El Medio de Comunicacion

Opiniones

LA CALIDAD MAGISTERIAL

Mario Rivadulla

Siempre preocupados por los bajos niveles de docencia en nuestro país, desde mucho antes, durante y después del intenso movimiento reclamando el cumplimiento de la ley que establece destinar el cuatro por ciento del Producto Interno Bruto para la educación primaria y secundaria, advertimos que si bien disponer de esos mucho mayores recursos es indispensable para garantizar más elevados estándares en la educación nacional, no resulta el único requisito.

Si importante es contar con ese presupuesto, no menos es tener una idea clara y un programa bien estructurado de la forma en que el mismo será invertido, así como considerar los distintos ángulos que plantea una enseñanza de calidad. Y uno de los aspectos en que hemos hecho mayor énfasis es en la adecuada preparación del profesorado.

Disponer de suficiente cantidad de aulas y pupitres para que nadie en edad escolar pueda quedar marginado del sistema, es indispensable. También que las condiciones físicas de las aulas sean las adecuadas para impartir docencia. Asimismo, que el profesorado pueda contar con los materiales básicos de apoyo para realizar una labor eficiente.

Pero si el maestro no está debidamente preparado, si no está animado de la vocación requerida para impartir docencia, si aún poseyendo los conocimientos carece de la capacidad de transmitirlos a los alumnos, si no hace empatía y se compenetra con estos, todo lo anterior está demás. La calidad de la enseñanza, depende de la calidad de los maestros. Es alrededor de estos que gira fundamentalmente el proceso educativo.

Lamentablemente no contamos en el país con suficientes profesores que reúnan los requisitos básicos para proporcionar esa enseñanza de calidad. Esto ocurre porque muchos escogen la carrera del magisterio, simplemente por la necesidad y oportunidad de disponer de un sueldo. Carecen de la vocación y el interés. Se limitan a un simple ejercicio mecánico de la profesión. En muchos casos, se les otorga el título sin disponer de los mínimos conocimientos requeridos para transmitirlos a sus alumnos.

Las pruebas sobran. Ahora mismo, la prensa acaba de divulgar la información de que de un total de quince mil participantes en un reciente concurso convocado por el Ministerio de Educación para cubrir un gran número de plazas, unos cinco mil, es decir, la tercera parte, fue reprobada. La propia directora de Recursos Humanos del Ministerio, Carmen Pujols, se extraña de que aún cuando disponen de licenciatura universitaria, cuando son sometidos a datos básicos de planificación, no disponen de todo el dominio. Y concluye expresando «No sabemos que está pasando». Averiguarlo es importante para tomar las medidas de lugar. De lo contrario, una parte, quizás grande, de esa muy superior cantidad de recursos que se destinarán a la Educación en el 2013, pudiera perderse.

Esta semana conversamos en TELEDEBATE con la licenciada Elena Viyella, Presidenta de EDUCA, la entidad fundada por un grupo de empresarios encabezados por el ya desaparecido Gustavo Tavares hace más de 20 años, que durante ese tiempo ha llevado a cabo estudios, mediciones y aportes muy significativos ala calidad de la enseñanza en el país. Ella manifestaba esa misma inquietud y llamaba la atención sobre la necesidad de someter a evaluaciones periódicas los conocimientos y rendimiento de los maestros.

Elevar la calidad de estos es fundamental si queremos elevar la calidad de la enseñanza en el país. Lo lograremos en la medida en que las universidades licencien profesores en capacidad de serlo a cabalidad y que estos a su vez reciban la justa retribución material y reconocimiento social que amerita su labor, como era antaño cuando ser maestro era una de las profesiones más honorables y respetadas.

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

26 de Octubre de 2012

teledebate@hotmail.com.

2012-10-27 17:06:43