Por ANDREA RODRIGUEZ
The Associated Press
LA HABANA — Cuba estudia adecuar su modelo y modernizarlo incluso liberalizando algunos servicios pero no permitirá una economía de mercado o la transferencia de la propiedad a manos privadas.
El ministro de Economía de la isla Marino Murillo afirmó el domingo a periodistas que «no se puede hablar de reformas, nosotros estamos estudiando la actualización del modelo cubano».
«Van a primar las categorías económicas del socialismo, no del mercado», agregó Murillo, en referencia a los anuncios realizados por el propio presidente Raúl Castro respecto a obtener mayor productividad en la isla.
La llegada al poder de Raúl Castro y medidas como la liberación de la venta de celulares o la apertura de los hoteles a los cubanos abrieron especulaciones sobre la dirección que tomaría la isla.
Posteriormente Castro habló de la necesidad de modificar lo que hiciera falta para echar a andar la economía del país -cuya productividad es baja-, golpeada por las sanciones comerciales de Estados Unidos, el paso de devastadores ciclones y la crisis mundial.
Los propios funcionarios consideraron nocivo el paternalismo del modelo económico y social isleño que tiene un amplia política de subvenciones y poca exigencia en materia laboral, así como salarios con bajo poder adquisitivo.
«Seguirá rigiendo la planificación centralizada, se aligerarán un grupo de cosas, (pero) no vamos a entregar la propiedad», describió Murillo.
En abril, el gobierno dispuso la liberalización en la prestación de los servicios de peluquerías y barberías. Los hasta entonces empleados del Estado en salones pequeños deben ahora pagar una suerte de renta de los locales -incluyendo luz y agua-, adquirir sus propios insumos (champú, maquinas, cuchillas talco, etc) y correrán a cargo del mantenimiento y ambientación de los inmuebles pero a cambio podrán cobrar lo que estimen conveniente a sus clientes.
Murillo indicó que esa experiencia «debe extenderse a otros servicios», que no especificó, y hay algunas actividades de las cuales el Estado se debe «descargar».
El funcionario aclaró que las autoridades realiza sus estudios «con mucha calma» para no cometer errores y aplicar regulaciones.
Paralelamente las autoridades dispusieron medidas de racionalización de los recursos como por ejemplo el cierre de los comedores obreros -donde se producían desvíos de recursos y despilfarros- y su reemplazo por pagos de dieta a los trabajadores que efectivamente asistieran a sus puestos.
Tanto el gobierno como los ciudadanos reconocieron la difícil situación económica que atraviesa la isla con una caída del comercio internacional y algunas dificultades de abastecimiento a la población.
2010-08-01 19:30:04