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El COMPLEJO RETO ELECTRICO

En días recientes, el Presidente Danilo Medina al referirse a la crisis eléctrica advirtió sobre su complejidad y dijo de manera categórica que la solución no estaba en Celso Marranzini, en Rubén Bichara ni en ninguna otra persona que fuera llevada al frente de la Corporación sino en poder enfrentar y resolver las distintos problemas que aquejan al sector. El mandatario tiene mucha razón. Es algo sobre lo que hemos advertido en distintas oportunidades. También la tiene ahora el propio Bichara cuando señala que el sistema no resiste tres años más en las actuales condiciones.

La crisis eléctrica ha sido durante más de cuarenta años una tragedia para el país por el alto costo económico y social que comporta; un motivo de frecuente y muy a menudo airada protesta pública y un serio dolor de cabeza para los distintos gobiernos que se han sucedido en todo ese tiempo donde no han procurado o al menos, podido encontrar solución a la misma.

Los daños derivados del deficiente servicio de energía eléctrica que hemos venido arrastrando en todas estas cuatro décadas de apagones y protestas han sido incalculables. Pero mayores posiblemente los beneficios que el país ha dejado de percibir a causa del mismo, tal como en más de una ocasión hizo notar con aguda visión el desaparecido empresario y economista Felipe Vicini.

Ya a estas alturas es imposible para el Estado continuar sustentando el cuantioso subsidio con que se ha venido apuntalando el sector eléctrico, donde según Bichara se sirve energía por 180 millones de dólares mensuales, mientras solo se cobra 110. Un déficit de más de 900 millones de dólares anuales que es responsable en buena medida del hoyo fiscal actual que se busca rellenar con nuevos impuestos.

Demás significar que la prioridad fundamental es cerrar la brecha entre energía servida y cobrada, de tal modo que se elimine el actual déficit o al menos que se reduzca a límites manejables. Cifras ofrecidas por el Ministerio de Hacienda establecen que entre el 2004 y el 2011, el subsidio eléctrico absorbió 5 mil 200 millones de dólares. Hacer que la gente pague por la luz como paga por el teléfono, requiere un programa eficiente de captación y cumplimiento, pero conlleva también un costo político que hasta ahora no ha querido enfrentar ningún gobierno. Es uno de los principales retos que encara el de Danilo Medina.

No es sin embargo, la única tarea que requiere la solución de la crisis. De por medio está la renegociación de algunos contratos que, aún financieramente favorables en sus inicios, se han tornado altamente lesivos. Es alentador conocer que hay buena disposición en este sentido, al menos por algunas generadoras.

El relevo de la parte obsoleta del parque energético y la ampliación de este con plantas nuevas a gas y carbón, con capacidad para sumar mil megavatios al sistema y una producción de más bajo costo, viene a ser de alta prioridad si no queremos y no quiere el gobierno que antes de finalizar el actual mandato, arrecien los apagones al crearse una brecha entre una oferta congelada y una demanda en crecimiento. Con ello se incrementarían también las huelgas y actos de protesta.

Cuenta también reducir las pérdidas técnicas que el ejecutivo de EGE-HAINA, Tito Sanjurjo, hace ascender a un 12 por ciento de la energía producida y que estima se pudieran resolver con una moderada inversión de 700 millones de pesos.

Imposible por otra parte, pasar por alto la necesidad de evitar la politización del sector. Este debe ser manejado con un criterio altamente profesional, sentido empresarial y respaldo técnico. Si bien se trata de un servicio social de primera importancia no puede convertirse en un acto de beneficencia, mucho menos no siendo el nuestro un país productor del combustible necesario para alimentar las plantas generadoras.

En fin, son diversos escenarios, factores y retos que requiere enfrentar el sector eléctrico, cuya crisis insistimos, demandará una estrategia adecuada de recuperación, tiempo, recursos y una firme voluntad política. Lograrlo, no obstante, es un requisito indispensable para poder promover el progreso y a través del mismo, mayores niveles de bienestar.

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

Jueves,18,10,12

teledebate@hotmail.com

2012-10-20 04:31:18