Caracas, 17 de marzo (PL) El pan, ese centenario alimento que tiene en la harina de trigo y en otros tipos de esta, su componente fundamental, es muestra de las carencias provocadas o no, que enfrentan los venezolanos.
Por encima de colas en mercados, bancos y charcuterías, son las panaderías las que más enfrentan el asedio y llaman la atención del que
llega a Venezuela.
En la mañana, al mediodía y al atardecer la población se arremolina a la entrada de estos centros y de algunas pastelerías que elaboran los más variados tipos de panes, desde las populares canillas, las menos costosas, pasando por el gallego, el sobado, el andino, en un rango intermedio, hasta el más costoso pan de jamón, clásico en las navidades.
Si se habla de panes y tipos, Venezuela no se queda detrás, pues según el componente, además de la harina, así es el nombre.
Hay diferentes tipos y clases de panes en el mundo; estos varían según el cereal con que se fabrican y las modificaciones que tienen en
cada país, llegando incluso a que un mismo tipo tenga diferentes
nombres.
Los más consumidos en Venezuela son:
– Pan Canilla (Preferido económico en Venezuela, es una variante del Pan Baguettel y a la versión más pequeña se le llama Pan Francés.)
– Pan Campesino (Es más grande que el Pan Canilla.)
– Pan de Molde (Pan Cuadrado Rebanado.)
– Pan Sobado
– Pan Gallego
– Pan de Ajonjolí
– Pan Integral (Con pasas y sin estas.)
– Pan de Maíz
– Pan de Queso
– Pan de Acema
– Pan Andino
– Pan Dulce
– Pan de Leche
– Pan de Guayaba
– Pan de Hamburguesa
– Pan de Perro Caliente
– Pan de Jamón
Y así sigue la lista en la que también se incluye el pan de coco y vaya usted a saber cuántas variedades más.
Pero este alimento para mitigar el hambre en algunos casos y en otros para deleitar el paladar, también enfrenta el ataque económico al país.
Hay mafias que trafican con la harina y sus precios, con la levadura y componentes grasos, con lo cual alejan de la mesa de la población el nutritivo alimento, y también enfrentan el galopante costo.
En meses recientes se elevó el precio de las diferentes modalidades, según los dueños de las panaderías porque ‘no hay harina’, aunque en muchos casos ese componente es desviado hacia la
elaboración de dulces y pasteles que por su costo son prohibitivos para una gran parte de la población.
Posiblemente en algunos momentos falte harina, pero también el afán de lucro está por encima de las necesidades del pueblo.
El gobierno trata de frenar esa escalada de precios que se observa en el sector. Así, la empresa Bimbo vendía un paquete mediano de pan de sanwich en dos mil 400 bolívares y de un día para otro elevó su precio a tres mil 750 bolívares para dolor de los bolsillos de los que podían darse ese lujo, pues la mayoría de la población busca panes menos costosos.
Así las cosas, el gobierno mantiene su empeño en abaratar precios y combatir a las mafias que trafican con las necesidades de la población.
En ese sentido, el 11 de marzo las autoridades anunciaron la puesta en marcha del Plan 700 para frenar mafias del sector panadero
El ministro de Comunas y Movimientos Sociales, Aristóbulo Istúriz, juramentó ese día a los nuevos miembros que conformarán el equipo para el Plan piloto 700, con el fin de contrarrestar las ilegalidades en este sector.
De acuerdo con un boletín de la uperintendencia de Precios Justos (Sundde), el Ministro de Comunas informó que para afrontar esos grupos que impiden que el pueblo acceda de forma directa al pan, se hizo un censo en los locales donde se obliga al pueblo realizar colas para que
de esta manera deban asumir una serie de normas, que contribuyan a elevar la producción.
Entre las medidas, las panaderías deberán priorizar la materia prima que reciben a fabricar canilla y pan francés, en el 90 por ciento,
y la restante a dulce y a otros tipos.
Además, con el Plan 700 se prevé crear 10 panaderías para incrementar la producción en el país, tarea que contará con el apoyo del Frente de Panaderías de los Clap (Comités Locales de
Abastecimiento y Producción), un total de 114 centros de producción
artesanal y familiares que recibirán próximamente trigo pandero, acotó Istúriz.
‘Lo que se trata es que el pueblo tenga la gobernanza en la producción y distribución de los alimentos fundamentales’, apuntó el ministro.
Según el director de la Superintendencia de Precios Justos, Wiliam Contreras, esos equipos tendrán la tarea continua de inspeccionar el trabajo de 709 panaderías que se registraron en el Plan
para elevar la producción y facilitarle al pueblo la compra de pan.
‘Entre los principales objetivos (se persigue) la superación del fenómeno de las colas a través de la producción continua’, por lo que ‘el 90 por ciento de la materia prima asignada deberá ser procesada para la elaboración de pan, y el resto para otros productos’, subrayó Contreras.
Con estas acciones el Gobierno busca hacer frente a la guerra económica que dirigen sectores de la derecha, cuya táctica es generar escasez en los alimentos y en artículos de primera necesidad para elevar los precios de manera desproporcionada.
Ahora muchos se preguntan si las colas para el pan dejarán de ser preocupación central de los venezolanos y si con estas medidas las cosas volverán a la normalidad que recuerdan de los primeros años de la Revolución Bolivariana.
*Corresponsal Jefe de Prensa Latina en Venezuela.
em/lb
2017-03-17 09:12:18