EL TIRO RAPIDO
Mario Rivadulla
Durante su interesante comparecencia en el almuerzo semanal del Grupo de Comunicación Corripio, el presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas, mayor general Julio César Souffont, entre los diversos temas que abordó destaca la rotunda afirmación de que el narcotráfico lava los cuantiosos recursos que deriva de esa actividad criminal a través de las financieras, el sector inmobiliario principalmente la construcción de torres, los negocios de ventas de vehículos, los casinos y añadimos nosotros, su versión más popular como son los miles de bancas de apuestas que cubren toda la geografía nacional, posiblemente en cantidad superior al número de aulas de que dispone el sistema educativo.
Confirma así el alto oficial con todo el peso de su autoridad y experiencia en el complejo tema de las drogas, ganada precisamente a lo largo de largos años de servicio en ese campo, reiterados señalamientos anteriores que apuntan en esa misma dirección.
En el país se han adoptado medidas de control similares a las que rigen en los Estados Unidos y en otros países, con la finalidad de tratar de controlar el flujo de las inmensas ganancias que genera el tráfico y venta de drogas, evitando su entrada en el sistema financiero. De hecho, el estimado de beneficios que genera la sitúan que es la actividad más rentable que existe con ganancias superiores a cualquier otra a nivel mundial.
Así tenemos que con la finalidad de tratar de evitar o reducir en lo posible el trasiego de recursos para ser lavados dentro del marco financiero, a nadie se le permite salir o entrar al país con más de diez mil dólares en efectivo y valores, sin una previa declaración de su origen. Igual ocurre en los bancos si usted va a depositar esa misma cantidad en dólares o su equivalente en pesos, dinero en mano. También toda transacción inmobiliaria o vehicular en efectivo debe ser documentada y puesta en conocimiento de las autoridades
Lamentablemente las medidas adoptadas son burladas o no resultan suficientes. Imposible, por ejemplo, controlar el dinero que se juega en los casinos o se apuesta en las bancas. En ocasiones, instituciones financieras se han dejado tentar por la codicia y han aceptado dinero sucio del narco para blanquearlo, a base de un jugoso porcentaje.
Ahora bien: tan grave como resulta el tráfico y consumo de drogas, lo es también la penetración de los fondos negros del narcotráfico en la economía de toda sociedad, donde va extendiendo sus tentáculos, apoderándose de espacios cada vez mayores y de más peso.
Así como corrompe la economía, las fuertes sumas de que disponen los carteles para soborno, en realidad pequeñas porciones de sus fabulosos beneficios, van también penetrando las diversas instancias de poder y conquistando márgenes cada vez más apreciables de complicidad e impunidad. La frecuencia con que se dan estos casos en nuestro medio, que también constituye una parte reducida, nos ofrecen también sobrada evidencia.
Si la prevención al consumo y el combate al narcotráfico constituyen retos de suma importancia, quizás todavía en mayor medida, por su peligrosidad y formas mucho más sutiles de penetración son los mecanismos de lavado, donde el feroz sicario que ajusta cuentas cede su lugar a economistas, contables y abogados que forman una hábil estructura criminal cuya misión es hacer la magia de convertir dinero sucio en dinero limpio y una actividad ilícita como el narcotráfico en negocios con máscara de legalidad.
Las pistas a seguir, sin embargo, están identificadas. Todo es cuestión entonces de poner el mayor empeño en seguirles los pasos.
«teledebate@hotmail.com
2013-09-29 15:08:29