Fue en el último cuarto del siglo pasado cuando el precio del petróleo comenzó una escalada ascendente. Y data también de esa época, cuando Venezuela y México, nuestros dos principales suplidores de entonces, suscribieron el llamado Pacto de San José, mediante el cual ofrecían a la República Dominicana, entre otros países, la oportunidad de recibir un financiamiento del veinte por ciento de la factura de la factura petrolera para dedicar esos fondos al desarrollo de planes de energía alternativa con un interés muy módico, casi simbólico y un plazo de reembolso de 20 años.
¿Cuál fue nuestra respuesta a esa propuesta tan atractiva? Conocer en desayunos, almuerzos, cenas y seminarios interminables planes y propuestas…que no pasaron de ahí. Se quedaron en el papel, mientras seguimos importando vehículos de cilindraje superior y consiguiente mayor consumo de combustible. Con un Balaguer extremadamente cauto al momento de asumir compromisos de deuda a largo plazo, apenas desarrollamos unas cuantas hidroeléctricas con recursos propios dejando otras por construir y proyectos alternativos por impulsar.
Teníamos y poseemos recursos naturales para llevar a vías de hecho esos proyectos. Pero faltaba la visión y la voluntad política para crear las condiciones necesarias a fin de convertirlos en realidad y aparte de aprovechar las oportunidades abiertas por el Acuerdo de San José, atraer la tecnología y capitales privados requeridos para ampliar nuestro limitado parque energético. También faltó coraje y sobró populismo para fomentar una cultura de ahorro de combustibles tomando como base y ejemplo el sector público.
El resultado de esta desidia y falta de visión es un sector eléctrico deficiente e insuficiente y una crónica crisis energética que ha causado graves quebrantos al país tanto en el orden económico como social y frenado, encarecido y restado competitividad a nuestro desarrollo. Fue el finado Felipe Vicini, una de las mentes más esclarecidas del país, quien en su momento advirtió que más que los perjuicios derivados de los apagones, resultaban las oportunidades de crecimiento económico que se estaban perdiendo. Tenía razón.
Es ahora, con casi cuatro lustros de atraso, que el país empieza a beneficiarse de grandes proyectos de generación alternativa. Dentro de ese marco es que se inscribe con sentido pionero la instalación del parque eólico Los Cocos en una estrecha faja de tierra que se extiende por siete mil 800 tareas que van desde Juancho, en Pedernales hasta Enriquillo, en Barahona y que en un tiempo récord de apenas doce meses ha triplicado su capacidad de generación.
Son veintiséis nuevas aerogeneradoras de última generación que se han incorporado al parque con aspas de 47 metros y una altura equivalente a un edificio de 40 pisos, que detectan cualquier posible fallo antes de que se presente. De esta forma el parque eólico de Los Cocos, proyectado por Ege-Haina, cuenta con cuarenta molinos generadores y una capacidad de producción que alcanza a suplir las necesidades de cien mil hogares dominicanos. Es la mayor cantidad de molinos generadores instalados en todo el mundo.
Pero se trata además de energía limpia que permitirá al país reducir la importación de petróleo, que representa nuestra principal erogación en divisas, en unos 600 mil barriles por año al tiempo de evitar la emisión a la atmósfera de 200 mil toneladas de gases contaminantes, contribuyendo de esa forma a preservar la calidad del medio ambiente.
Los Cocos es una realidad que abre campo y sirve de inspiración al desarrollo de proyectos de energía alternativa que aprovechando los recursos con que nos ha dotado la Naturaleza, nos ayuden a paliar el crónico déficit energético,
Falta ahora que junto al impulso de nuevos proyectos por parte del gobierno de Danilo Medina, al promover su prometido plan de soluciones para el costoso sector eléctrico, se incluya como parte del mismo una política de ahorro energético que requerimos para reducir el consumo de carburantes que no producimos y pagamos a precios exorbitantes.
Es hora de que pongamos los pies sobre la tierra. Energía alternativa y ahorro energético representan una oportuna fórmula para ayudar a lograrlo.
EL TIRO RAPIDO
Mario Rivadulla
Enero 28, 2013
ENERGIA LIMPIA Y AHORRO ENERGETICO
teledebate@hotmail.com
2013-01-29 20:11:43