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El día que nació Josefa Perdomo Heredia

Por Héctor Tineo N

Diariodominicano.com

SANTO DOMINGO, el 13 de junio de 1834, nació en la ciudad de Santo Domingo, Josefa Perdomo Heredia, quien se distinguió como poetisa. Fueron sus padres Felipe Perdomo y Mercedes Heredia, miembros de una familia de comerciantes y terratenientes.

En la Antología de Literatura Dominicana, Colección Trujillo, volumen 17, 1944, se destaca que Josefa Perdomo Heredia, «huérfana desde niña, arrastró una existencia dolorosa».

El poeta José Joaquín Pérez afirma que Josefa Perdomo, «fue la primera mujer dominicana que arrastró la publicidad».

De Josefa Perdomo en la Enciclopedia Dominicana, publicada en 1976, por Enciclopedia Dominicana S A, se expresa el criterio de que su «Poesía es tradicionalista en la temática y refleja el ambiente religioso que respiraban las mujeres en su época.

«Presionada por una sociedad sacudida por las convulsiones sociales y las guerras civiles, en algunos de sus versos mostró inquietud por la paz social.

Sus creaciones aparecen en el libro «Poesía», publicado en el año 1885. Asimismo, publicó en los periódicos de su época.

Una parte de sus poesías la publicó con el seudónimo de Laura. En su contenido se destaca la influencia religiosa, como queda evidenciado en su poesía «A Dios», que inicia de la siguiente manera:

«Permite que se eleve, Dios inmenso, hasta tu excelso trono mi gemido, pues de mis culpas al dolor intenso piedad mil veces y el perdón te pido.

«Es verdad que mil veces y otras tantas he podido, Señor desagradarte; más hoy, postrada a tus divinas plantas, intento con mi amor desagraviarte.

?Acéptalo, gran Dios, Padre benigno, pues con mi amor te ofrezco desde el mundo los tristes ayes de mi pecho indigno, mi llanto amargo y mi dolor profundo.

«De la de Adán estirpe degradada, fango inmundo no más y vil escoria, es la criatura fiel que entusiasmada bendice tu poder, canta tu gloria».

En las sexta y séptima, estrofas del poema también anota:

«Y con fe pura a tu presencia vengo a consagrar a ti Rey de los Reyes, cuanto soy, cuanto valgo y cuanto tengo, y a obedecer tus sacrosantas leyes.

«Pero no tengo nada, dueño amado, pues todo es tuyo cuando en mí se encierra, y te ofrezco lo mismo que me has dado viviendo para ti sobre la tierra».

En su poesía «Delicias del campo», expresa su amor por la naturaleza y la paz. Que inicia de esta manera:

«El campo por abril, verde y florido vuelve sin duda al corazón la calma; reposa en él tranquila nuestra alma y palpita sin susto el corazón.

«El aliento del céfiro apacible, los variados matices de las flores y las aves que cantan sus amores, producen la más grata sensación».

El nombre de Josefa Perdomo es incluido en el libro de Quisqueya, publicado en 1874, y destacado por la educadora Abigaíl Mejía, en su obra Historia de la Literatura Dominicana, publicada por la impresora Dominicana, de Ciudad Trujillo, en el año 1951.

También en la Historia de la Literatura Dominicana, del doctor Joaquín Balaguer, cuya quinta edición se publicó en Buenos Aires en el año 1974.

Asimismo, Josefa Perdomo figura en la Antología Literaria Dominicana, de Margarita Paredes de Vallejo, en el tomo 1, dedicado a la Poesía, publicada por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, en el año 1981.

En la Enciclopedia Dominicana se plantea el criterio de que «Si bien Josefa Perdomo escribió algunos poemas donde asoma con timidez la naturaleza y el medio social, su poesía queda marcada por la presencia notable del elemento religioso que resalta incluso hasta en los títulos de sus poemas».

Diógenes Céspedes la descalifica

En contraposición, el escritor Diógenes Cépedes, en una entrevista que le hizo la periodista Angela Peña, para una historia que hizo sobre Josefa Perdomo Heredia, publicada en el diario Hoy, el 28 de marzo de 2006, sostuvo: «Si Josefa Perdomo es un valor para sus familiares, allá ellos, pero desde el punto de vista histórico, político, social, literario, no es un valor para la sociedad dominicana, como no lo son personas que tumbaron el Gobierno Constitucional de Juan Bosch, que propiciaron la intervención norteamericana de 1965 y, sin embargo, tienen sus calles como grandes patriotas, porque en este país, todo está invertido.

«El escritor Diógenes Céspedes, quien emite este parecer, no sólo considera que la poetisa, honrada con una vía de Gascue, no es escritora, sino que no merece tal homenaje porque se adhirió a la anexión a España al despedir con un histórico poema al gobernador español Carlos de Vargas y Cerveto, dato que han omitido casi todos los autores literarios.

“»Si hubiese sido una escritora de verdad es muy difícil que tuviese esa conducta. No lo era, era ideóloga, productora de ideologías, y esas ideologías van a reproducir los elementos de mantenimiento del sistema social en el cual se mueve: intervencionismo extranjero, antivalores que van en contra de la Independencia, de la soberanía, de lo que Duarte, Sánchez y Mella soñaron para este país”, acotó el intelectual.

«Céspedes entiende que así como Pedro Santana no tiene una calle que honre su memoria, tampoco debería tenerla Josefa Perdomo aunque fue la primera mujer que se atrevió a publicar su producción en un periódico. ¿Eso es mérito para tú merecer una calle?”, pregunta, y añade: “Ahora, si aun apoyando la anexión ella hubiese sido la primera feminista dominicana, como Salomé Ureña, entonces sí, pero habría que ver qué tipo de favor personal le debió ella al gobernador, o si fue un acto de lambonería, eso hay que examinarlo. De todos modos, eso no habla ni hablará nunca bien de ella, que por esa actitud fue censurada en su época, en una ciudad tan pequeña, donde todo el mundo se conocía”.

«Duda que Josefa Perdomo inaugurara el feminismo en la República. “Si hubiese tenido esa formación no escribe ese poema porque siempre hay una relación dialéctica entre el decir y el hacer, y si tú eres una feminista en el sentido que lo fue Salomé Ureña, la dignificación de la mujer, esa es una acción política, social, que tiene un valor totalmente distinto al acto que cometió Josefa Perdomo”, señaló el catedrático universitario y filólogo.

“»Josefa Antonia Perdomo y Heredia se puede valorar como dato histórico, no literario. Su poesía no tiene ningún valor literario porque es ideología patriótica, religiosa, biográfica, en la que ella narra y canta su propia vida. Para que la poesía tenga valor no se puede ni cantarte a ti mismo ni a los héroes de la República porque eso es puramente ideología y la poesía no es ideología, es crítica en contra de esas ideologías”, dijo.

«Añadió que mientras Salomé Ureña estuvo en contra de la anexión y de la dictadura de Lilís, Josefa Perdomo se inclinó a favor de la colonia. “Hay una justificación que buscan ahora los historiadores: decir que era un sentimiento mayoritario que había en el país después de la Separación. Es una lectura que siempre justifica las dictaduras o las intervenciones militares extranjeras. Entonces, yo no puedo atribuir una virtud a Josefa Perdomo, mucho menos siendo una persona de luces, una intelectual que está justamente para criticar ese tipo de cosas, esa es su única misión a través de la escritura».

Josefa Perdomo murió en la ciudad de Santo Domingo, el día 25 de marzo de 1896.

Htineo@hotmail.com

2014-06-13 08:12:44