El Medio de Comunicacion

Opiniones

EDUCACION DE CALIDAD

Mario Rivadulla

El Cardenal López Rodríguez, cuyas inquietudes ciudadanas se manifiestan en los más variados frentes, se refirió en días recientes a la baja calidad de la educación nacional. Ya previamente, durante el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicación Corripio, autoridades del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), encabezadas por su Rector Rolando Guzmán, expresaron opiniones orientadas en la misma dirección, referidas en su caso específico a la enseñanza universitaria.

Paréntesis obligado para señalar que INTEC, que está celebrando sus cuarenta años de haber sido fundada, figura entre los centros de docencia superior del país de mayor reconocido y merecido prestigio. Durante esas cuatro décadas, ha hecho importantes aportes a la sociedad dominicana en el campo del conocimiento y la investigación, proveyendo al mercado laboral de unos 25 mil egresados de elevado estándar profesional.

Volviendo al tema de este comentario, en el curso de este encuentro con la batería de calificados periodistas que coordina Juan Bolívar Díaz, el Rector de INTEC señaló algo que aún cuando conocido de antes, vale la pena siempre reiterar: es la falla que a nivel de la enseñanza superior representan las deficiencias de la educación preuniversitaria en el país.

Esta situación se registra sobre todo en la sobrepoblada Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde en diversas ocasiones sus autoridades han revelado que no pocos aspirantes a profesionalizarse, pese a disponer de un título de bachiller presentan un bajísimo nivel de conocimientos que a veces no pasa de un simple octavo curso.

No es, sin embargo, una situación privativa del Alma Máter, por cuanto se presenta aunque en menor medida, en el resto de las instituciones que ofrecen enseñanza universitaria en la República Dominicana. A este déficit de preparación preuniversitaria de muchos bachilleres, atribuye en buena parte el Rector de INTEC la baja tasa de graduados del sistema universitario nacional que acusa un pobre promedio de un diez por ciento del total de estudiantes matriculados, aún cuando existen excepciones como en su propio caso, donde ese promedio sube al 22 por ciento anual.

Otras realidades que afloraron en el encuentro que comentamos son, entre varias, la baja inversión en investigación por parte de nuestras universidades y la tantas veces citada necesidad de incentivar la educación técnica así como armonizar la enseñanza superior con las necesidades de los sectores productivos y las oportunidades de trabajo en el mercado laboral. Este se encuentra saturado de determinadas profesiones donde existe un exceso de personal disponible parte del cual presenta un bajo nivel de preparación y en cambio, acusa carencia de recursos humanos calificados para ocupar posiciones que están a la espera de ser cubiertas.

La conclusión fundamental es la necesidad de elevar de manera apreciable el bajo nivel de calidad de la enseñanza preuniversitaria si queremos contar con profesionales y técnicos en cantidad requerida y con la preparación necesaria. El énfasis principal e inmediato, por consiguiente, tendrá que ser puesto en mejorar la docencia básica y secundaria. Una tarea que exigirá no solo los mayores recursos del prometido cuatro por ciento, sino un bien elaborado plan estratégico de educación, una sostenida voluntad política para llevarlo adelante y el esfuerzo conjunto de autoridades, maestros, alumnos, padres y todos los sectores de la sociedad, incluyendo los partidos políticos, para lograr una formación de calidad, donde los conocimientos estén acompañados de principios cívicos y valores morales.

Es la única forma de lograr los recursos humanos calificados que sean al mismo tiempo ciudadanos conscientes, responsables y solidarios requeridos para construir una mejor nación.

«teledebate@hotmail.com»

EL TIRO RAPIDO DEL MIERCOLES

Mario Rivadulla

29, 08, 12

2012-08-30 21:55:45