Rep. Dom. 17 de Octubre 03:10 P.M.-El presidente de La Estructura, Andrés Vanderhorst manifestó su apoyo a la propuesta impositiva del gobierno para afrontar el déficit fiscal consolidado de RD$187 mil millones pero también dijo que está en desacuerdo con un incremento al impuesto de bienes y servicios (Itebis).
Explicó que en la República Dominicana ese impuesto y otros, como el que incrementaría los precios de los combustibles, afectaría a la numerosa clase media que tiene tan alta influencia en todo el mundo que así fue reconocido anoche por el presidente Obama, de los Estados Unidos, en el debate electoral.
El dirigente político, entrevistado por los periodistas Manuel Jiménez y Angel Barriuso en Propuesta de la Noche por Digital 15, sugirió que sea gravada la importación de artículos de lujo, entre otros los buenos vinos, los quesos, vehículos, así como las viviendas de lujo, como hizo el entonces presidente Antonio Guzmán del PRD.
Favoreció igualmente el desmonte de las exenciones fiscales y los subsidios como el que se destina a los generadores privados a través de la estatal CDEEE que asciende anualmente a cientos de millones de dólares, lo mismo que el que beneficia a los transportistas, en lugar de elevar más el Itebis, la canasta familiar y la medicina.
Reconoció que si al final de la consulta de la propuesta en el Consejo Económico y Social no hay un consenso, las autoridades no tendrían otra alternativa que someter el proyecto fiscal al Congreso bajo su control mayoritario.
Manifestó que tiene la esperanza de que el presidente Danilo Medina tomará las decisiones «con dolor pero con valor» cuando someta el proyecto fiscal a las cámaras legislativas porque el país necesita tener presupuesto listo en diciembre.
Vanderhorst consideró que en el monto del déficit fiscal hubo en verdad «muchísima irresponsabilidad y mucho dinero que se fue por las cañerías de la corrupción», pero se opuso a que el caso sea utilizado para perseguir políticamente al ex presidente Leonel Fernández.
«Estoy totalmente en contra de la corrupción, porque he sido un funcionario a quien en la última posición en que estuve me botaron por un chisme de la embajada americana con unos mexicanos, pero dejé 212 millones de pesos, manejando un presupuesto pequeño. Lo que objeto es el generalizar», dijo.
En su opinión, la mayoría de los integrantes de ese Consejo, a los que no identificó, buscan no más «impunidad fiscal», pero reconoció que en ese órgano integrado por empresarios, sector laboral y movimiento social hay gente con buenas intenciones, a las que tampoco identificó.
Citó por ejemplo que la mayoría de los propietarios de empresas de zonas francas, como los de la concesión del puerto de Manzanillo que ahora hablan de inseguridad jurídica en un comunicado, tenían incentivos en esas empresas con los cuales financiaban incluso sus estilos personales de vida.(HG).
2012-10-17 19:06:00