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Eva Mendes, adicta al cambio

Estados Unidos ,16 mayo (5:37 pm)._La actriz miamense protagoniza ?Girl in Progress?, que se estrena esta semana ,Se le ve más radiante que nunca, tal vez porque a los 38 años, para Eva Mendes las cosas marchan maravillosamente bien. Después de una ausencia de dos años de las carteleras, en la que apenas se le vio en un cameo en Fast Five, la actriz miamense está de regreso con tres películas que no podrían ser más diferentes entre sí. La primera, Girl in Progress, llega hoy a nuestras carteleras.

«En estos tiempos es difícil encontrar un guión que esté bien escrito», admite la hija de cubanos en entrevista exclusiva. «Cuando leí este proyecto me entusiasmé mucho. Adoro a Grace, creo que es un personaje muy humano, porque tiene muchos defectos y aunque intenta hacer las cosas bien, no sabe cómo, porque ella no tuvo una madre que le enseñase. Me encanta que hacia el final de la película, ella está dándose cuenta de cómo son las cosas».

En el filme que marca el retorno de la mexicana Patricia Riggen a la dirección, después del enorme éxito de La misma luna, Mendes interpreta a Grace, una madre soltera que está demasiado ocupada en sus cuestiones personales como para hacerse cargo de los problemas de su hija adolescente, interpretada por la debutante Cierra Ramírez. «No sé si me hubiese interesado tanto el personaje si no hubiese cambiado sobre el final, porque en la vida real, cuando experimentas algo, ya no eres la misma persona que eras antes. Yo soy una adicta al cambio. Me encanta crecer como persona», señala la actriz pasando todo el tiempo del español al inglés, y viceversa.

Si bien uno podría pensar que con el respaldo de haber dirigido la película mexicana que más éxito ha tenido en Estados Unidos, Riggen contó con el presupuesto que necesitaba, las cosas fueron completamente diferentes. «Patricia tuvo que rodar toda esta película en 22 días», explica sin ocultar su admiración. «No podría haber tenido más dificultades que las que tuvimos. No rodamos la película en Los Angeles, donde siempre tienes buen tiempo, sino que lo hicimos en Vancouver, en donde llovió todos los días. Hubo inundaciones, se nos trabó un camión con una cámara, fue todo muy estresante, por lo que hice todo lo posible para apoyarla».

Probablemente porque practica lo que cree, Mendes atraviesa en estos días una etapa muy diferente a la que experimentó hasta hace cinco años, cuando participaba de grandes superproducciones de Hollywood como Ghost Rider, Out of Time o Hitch. Cuando concluya la promoción de Girlin Progress, partirá a Cannes, en donde presentará Holy Motors, la nueva película de Leos Carax, el peculiar director francés que antes rodó The Lovers and the Bridge y Mauvais Sang, entre otras. «Estoy tratando de elegir proyectos muy distintos. Todo comenzó para mí cuando trabajé con Werner Herzog en Bad Lieutenant. No es que no me gusten las superproducciones; disfruté mucho de trabajar en The Other Guys hace un par de años, pero cuando busco buenas oportunidades sé que las voy a encontrar en el cine independiente. No se me ocurre otro sitio en donde pueda encontrar un filme en el que no tengo diálogos y estoy todo el tiempo con una peluca de color rojo fuego. Además tuve que rodar en París, con alguien que se sale de todo lo preconcebido en el cine», afirma en relación a la película de Carax.

Y aunque por ahora no tiene fecha de estreno en Estados Unidos, al igual que su filme francés, Mendes también tiene uno de los papeles principales en The Place Beyond the Pines, la nueva película de Derek Cianfrance, el director de Blue Valentine, que protagoniza Ryan Gosling. «Yo siento que todavía soy una estudiante», informa. «Todavía sigo tomando clases de teatro con Ivana Chubbuck y me divierto mucho sintiendo que recién estoy tratando de entender cómo funcionan las cosas. Ya no siento que soy la chica nueva en esta industria, pero sí siento que estoy descubriendo el proceso de la actuación. Vamos, no me refiero a la industria, sino al oficio».

Mendes, quien se separó en el 2010 de su pareja de muchos años, George Augusto, y aún no ha querido confirmar su romance con Gosling, también se ha lanzado a cantar, y sigue adelante con Vida, su línea de objetos para el hogar. «Estoy abierta a probarlo todo», dice sonriente. «Porque lo que quiero es crecer, no sólo como actriz, sino también como artista, como vocera de empresas de belleza y como creadora de decoraciones para la casa». JB

2012-05-16 21:39:21