EL TIRO RAPIDO
Mario Rivadulla,
A poco de asumir el poder, ante la realidad de un cuantioso déficit fiscal, el Presidente Danilo Medina se vio en la necesidad de anunciar un nuevo paquete fiscal, que el mismo reconoció y calificó como «un trago amargo», lo que realmente era. En particular el aumento del ITBIs y su ampliación a productos que hasta entonces habían estado exentos, representaron un fuerte golpe para la economía popular.
Pese a ello, en buena parte por haber honrado la promesa de campaña de dar cumplimiento a la ley del cuatro por ciento para la educación y al novedoso estilo de gestión directa con grupos comunitarios en particular productores agrícolas que ha puesto en práctica, el mandatario recibió un amplio voto de confianza traducido en elevados niveles de aceptación que se han venido manteniendo hasta el presente.
Danilo Medina proyecta y así lo entiende una buena parte de la ciudadanía, la imagen de un presidente bien intencionado y con un claro interés en lograr que las cosas se hagan bien. Gana puntos en la medida en que demuestra sentido de autoridad y reclama de los funcionarios de su gobierno actuar en consecuencia.
Sin embargo, hay un aspecto que ni el mandatario, ni sus más cercanos colaboradores pueden ni deben perder de vista. La aceptación de un gobierno, la popularidad de quien lo encabeza no deja de ser un elemento en extremo gaseoso. Puede evaporarse con mucha más facilidad que se obtiene. Casos recientes y cercanos: el de Dilma Rouseff en Brasil y Ollanta Humala en Perú, cuyos elevados niveles de respaldo popular se han ido deteriorando de manera casi alarmante.
En el caso nuestro, hay un factor que no puede perderse de vista y que pudiera convertirse en el talón de Aquiles de la presente Administración: es el creciente costo de la vida que, en el caso de la clase trabajadora, no ha logrado compensar ni remotamente el reciente aumento del salario mínimo, pero que también ha venido golpeando cada vez más fuerte a una decreciente clase media.
El alza en los libros de texto y en las tarifas de los colegios, que no han podido conjurar las autoridades docentes, ha sido un golpe duro para la economía de muchos padres de familia que hacen ingentes sacrificios por dotar a sus hijos de una enseñanza de calidad que no encuentran en el sector público.
Las alzas de los combustibles que promedian algo más de dos pesos por galón de semana en semana, tienen un efecto inflacionario que se refleja de inmediato en los precios del transporte, los alimentos, los medicamentos y prácticamente todos los bienes y servicios.
El aumento en la prima del dólar, que el Banco Central se esfuerza por represar y revertir, se traduce en gravosos efectos inflacionarios.
Y este lunes, como desagradable despertar y comienzo de semana el anuncio por parte de la Superintendencia de Electricidad de un reajuste en la tarifa residencial que abarca desde los niveles más bajos hasta los más elevados de consumo y que al igual que los combustibles, tiene efecto de multiplicación sobre el costo de la vida pero sobre todo uno más negativo, de caracter psicológico provocó las inevitables reacciones de irritación y descontento de que se hicieron eco con gran fuerza desde hora temprana en los matutinos radiales, a través de sus respectivos espacios interactivos.
Por suerte, promediando la mañana, el propio Superintendente del sector ofreció la tranquilizadora información de que el Presidente Danilo Medina había dispuesto dejar sin efecto el anunciado y traumático incremento, como ya antes había hecho, con buen juicio, con la inoportuna e impopular alza del impuesto sobre las placas de los vehículos de motor.
La moraleja es que el mandatario tiene bien puesto el oído en tierra y está haciendo gala de una gran dosis de prudencia y sensatez, al entender el negativo impacto económico social y polítio de que el ya sobrecargado costo de la vida no rebase los límites de las posibilidades y tolerancia de la gente. Algo que por lo visto no acaban de comprender de sus algunos funcionarios que a veces adoptar o proponen medidas sin tomar en cuenta las posibles consecuencias.
2013-09-03 22:44:57