Quito, 2 ene (PL) Transportistas públicos de Ecuador demandaron hoy al gobierno nacional derogar el reciente Decreto 619, que establece el retiro de subsidio a los combustibles en este país sudamericano.
En rueda de prensa, desde la ciudad de Guayaquil, la Federación de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros (Fenacotip) también anunció su desacuerdo con la propuesta de uso de una tarjeta de débito, como mecanismo de compensación.
Representada por toda su dirigencia a nivel nacional y 17 instituciones a nivel provincial, la instancia señaló que tomaron la decisión tras analizar la disposición oficial, emitida en diciembre último.
‘Conociendo de antemano, que el Decreto es lesivo para los intereses y la economía del transportista y del pueblo ecuatoriano, nosotros, el día de hoy, decidimos, manifestar al señor presidente de la República, la derogatoria inmediata del mismo, por estar en contra de la escuálida economía que viene atravesando la transportación pública y el pueblo ecuatoriano’, afirmaron.
Al respecto, Abel Gómez, presidente de la Fenacotip, alertó que el ente se declara en sesión permanente para analizar este tema con el ejecutivo, cuando sea posible, en Guayaquil.
Gómez aclaró que la idea no es desestabilizar, sino fomentar la realización de mesas de diálogo para llegar a consensos, a través de los cuales se pueda superar ‘la presente crisis’.
Asimismo, fue enfático al decir que en caso de no ser atendidos, se acogerán al derecho a la resistencia.
En su criterio, incluso las medidas paliativas propuestas por la administración nacional, como la creación de una tarjeta de compensación, también afectan al consumidor final.
Por otra parte, Jorge Yánez, presidente de los transportistas urbanos de Quito, consideró que antes de pensar en retirar el subsidio se debería buscar mecanismos para mejorar la calidad de los combustibles.
El pasado 27 de diciembre entró en vigor el Decreto 619, mediante el cual se eliminaron los subsidios y establecieron nuevas tarifas, más altas, para la gasolina extra y Eco País, lo cual generó descontentó entre transportistas y en la población en general.
Con la disposición, el combustible aumentó su valor en 37 centavos y pasó de 1,48 a 1,85 dólares por galón.
Anteriormente, en agosto, también hubo un alza en la gasolina súper, de entre 2,00 y 2,30 a 2,98 por galón.
En los últimos días del año, en varias estaciones se vendió ese derivado en 3,10 dólares, lo que también generó fuertes críticas, mientras que también se tienen previstos cambios en los costos del diésel.
Simultáneamente a la rueda de prensa, en esta capital la Federación Nacional de Taxistas rechazó las medidas en las afueras del Palacio de Carondelet, sede de la presidencia de la república.
Estudiantes del Colegio Mejía, se pronunciaron igualmente en contra de las nuevas regulaciones económicas, ante la posibilidad de que representen un aumento en la tarifa de los pasajes.
jha/scm
2019-01-02 15:38:24