de desbordada codicia y oportunismo, la imagen del cuerpo cameral que no era precisamente la más recomendable, ha caído estrepitosamente al piso. Trabajo le costará levantarse sobre todo después que con su actitud, los diputados recrearon y sacaron a la superficie privilegios tan irritantes como el de cobrar una dieta por asistir a sesiones…lo que se supone es el deber elemental que trae aparejada la condición de legislador y por el que cobran un salario inclusive mayor que el de los propios senadores.

Lo único que ganaron con su absurdo comportamiento es acerbas críticas, general rechazo y motivo más que suficiente para esconder el rostro, al menos durante un tiempo, de la vergüenza pública.

Porque para decirlo en lenguaje bien entendible: los diputados, menos reiteramos, los que tuvieron el buen juicio de no participar en tan vergonzoso comportamiento, dieron una buena metida de pata.

teledebate@hotmail. com

LA REFLEXION DE HOY

¨Si no llevamos la poesía y la belleza en nosotros mismos, es inútil que recorramos el mundo» (El famoso pensador norteamericano Ralph Waldo Emerson)

EL TIRO RAPIDO DEL VIERNES

Mario Rivadulla

10 de Agosto de 2012

2012-08-13 21:28:43