EL TIRO RAPIDO
Mario Rivadulla
El Gobierno acaba de dar otra manifestación de sensibilidad social al disponer un incremento del subsidio que recibe los beneficiarios de «Comer es Primero», dentro del programa «Progresando con Solidaridad» que se ejecuta a través del despacho de la Vicepresidenta de la República. El aumento eleva el mismo de 700 a 825 pesos mensuales, abarcando a 624 mil 166 incluidas en el mismo.
El auspicioso anuncio fue hecho en Palacio por la doctora Margarita Cedeño de Fernández y el aumento entrará en vigencia a partir este mismo mes de junio. La decisión es parte de la Estrategia Nacional de Reducción de la Pobreza y Formación de Ciudadanía Social que implementa el Gabinete de Coordinación de las Políticas Sociales, que dirige la segunda ejecutiva de la nación.
Estos 125 pesos adicionales que recibirán cada mes en lo adelante todas estas familias, que para algunos situados en una escala social superior pudiera lucir una cantidad irrisoria, representa sin embargo un alivio importante cuando el ingreso hogareño es más que insuficiente y la condición de vida se ubica en el niveles más bajos, entre la pobreza y la miseria extrema.
Ahora bien…Necesario aclarar que no se trata de un presente gracioso, un acto de caridad pública ni un gesto de paternalismo oficial. Desde sus inicios, el otorgamiento de este subsidio que reciben los núcleos familiares favorecidos comporta una contrapartida de obligaciones de supervisado cumplimiento. El aumento del mismo, estará acompañado también de un incremento de esas responsabilidades. Así lo dejó bien claro la doctora Cedeño de Fernández al hacer público el anuncio.
¿Cuáles son esos compromisos adicionales que deberán asumir las familias que recibirán esta inesperada mejoría del subsidio?
Para las mujeres mayores de 35 años,someterse periódicamente a los exámenes de Papanicolau y Mamografía, a fin de prevenir y detectar a tiempo los dos tipos de cáncer de mayor riesgo a que pueden ser vulnerables; la ingesta de hierro y ácido fólico para las embarazadas, así como la asistencia periódica a la Unidad de Atención Primaria que corresponda. De esta forma, a través del programa, se está contribuyendo también a mejorar la salud pública.
Hay otro ángulo de no menor importancia a destacar: y es el aporte a la reactivación económica de esta decisión que representará para el Estado una erogación de 78 millones de pesos mensuales. En estos seis meses finales del año, la inversión total adicional montará a 546 millones de pesos. Se trata de unos recursos que entrarán casi de inmediato al torrente circulatorio, a través de los pequeños negocios que integran la Red de Abastecimiento Social del programa, los cuales saldrán también beneficiados al ver aumentado el volumen de sus ventas.
En ocasiones hemos escuchado críticas dirigidas a estos programas de asistencia oficial, argumentando que no contribuyen a solucionar la pobreza. Ciertamente la única forma efectiva de combatirla y erradicarla es mediante la creación de empleos. Lamentablemente el ritmo de nuestro desarrollo económico está todavía bastante por debajo de poder generar la cantidad y a la velocidad requerida de los puestos de trabajo necesarios para lograrlo.
El dilema consiguiente es…¿qué hacemos mientras tanto con la gran cantidad de familias marginadas, de ese cuarenta por ciento o más de dominicanos en pugna diaria con la más elemental subsistencia? No hay varitas mágicas, soluciones milagrosas ni cae maná de cielo.
Es el viejo dilema planteado por la sabia sentencia confuciana: «Si das un pescado a un hombre, comerá un día; si le enseñas a pescar, comerá todos los días».
En nuestro caso, mientras conseguimos suficientes varas y anzuelos para enseñar a pescar para lo cual, siendo realistas, en el mejor de los casos pasará todavía bastante tiempo no queda más remedio que entregar un pescado cada día.
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2013-06-14 04:22:05