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Opiniones

EL CODIGO PENAL

Mario Rivadulla

El diputado Demóstenes Martínez, quien preside la Comisión Permanente de Justicia de la Cámara Baja, informa que se están dando los toques finales a la modificación del Código Penal afirmando que con ello se le asestará un duro golpe a la delincuencia en el país. En dichos cambios están trabajando varios reconocidos juristas que fueron designados por decreto presidencial.

Entre las modificaciones planteadas y que están siendo sometidas a estudio figura el aumento de treinta a cuarenta años de prisión para los delitos más graves. Comprende también varios delitos de nuevo cuño que no están contemplados en el actual. Entre estos figuran el sicariato, el feminicidio y el uso criminal del llamado «ácido del diablo».

Conveniente también sería, si es que no se ha contemplado, considerar como graves los delitos contra las propiedades estatales tales como el robo de metales de los puentes, las torres de transmisión de electricidad, verjas perimetrales de edificios públicos, tapas de registros de agua, rejillas de alcantarillados, monumentos, parques y cables telefónicos, sin que esta enumeración resulte limitativa.

Dos de los juristas más experimentados que están trabajando en el proyecto son los doctores Artagñán Pérez Méndez y Juárez Castillo. El primero señala que se están acopiando todas las posibles infracciones que se pueden cometer, en tanto el segundo puntualiza que se ha tomado como guía el Código Penal Francés, de tal modo que el nuevo que se está elaborando guardará consistencia con el que constituye la raíz de nuestro ordenamiento penal.

Hoy por hoy, el auge de la delincuencia y la introducción de formas del crimen que eran desconocidas o muy excepcionales en nuestro país un par de décadas atrás, ha convertido la seguridad ciudadana en tema de la más alta prioridad y un casi angustioso reclamo colectivo. Prevenirla y combatirla exige de una firme decisión del Estado y una coherente estrategia que abarque diversos aspectos y dentro de la cual, el marco jurídico que se está modificando constituye una pieza esencial.

Ahora bien, leyes y códigos cuya aplicación no se instrumentan de manera eficaz pueden convertirse en letra muerta. Algo parecido está pasando con el presente Código Procesal Penal, que busca garantizar los derechos de los prevenidos dentro de una justificada preocupación por evitar abusos procesales. Sin embargo, su ejecución en el tiempo que lleva de vigencia presenta obvias fisuras que al igual que el Código Penal, requiere de urgente aunque cuidadoso estudio y de necesarias modificaciones, que sin alterar su esencia cierre las vías a argucias y leguleyismos que terminan por desnaturalizar el sentido de la Justicia.

Fallos que se han producido en los tribunales al amparo de ese Código se han convertido en piedra de escándalo al favorecer y devolver a las calles a peligrosos delincuentes que son de alto riesgo para la seguridad ciudadana, afectando el prestigio y la credibilidad del Poder Judicial.

No es por gusto que son muchas las voces, incluyendo a reconocidos juristas, que entienden que en su redacción y aplicación actual el Código protege en exceso a los autores de graves hechos criminales en perjuicio de la sociedad. Aún, el propio Presidente de la Suprema Corte de Justicia, doctor Mariano Germán, en días recientes no ocultó su opinión favorable a la revisión y la introducción de cambios a la legislación procesal.

Por puro análisis lógico, pensamos que la modificación del Código Penal tendrá que ir necesariamente acompañada de las modificaciones que requiere el Código Procesal. Lo uno tiene que marchar del brazo de lo otro. De lo contrario, el arduo y exigente trabajo que están llevando a cabo los juristas encargados de elaborar una nueva versión más actualizada del primero pueden quedar convertido en la realidad en simples buenos deseos.

Y es bueno recordar que de estos se encuentra, empedrado el camino que conduce al infierno.

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LA REFLEXION DE HOY

«La clave de un sistema fiscal justo y eficiente es cumplir la ley sin evasión y aplicarla sin extorsión» (Dr. Francisco Canahuate).

2012-06-25 19:23:55